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Blockchain de ficción a función

Ricardo Blanco
15/11/2019
10:30
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#LaVozDeLosExpertos

"Trying to make a supply chain better in some ways relies on who's version of better that is”. –Finn Brunton

Es difícil ser geek y no haber escuchado hablar o no haber leído la revista WIRED. Esta publicación ha hecho que muchos entendamos conceptos tecnológicos y sus posibles impactos en la sociedad (cultura, economía e incluso la política) desde 1993.

En su canal de YouTube tienen una serie/lista llamada “5 levels” (5 niveles) en el que buscan explicar conceptos tecnológicos en niveles de comprensión al estilo académico: infantil, adolescente, universitario, posgrado y experto. Entre esos hay temas tan interesantes como CRISPR (edición de genes), el sueño, la música, las dimensiones, las computadoras cuánticas, blockchain...

Uno de los atributos que tienen estas explicaciones y que más me gusta del video sobre blockchain es que siendo visto desde varios niveles irrumpe en la moda que rodea a esta tecnología como la siguiente fiebre del oro. Blockchain tiene su base en la transacción, no en el valor de una moneda, haciendo su implementación más como un gran libro contable, de registro.

La razón por la que escuchamos de esta tecnología, en su inicio, por las criptomonedas (como el Bitcoin) fue más por un uso de valor económico que por el uso de los bloques de información que se almacenan en este registro no editable.

El principal reto (y oportunidades de innovación) de esta tecnología es que su fundamento está en habilitar las transacciones entre dos puntos, reduciendo el valor que hoy ofrece el intermediario (por ejemplo, los bancos) por realizar y validar estas. Aunque no podemos decir que esto pone en riesgo a los bancos tradicionales o a empresas intermediarias que han tomado mucho valor en los últimos siglos, sí presenta cierto #ruidoblanco alrededor de su modelo de negocio (al cambiar su valor agregado). Veámoslo con este ejemplo: se pasa del trueque en persona (cara-a-cara) al trueque a distancia.

La confianza, la educación y el no subestimar o crear falsas expectativas sobreestimando a la tecnología blockchain (así como lo hacemos con los vehículos autónomos), será clave. Por ejemplo, los usos de block- chain en redes energéticas a futuro puede ser excepcional, llevando energía con eficiencia a los puntos de demanda y reduciendo costos de generación. Asimismo, los objetos conectados al internet de las cosas se beneficiarán de blockchain haciendo transacciones cotidianas al notar que “falta leche en tu heladera” o renovar tu suscripción a WIRED...

Pienso que el blockchain tiene más sentido acordando transacciones entre partes que validando monedas digitales. En un mundo hiperconectado, con un internet sin fronteras físicas, el valor de recibir un servicio o producto va más con interactuar con el/la productor(a) que con el intermediario. En ese escenario, la cadena de valor asociada con la “cadena de bloques encriptada” conecta a las partes y a las transacciones.

@ricardoblanco
Nota: La opinión de Ricardo Blanco es personal y no refleja la del medio ni la de la empresa para la que trabaja.
 

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