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Bendita alerta sísmica

Ricardo Blanco
29/06/2020
10:19
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#LaVozDeLosexpertos
 
“Nada en el mundo ayuda a sobrevivir, aun en las peores condiciones, como la conciencia de que la vida tiene un sentido”―Viktor Frankl

 
Una buena sacudida, a veces es bueno tenerla dentro de una que dura mucho, mucho más. Estaba terminando una reunión cuando una compañera por videoconferencia dijo que estaba sonando la alarma sísmica. Yo no la escuchaba, cuando me quité los audífonos se sentía un poco a la distancia. Con tranquilidad alerté a la gente en el piso en el que estoy y nos pusimos en la zona más segura alejada de cosas que pudieran caer. 
 
Estando ahí tranquilos, esperando la buena sacudida iba repasando la lista de cosas para hacer: mochilas de seguridad, tapabocas, falta de luz, falta de internet, cancelar las siguientes reuniones, considerar las líneas saturadas para ver cómo se encuentran los cercanos y lejanos. Se empezaba a mover, prestaba atención en los cables y un transformador que tenía a la vista, pero lejos. Seguía repasando los pasos y haciendo un recorrido rápido de escenarios, pero manteniéndome positivo. 
 
Terminó, revisé que no hubiera olor a gas, estabilidad de la electricidad, me asomé a ver las estructuras de los edificios a los lados. Se veían las cosas con normalidad hasta que… claro, la gente reunida con y sin tapabocas. La nueva normalidad; tan nueva que todavía no terminamos de adoptarla y con justa razón, al virus este hay que tenerle respeto por los demás y en especial por los servicios médicos.
 
Viendo el celular recuerdo que SkyAlert decía fuerte y lo ví en el camino a la zona de seguridad. Como siempre, su peor enemigo es el recuperar la compra de Google Play. Alerta sí, pero eso de pagar por lo que ellos llaman Gold y tener que reiniciar la app y recuperar el pago cada vez que actualizas o reinicias el celular es todo un reto, puedo imaginar. Sin embargo es un app indispensable y que te da cierta seguridad, un poco más de información que los altavoces; permite tomar decisiones, si el golpe se origina con “sana distancia” de donde estás.
 
10:29 de la mañana del 23 de junio del 2020: con 09 segundos: Fuerte, con 10 segundos: Violento, con 15 segundos: Fuerte. Ese es el resumen de Alertas de SkyAlert. El SSN informó 7.5, así que después de reunir los datos y asimilar el riesgo, viene el buscar quiénes están bien, algo estresante cuando algunos salieron sin su celular, tener presente que algunos no tienen luz y que las antenas están saturadas. Recordar el buen y funcional mensaje de texto y seguir adelante. Recordarle a todos los que quieren saber qué onda, qué para saber, hay veces que hay es mejor esperar. 
 
Enciendo la radio Baofeng: 162.550, me acerco a la ventana para eliminar el #ruidoblanco y atender el mensaje de que para enterarse de cualquier cosa, hay que ir al sitio web. Apago el radio, regreso a los sistemas de mensajería instantánea. Terminan los primeros en pasar lista y hay que escuchar las noticias por si hay zonas afectadas y si los que faltan de reportarse están por esas zonas. Empiezan a aparecer más reportándose.
 
Para el cierre del día podemos regresar a nuestra nueva normalidad, el movimiento fue benévolo esta vez, no hubo grandes casualidades. Por supuesto que hay que pensar en los que estuvieron cerca del epicentro, buscar enviarles ayuda y presionar porque realmente la reciban. Ese también es lo bueno de estar conectados hoy, también como lo es poder tener herramientas más sencillas para decir que estás bien. 
 
Ahora podemos regresar a seguir, pero seguir ¿para qué? Esa pregunta es más profunda que ¿cuándo se controla la pandemia? o ¿cuándo cambia el semáforo del COVID-19? La pregunta va en el sentido de propósito; qué propósitos por más mínimos que sean nos ayudan a tener sentido en el día a día. Es ese significado al sentido lo que nos puede encaminar a acciones sin importar las contingencias. Bendita alerta para recordar que este es un gran momento para releer a Viktor Frankl.

Nota: La opinión de Ricardo Blanco es personal y no refleja la del medio ni la de la empresa para la que trabaja. 

 

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