Valor Social: la base para alcanzar una verdadera Prosperidad Incluyente

Ricardo B. Salinas

Las empresas son importantes agentes de cambio cuya función principal es la generación de valor. Éste se manifiesta en diferentes ámbitos y dimensiones. Una de ellas es el Valor Económico, es decir, la innovación en los mercados para ofrecer productos y servicios que contribuyan al bienestar de la población —una cualidad fundamental en tiempos de crisis.

Las empresas son importantes agentes de cambio cuya función principal es la generación de valor. Éste se manifiesta en diferentes ámbitos y dimensiones. Una de ellas es el Valor Económico, es decir, la innovación en los mercados para ofrecer productos y servicios que contribuyan al bienestar de la población —una cualidad fundamental en tiempos de crisis.

Pero las actividades de las empresas no se limitan únicamente a la creación de bienes, servicios, empleos y riqueza, ya que también son un medio fundamental para transformar a las comunidades donde operan, a través de la generación de Valor Ambiental y Valor Social, conceptos que, junto al Valor Económico, nos llevan a alcanzar la Prosperidad Incluyente, es decir, vivir en un México donde nos vaya bien a todos.

En este artículo me quiero enfocar en la generación de Valor Social, que tiene dos grandes propósitos: (1) crear y potenciar las capacidades de la sociedad y (2) construir entornos propicios. Todo esto con el fin de generar innovación, prosperidad y riqueza, en un ambiente de libertad.

Bajo esta visión, las empresas son grandes transformadoras del tejido social, por ello, debemos entender y fomentar la estrecha relación que mantienen con la sociedad y el gobierno: empresas prósperas impulsan comunidades prósperas y viceversa, estableciendo una espiral virtuosa que nos hace crecer.

En Grupo Salinas entendemos perfectamente esta simbiosis y desde hace más de dos décadas contamos con Fundación Azteca —entre otros proyectos—, organización a través de la cual ponemos en práctica decenas de iniciativas enfocadas en la generación de Valor Social.

Mediante nuestra fundación, hemos promovido esta poderosa sinergia implementando diversos programas con rendimientos sociales importantes. Esto nos llena de orgullo por el gran impacto que han tenido en la vida de millones de personas en todo el país, principalmente niñas, niños y jóvenes —es nuestro propósito sembrar una mentalidad ganadora en las próximas generaciones.

Entre las iniciativas sociales que impulsa la fundación destacan: Plantel Azteca, Esperanza Azteca, Movimiento Azteca, Limpiemos México, Red Social Azteca y ¡Que Viva la Selva Lacandona! Todas ellas contribuyen a fortalecer el tejido social en las miles de comunidades donde tenemos presencia —sin mencionar el Valor Ambiental que se promueve y del cual hablaré en otro artículo.

A través de diferentes acciones buscamos un Cambio Cultural para desterrar ideas que frenan nuestro crecimiento. Con esto en mente, decidí crear el Centro Ricardo B. Salinas Pliego, un espacio para impulsar esa transformación que logre que las próximas generaciones vivan en un México libre, innovador, próspero e incluyente.

El Centro opera importantes programas, como Kybernus, Caminos de la Libertad y Arte & Cultura, que son un poderoso medio para construir los entornos necesarios para promover y defender una visión de país basada en la libertad, el estado de derecho, el fortalecimiento de la sociedad civil, la igualdad de oportunidades, la formación de liderazgos efectivos, el conocimiento y la cultura del mérito —elementos fundamentales para acceder a un mayor nivel de desarrollo.

Somos conscientes de que el cambio no se logra de la noche a la mañana, a veces toma generaciones completas —o no ocurre nunca—. Sin embargo, casos como Corea del Sur o Singapur, nos demuestran que el cambio cultural necesario para alcanzar la Prosperidad Incluyente se puede lograr en una generación.

Esto conlleva un notable esfuerzo de escala nacional y es ahí donde las empresas tenemos mucho que ofrecer. La evolución se logrará generando oportunidades para que las personas adquieran y potencien las capacidades que les permitirán transformar la realidad en la que viven, con libertad, talento y esfuerzo.

Debemos reconocer, no obstante, que las condiciones han cambiado por el impacto que la pandemia de Covid-19 ha tenido en la economía, afectando también el entorno para la acción social. Esto obliga a reorientar los esfuerzos y aprender a hacer más con menos. Pero, una vez más, la innovación y la evolución ante el cambio de circunstancias es lo que nos puede impulsar hacia adelante.

Sin duda, las empresas juegan hoy más que nunca un papel fundamental para lograr estos objetivos, ya que ejercen una importante influencia en la sociedad moderna. Por ello, debemos construir las condiciones necesarias para que las organizaciones perduren y sean sustentables a lo largo del tiempo, en un entorno de libertad e innovación. Es nuestra obligación imaginar un mejor futuro y después, convertirnos en los agentes de cambio que busquen la forma de llegar a él.
 

Presidente y Fundador de Grupo Salinas

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