¿Dónde está el PRI frente a la reforma eléctrica?

Raúl Rodríguez Cortés

El PRI busca que se movilice la IP. De lo contrario, el desgaste será para la oposición

El PRI no ha dicho cómo procederá en la votación de la reforma eléctrica de AMLO. De sus diputados dependerá que se junten en San Lázaro, cámara de origen, los votos que permitan la mayoría calificada de dos terceras partes (334) requeridos para aprobar una reforma constitucional como la que se propone. Sin los votos de los legisladores tricolores, la 4T no podrá hacer nada.

Pero la gran duda es dónde está y/o estará en la crucial votación el PRI y, en particular, su líder nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, quien —mediante a una hábil estrategia que incluyó el cambio de estatutos del partido y la nominación de los actuales diputados federales— tiene el control de 60 de los 71 diputados que conforman esa bancada. Además, se ha evidenciado que, de los doce senadores del PRI, siete ya transitan con él. Así que quien controla las bancas legislativas tricolores es, sin lugar a dudas, el hoy presidente del PRI y presidente de la Comisión de Gobernación de la cámara baja.

Hasta ahora el partido tricolor no ha dicho con claridad “esta boca es mía”, a diferencia de sus socios en la Alianza Opositora, PAN y PRD, que tras conocer el viernes la iniciativa de reforma eléctrica de AMLO, se pronunciaron rápidamente en contra. El PRI se ha limitado a señalar que convocará a expertos y analizará a detalle la iniciativa en parlamento abierto.

Hoy le puedo adelantar que el Revolucionario Institucional ya planchó con el de la Revolución Democrática y Acción Nacional los términos de esos foros. Serán de choque, con varias mesas temáticas, en las que habrá igual número de ponentes a favor y en contra de la iniciativa de reforma. El PRI busca que todos participen y en particular que la iniciativa privada tome posición y deje de ser comodina con la 4T. Y esto último, porque los cambios no sólo afectarían a las empresas privadas que generan energía eléctrica, sino también a las medianas y grandes empresas que utilizan la energía para la elaboración de sus productos.

Así que es un tema que afectará a toda la iniciativa privada del país.

El PRI pretende que el sector empresarial se defienda y que sus grandes y medianos integrantes den argumentos sólidos, no sólo por la vía de sus cámaras empresariales, como el CCE y la Coparmex, que cada vez se perciben más menguadas.

Se trata, entonces, de que la IP tome posición sobre el futuro de México y deje de esconderse en membretes que no significan nada. Ahí está el ejemplo de la organización de Claudio X. González “Sí por México” que ayer sacó desplegados criticando la reforma energética-eléctrica de la 4T, pero que es una organización hueca.

El PRI busca, y parece que ya entendieron PAN y PRD, que se movilicen la iniciativa privada, la academia, los reguladores y los defensores de un Estado de derecho, que ven en la reforma de marras expropiación de bienes y cancelación de contratos. El tricolor pretende entonces conocer sus argumentos, delinear compromisos a futuro y luego definir el sentido de su voto. De lo contrario, considera, el desgaste será todo para la oposición.

En suma, el comité ejecutivo nacional del tricolor busca el “acompañamiento de toda la IP”, pues tiene claro que entre las filas priistas también militan quienes creen en el nacionalismo revolucionario y ven con buenos ojos la iniciativa de reforma eléctrica de la 4T. Varios de ellos ya se dejan ver muy cercanos al gobierno de AMLO. Es el caso, entre otros, de Francisco Rojas Gutiérrez, quien por cierto fue director de Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad.

Así que si bien la oposición, y el PRI en particular, tienen los votos para no dejar que avance la propuesta de la 4T, en realidad la llave la trae la iniciativa privada si se organiza y acompaña a la oposición.
Lo que viene con la iniciativa de reforma eléctrica de AMLO es la definición de política económica de mayor envergadura en décadas. En momentos verdaderamente cruciales, el PRI ha puesto el escenario para que se pronuncien y definan los grupos. Ya hay varios, sobre todo los vinculados al empresariado de Nuevo León y Coahuila, que están listos para avanzar y sumarse a los foros.
Pero la idea es que se movilice toda la IP con argumentos de futuro. Ya veremos qué sucede, pero por lo pronto el PRI parece ser el único que ha cambiado la dinámica que trae López Obrador.
Instantánea:

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