Una vez concluido el proceso electoral en el estado de Nuevo León, se abre un nuevo capítulo: el del trabajo conjunto y de coordinación institucional en beneficio de la población.

Con el inicio del nuevo gobierno en el estado y el diálogo constructivo con el gobierno federal, podrían iniciarse obras como La Presa Libertad, como una nueva fuente de abastecimiento de agua para el área metropolitana de Monterrey y la construcción del Tren Suburbano Apodaca – García en materia de movilidad, además de permitir avanzar en temas como la seguridad, como un incentivo para acrecentar la inversión en el estado.

Sin duda, vemos en Samuel García una total disposición a construir una relación respetuosa, de trabajo y diálogo, hacia el Ejecutivo Federal, que permita avanzar en proyectos en materia de seguridad pública, abastecimiento de agua, movilidad, desarrollo sustentable, economía, desarrollo social, perfeccionamiento de las reglas del pacto fiscal y, en general, de desarrollo y crecimiento del estado.

Nuevo León es uno de los territorios con mayor potencial económico del país. Aunque se ha hablado de ruptura por el pacto fiscal con la Federación, en realidad lo que el nuevo gobierno de Nuevo León busca es recuperar los equilibrios financieros sobre las aportaciones que cada entidad federativa realiza. Se trata de algo justo: encontrar las mejores condiciones, dentro del Convenio de Coordinación Fiscal, para que Nuevo León cuente con recursos suficientes para reactivar su economía.

Nuevo León es un estado emblemático del progreso por su empuje económico. Tiene una población de 5.7 millones de personas; con una población económicamente activa de 2.6 millones; representa el 11.1 por ciento de las manufacturas del país; genera 37.8 mil millones de dólares por exportaciones y 9 por ciento de las exportaciones manufactureras del país provienen de ese estado; posee un ingreso pér capita de 17,844 pesos, 88 por ciento superior a la media nacional que es de $9,489 pesos; en su territorio se ubican poco más de 151 mil unidades económicas, que representan el 3.1 por ciento de las empresas del país y cuenta con 1.6 millones de trabajadores formales registrados ante el IMSS, que representan el 68 por ciento de la población ocupada en el estado y 8 por ciento del total nacional (Data Nuevo León).

Con ese potencial, sin duda vemos las condiciones para que el nuevo gobierno establezca bases sólidas para la recuperación económica derivada de la pandemia, que ha afectado tanto a Nuevo León, como al resto del país.

Acorde con la reforma constitucional en materia de movilidad y seguridad vial, aprobada en la presente Legislatura, Samuel García tiene clara la necesidad de tener ciudades amigables con la población y transformar el transporte público en una alternativa segura, eficaz y de calidad para los usuarios.

Existen casos como la ciudad de Monterrey que han perdido competitividad frente a otras ciudades por el tema de la movilidad. Por ello, una de las principales propuestas del gobernador electo es reestructurar el transporte: se tiene que pasar de un diseño radial de rutas en la zona metropolitana a uno ortogonal, que permita que las rutas de transporte sigan un sistema en el que no se empalmen, con los beneficios paralelos de ahorro en tiempos en movilidad.

Igualmente se deben establecer mecanismos que permitan modificar la cuota del transporte sin afectar al usuario, generando incentivos para que los transportistas mantengan una frecuencia regular y continua, que asegure el mayor número de unidades en circulación. El cambio de la cuota de transporte a cobro por kilómetro recorrido, puede ser una alternativa.

Este tipo de reformas, que impactan en la calidad de vida de la gente, contribuirán a que el estado deje de perder competitividad económica al no contar con un sistema de transporte público sustentable, asequible y eficiente.

El diagnóstico en materia de movilidad es claro: deficiencias en la infraestructura y la red de movilidad provocan una circulación aletargada y el aumento en los accidentes de tránsito, además de incremento de la contaminación en la zona metropolitana, y problemas de salud y productividad.

El exponencial crecimiento demográfico ha agravado los problemas de movilidad, desarrollo urbano, cambio climático y problemas de salud. Por ello, resulta conveniente que el estado transite al uso de energías limpias y sustentables y, junto con las demás propuestas en otros rubros, alinearlas a la consecución de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS), de la Agenda 2030.

Hoy Nuevo León tiene en frente una importante oportunidad para disminuir las desigualdades sociales, fomentar el empleo, mejorar la movilidad y acrecentar la productividad. El Gobernador electo cuenta con el talento y capacidad para lograrlo. El apoyo que la sociedad le brindó sin duda será correspondido para el resurgimiento de Nuevo León.

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