No barrieron bien la corrupción en Palacio Nacional

Periodistas EL UNIVERSAL

Bajo Reserva

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho que él no se meterá en las elecciones ni en las candidaturas de su partido, y eso al parecer es cierto. Sin embargo, nos comentan, dentro de su círculo más íntimo hay un alto funcionario que está haciendo grandes negocios electorales. El conspicuo colaborador presidencial está ofreciendo sus servicios y buenos oficios para impulsar candidaturas, así como operar, vía uno de sus familiares,  campañas de miembros de la autollamada Cuarta Transformación que quieren obtener un cargo de elección popular. Nos dicen que hace unas semanas se dejó pedir 100 millones de pesos para el apoyo a un aspirante a candidato. Lo relevante es que, nos aseguran, el suspirante ya pagó, al familiar del funcionario, la mitad de lo acordado y solo espera que su inversión rinda frutos. ¿No que arriba ya se había barrido y que la corrupción que quedaba estaba abajo?

El Instituto Electoral  Montessori

Muy extraños son los protocolos de trabajo que aplica el Instituto Nacional Electoral en esta época, pues a algunos de los consejeros y consejeras no se les ha visto por la sede. Nos dicen que desde que inició el proceso electoral, el 7 de septiembre, han tenido lugar 6 sesiones del Consejo General. Las sesiones del 7, 11 y 30 de septiembre y la de ayer 7 de octubre fueron semipresenciales. Hay una consejera y 4 consejeros que han acudido a todas las presenciales: Claudia Zavala, Ciro Murayama, José Roberto Ruiz Saldaña, Jaime Rivera Velázquez y el presidente consejero, Lorenzo Córdova. ¿Y los demás? Dos de los 4 consejeros de reciente ingreso no han ido a una sola: a Uuc-Kib Espadas y Martín Faz no se les ha visto por el INE. Y las otras dos nuevas consejeras, Norma de la Cruz y Carla Humphrey, sólo han estado presentes en una sesión. Dania Ravel acudió a dos y Adriana Favela a tres. Nos hacen ver que más que instituto electoral, eso ya parece Instituto Montessori, pues cada quien trabaja como quiere.

El regreso al IMSS del hijo distinguido

Mientras el proceso para renovar la dirigencia nacional de Morena sigue su curso, luego de que el Tribunal Electoral  dio luz verde al procedimiento de la encuesta de reconocimiento como método de elección, el Instituto Mexicano del Seguro Social está listo para recibir de regreso a uno de sus hijos preferidos. Se trata de Gibrán Ramírez Reyes, quien dejó de manera temporal su cargo como secretario General de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social del IMSS, para ir a buscar la oportunidad de dirigir los destinos del partido que fundó el presidente Andrés Manuel López Obrador. Ante la derrota, nos dicen que hoy don Gibrán se reincorporará a su cargo y con ello, como en justicia corresponde, volverá a cobrar su sueldo. Y ahora que las tareas partidistas ya no ocuparán su tiempo, el doctor Ramírez Reyes podrá dejar claro qué hay sobre la denuncia por un presunto mal uso de recursos públicos de la que algunos de sus detractores tanto hablaron hace unas semanas cuando él buscaba la dirigencia.

Defiende 4T su proyecto a cachetadas

El saldo del zafarrancho por la eliminación de los 109 fideicomisos en el pleno de la Cámara de Diputados fue de una cachetada y varias patadas. Nos comentan que  se presentarán dos denuncias por agresiones contra diputados de la autollamada Cuarta Transformación. La diputada federal del PAN Lizbeth Mata presentará una queja ante el Comité de Ética de la Cámara de Diputados contra su colega Martina Cázares por el tremendo cachetadón que le dio mientras la panista protestaba contra la desaparición de los fideicomisos en el pleno el martes por la noche. Además, la coordinadora del PRD, Verónica Juárez Piña, presentó otra queja contra el diputado de Morena Roberto Ángel Domínguez por haber pateado y derribado al perredista Antonio Ortega en esa misma noche. Así, a cachetadas y patadas se defiende en estos días el proyecto político. 

Comentarios