En periodismo los hechos son los hechos. Al día de hoy, el departamento ubicado en el número 530 de Park Avenue, en Manhattan, Nueva York, legalmente no tiene más dueño que Julio Scherer Ibarra, consejero jurídico del presidente Andrés Manuel López Obrador. Ningún documento en Estados Unidos, que es donde se ubica el inmueble, dice que alguien más sea dueño del apartamento, que se ubica a cuadra y media de Central Park. Otro hecho, el pasado mes de octubre Julio Scherer Ibarra pagó a la ciudad de Nueva York los impuestos correspondientes a ese departamento. ¿Quién paga los impuestos de una propiedad que no es suya? Y el último hecho es que Julio Scherer Ibarra no incluyó ese departamento en su declaración patrimonial. Esos son puros hechos, que nada más por no dejar, debiera investigar la Secretaría de la Función Pública. Aunque la autollamada Cuarta Transformación no miente, no roba y no traiciona, todos estarían más tranquilos en el gobierno si se investiga y se llega a la conclusión de que todas las evidencias mienten y, en realidad, el inmueble es de la exesposa del consejero jurídico del Presidente. Y no estaría por demás que el notario que dio fe de un convenio para que los bienes de Scherer pasaran a ser propiedad de su exesposa demuestre que dicho departamento, ubicado en una de las avenidas más caras del mundo es, específicamente, parte de esos bienes cedidos. Que se investigue, nada más por no dejar.

Diputado vota desde la cama de un hospital

En la historia de la pandemia quedarán escritos capítulos vergonzosos de diputados que aprovecharon las sesiones y votaciones digitales para hacer otras cosas mientras se desarrollaban la reuniones, pero también la de otros comprometidos con su responsabilidad, como es el caso del  diputado petista, José Luis Montalvo.  Ayer, compareció, de manera virtual el titular de Comunicaciones, Jorge Arganis, y mientras se desarrollaba la reunión una diputada del PAN puso una foto en su pantalla en la que siempre apareció sonriente. En contraste, don José Luis apareció en las pantallas del pleno de San Lázaro acostado en una cama de hospital y conectado a oxígeno debido a que se encuentra convaleciente de una cirugía que le practicaron, desde donde votó todos los dictámenes que se discutieron. La historia de estos días difíciles pondrá en su lugar a cada quien.

¿Quién es el maestro de López-Gatell?

Ayer, al ver venir la ola de críticas a la estrategia que él encabeza para enfrentar la pandemia de Covid-19,  que ha cobrado ya más de 100 mil muertes, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, acusó a algunos medios de amarillistas y alarmistas, e incluso dijo que con la publicación de ese tipo de información alarmista buscaban vender más periódicos. Así que cuando revise usted hoy la prensa, no se alarme por las 100 mil muertes y por el número de contagios que no cede. Además, tras la descalificación y los insultos don Hugo, con gran magnanimidad  dijo: “Publiquen lo que quieran porque hay libertad de expresión”. ¿A quién le aprendería don Hugo eso de insultar y estigmatizar a los medios para desviar la atención de lo importante?

Peleas en Frenaaa caen a AMLO como anillo al dedo

Nos comentan que a pesar de que Gilberto Lozano, líder del Frente Nacional Anti-AMLO (Frenaaa), se alista para encabezar una marcha  que ha llamado “El Gran Despertar de México” que se realizará mañana sábado a mediodía, y que se asegura que será una movilización muy concurrida, al parecer esto será un poco complicado. Nos comentan que tras haber ordenado abandonar temporalmente el campamento en el Zócalo, varios integrantes que rechazaron la orden al parecer se han distanciado del movimiento, lo que podría impactar en la asistencia a la protesta que se prevé inicie en el Monumento a la Revolución. Nos aseguran que esto le cayó como anillo al dedo al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien desde el balcón de Palacio Nacional observa cómo el plantón y la organización opuesta a su gobierno cada vez se hace más y más chiquita.

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