En 104 años EL UNIVERSAL ha visto pasar gobiernos de diversas tendencias, algunos han sido autoritarios, otros corruptos, y algunos de ellos incluso han intentado, sin éxito, acabar con esta empresa periodística. En ninguno de los casos, incluyendo el de aquel que pretendió usar como arma de ataque el aparato fiscal, El Gran Diario de México ha actuado como opositor. El trabajo de esta casa editorial no es de oposición política, es de investigación, de crítica, de búsqueda y de difusión de información confiable y apegada a la verdad, y en esa ruta seguiremos. Así que NO, EL UNIVERSAL NO SE VOLVIÓ OPOSITOR, nunca lo ha sido, y quien no quiera verlo solo tiene que revisar las páginas del diario o navegar por la página web para darse cuenta que todas las corrientes son tomadas en cuenta, incluyendo de manera copiosa, la versión del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien hoy confunde a un medio de comunicación con un adversario político.

Fase 3 le estalla a Zoé en el IMSS

Aún no llegan las semanas que el propio gobierno ha advertido que serán las más complicadas para México en la pandemia de Covid-19, el país aún está en Fase 2, pero al director del Seguro Social, Zoé Robledo, al parecer ya le llegó a casa la Fase 3. Nos dicen que don Zoé cada vez tiene más críticos, y no en la prensa, sino en el equipo de médicos del IMSS, que pese a ser la primera línea frente a la pandemia, han sido abandonados e ignorados. Por semanas, advirtieron a don Zoé que estaban peleando la batalla sin protección, sin insumos básicos, y fueron ignorados, sino es que algunos hasta desmentidos. Y hoy, nos hacen ver, los casos de médicos contagiados ya no se pueden esconder. Testimonios de enfermeras, doctores y doctores dan cuenta de que el director del IMSS no ha aprendido una de las máximas de los profesionales de la salud, y de la vida en general, que es mejor prevenir que lamentar, y ahora tiene que lamentar el haber ignorado los gritos de ayuda del personal médico bajo su responsabilidad.

Una misión para el secretario de Salud

Luego de que un laboratorio dio a conocer a los médicos del país la estrategia que lanzó para abastecer a los enfermos de lupus del medicamento que requieren para su tratamiento, del cual se produjo desabasto por los rumores de que cura el Covid-19, no pasaron ni 24 horas cuando su sistema se saturó. Nos explican que muchos de los pacientes diagnosticados con esta enfermedad y con artritis reumatoide que intentaron llamar al laboratorio para solicitar su medicina no han logrado comunicarse. Esto, debido a que el laboratorio comenzó a recibir hasta 90 llamadas por minuto y su conmutador colapsó. Lo que no se sabe es, si todos esos que llamaron realmente son pacientes o son personas que cayeron en la desesperación de buscar el medicamento por si resulta que, efectivamente, cura el Covid-19. Valdría la pena que mientras el subsecretario de Salud atiende la pandemia, el secretario Jorge Alcocer trabaje en establecer un plan para garantizar el tratamiento a los pacientes con lupus y artritis reumatoide que son atendidos en los hospitales públicos del país.

Congreso como estatuas de sal

Ya pasaron dos semanas de que el Congreso de la Unión suspendió el periodo ordinario de sesiones, por la emergencia sanitaria, y la Cámara de Diputados, como el Senado, están como estatuas de sal. Legisladores de oposición recuerdan que Morena y sus aliados no quisieron legislar a distancia, salvo, claro, que el Ejecutivo federal los ocupe. Mientras, nos dicen, se acumulan en la Cámara Alta unas 50 proposiciones sobre Covid-19.

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