¿La reforma electoral ha colocado al Partido del Trabajo (PT) y al Partido Verde (PVEM) en una encrucijada?.

Para Morena la narrativa es simple: cualquier objeción frente a la iniciativa presidencial es una traición o un retorno al viejo régimen.

Sin embargo, para sus aliados, lo que está en juego es su relevancia política y presupuestal, su supervivencia como grupos de poder transexenales.

La estrategia de Morena: el estigma de la traición

Morena ha desarrollado una estrategia de comunicación basada en la polarización.

Para presionar a sus aliados, el discurso se basa en tres elementos:

● Todo o nada: se presenta la reforma como un bloque monolítico. Cuestionar un punto técnico se etiqueta como un ataque al corazón del proyecto de nación.

● El costo de la ambición: Se acusa a las dirigencias del PT y PVEM de privilegiar sus prerrogativas por encima del ahorro republicano, descalificando sus argumentos técnicos como simples defensas de intereses económicos.

● Encuestas como presión: Morena ha argumentado que los puntos centrales de la reforma cuentan con un respaldo popular que supera el 80% en diversas encuestas de opinión.

Al presentar la reforma como un mandato del pueblo, rechazarla no es solo oponerse a una ley, sino darle la espalda a la voluntad ciudadana.

En otras palabras, MORENA provoca que sus aliados paguen un alto costo ante los seguidores de la 4T al presentarlos como traidores al proyecto en caso de que voten contra la reforma.

Pero no es claro que ellos -sus dirigentes formales y reales dentro y fuera del PVEM y las esferas legislativas y de gobierno- lo asuman así.

La estrategia de los aliados

Para evitar quedar atrapados en esta narrativa y mostrar su lealtad a la 4T, el PT y el PVEM no han optado por ser una disidencia constructiva.

Aparentemente su mejor estrategia sería la humanización de sus objeciones: no se trata de defender escudos de partidos, sino de defender a ciudadanos específicos.

Se trata de activar el efecto víctima identificable, un sesgo cognitivo que hace que conlleva a conmover más en torno a la historia de una sola persona con rostro y nombre, que la estadística de miles de personas en la misma situación

Casos Reales: El rostro de la pluralidad

Para que el electorado percibiese que su resistencia no es por dinero, sino por representación, los aliados pudieron contar historias de personas específicas que se verían afectadas por la reforma.

Presentar historias de ciudadanía como una activista ambiental en Veracruz, llamémosla Sofía. Ella no milita en ningún partido, pero vota por el PVEM porque es la única que llevaría su agenda de protección de manglares al Congreso.

Si la reforma elimina la fuerza de los partidos pequeños, la voz de Sofía se apaga en favor de una agenda nacional que, a menudo, ignora las crisis ecológicas en los estados.

Este tipo de historias hubiesen permitido a los aliados de la 4T no quedar acorralados en la acusación de traidores, ni depender de argumentos electorales técnicos que los ciudadanos no entienden.

Conclusión

No es claro que dentro de la bruma política y mediática sobre la reforma que impulsa la Presidencia de la Dra. Sheinbaum, el PT y sobre todo el PVEM han sido desvirtuados como traidores ante el país, independientemente de que tampoco dichos partidos han sabido defender la pluralidad o sus reservas ante la iniciativa.

Historias como la de Sofía pudieron haber protegido su identidad política y sus intereses partidistas.

Parece demasiado tarde.

Por ahora, el toma y daca de la negociación los pone en un tablero donde es claro que han meditado y han operado estratégicamente para llevar a la 4T y a la Presidencia ha donde han querido: ser el fiel de la balanza, imponer hasta donde sea posible sus prioridades de poder y negocios y compartir el costo político con MORENA no del fracaso de la reforma presidencial electoral, sino del escenario crítico de la elección intermedia constitucional de 2027.

Ahí el PVEM y MORENA se saben compañeros de batalla, se necesitan al máximo, vida y muerte para preservarse en el poder.

Pedro Isnardo De la Cruz es Doctor en Ciencias Políticas y Sociales. Publicó en 2017 Decisiones estratégicas presidenciales en EUA: El aprovechamiento de la ocasión en crisis de Seguridad nacional y Terrorismo. George W. Bush y Barack Obama (2001-2012). Es especialista en temas de sistema político electoral y seguridad pública y diseñó la metodología de análisis estratégico y cualitativo DISENSUM aplicada a campañas presidenciales.

José Antonio Dorantes es consultor en comunicación, relaciones públicas y manejo de crisis, con especialidad en el desarrollo de mensajes para activar cambios de percepción en el ámbito político, el cuidado de la salud y las finanzas personales. Tiene una certificación en Marketing Digital por la Columbia Business School y una en Leading Organizational Change por el Massachusetts Institute of Technology.

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