Las grandes coaliciones suelen nacer como herramientas para alcanzar el poder, pero mueren por la necesidad de hegemonía del socio mayoritario.

Negociar continuamente y hacer concesiones constantes a los socios minoritarios resta eficiencia a un gobierno enfocado en ofrecer resultados tangibles.

Por eso la presidenta Sheinbaum ha iniciado una ofensiva institucional que busca gobernar sin el chantaje de sus aliados.

Domar a los aliados

El Plan B de la reforma electoral es un mecanismo de disciplina.

Al imponer topes presupuestales a los congresos locales y reducir el número de regidurías, MORENA está asfixiando las estructuras territoriales del PVEM y el PT.

Históricamente, estos partidos han operado como franquicias que venden su lealtad a cambio de recursos y posiciones.

Sheinbaum, con una visión de eficiencia técnica, busca convertirlos en acompañantes austeros en lugar de socios con margen para bloquear sus iniciativas.

La agenda ecologista de Sheinbaum

La Presidenta ha comenzado a clonar la identidad de sus aliados o apropiarse de algunas de sus banderas para volverlos prescindibles.

Si Sheinbaum -una científica experta en cambio climático- consolida su propia agenda ecologista de electromovilidad y economía circular, el PVEM pierde capacidad de negociación.

Al integrar estas causas en la narrativa de MORENA, la Presidenta quita al PVEM el monopolio de los temas sustentables, reduciendo su valor como puente hacia el electorado joven.

La rebelión de las regiones

La declaración de Manuel Velasco de que el PVEM irá solo en San Luis Potosí si MORENA no apoya a su candidata no es un exabrupto, sino una estrategia de supervivencia.

El PVEM utiliza el control territorial como su última moneda de cambio para evitar ser absorbido por la hegemonía de MORENA, enfrentando la eficiencia técnica de la presidenta contra el pragmatismo territorial.

Resultados por encima de concesiones

Mientras que López Obrador concedió recursos a sus aliados para mantener la unidad del movimiento, Sheinbaum es una administradora enfocada en resultados y lealtades.

Tener que negociar cada coma de una reforma con el PT o el Verde genera retrasos e ineficiencias que limitan la entrega de resultados al pueblo.

Su estilo no busca el consenso mediante la concesión, sino una lealtad constante que fomente la eficiencia.

El dilema del traidor

El Plan B actual es una trampa política perfecta.

Al haber retirado los puntos más polémicos para los aliados (como la eliminación de plurinominales), Sheinbaum los ha dejado sin excusas.

Si el PVEM o el PT votan en contra de una reforma que pide austeridad, quedarían exhibidos ante la base morenista como defensores de privilegios.

Están obligados a votar por su propio debilitamiento financiero para evitar ser percibidos como traidores.

El vacío que podría aprovechar Movimiento Ciudadano

Sin embargo, esta estrategia tiene sus riesgos.

Al desdibujar al PVEM, se genera una oportunidad de oro para Movimiento Ciudadano (MC).

El joven, urbano y de altos ingresos que busca una opción ecologista, pero no necesariamente morenista, difícilmente se sentirá atraído por un PVEM convertido en satélite estricto.

MC está listo para capturar ese voto aspiracional, posicionándose como una alternativa frente a un bloque que, en su afán de eficiencia, podría volverse monocromático.

Conclusión

La estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum con el Plan B electoral marca el fin de la era de las concesiones pragmáticas a los aliados.

Al imponer una austeridad técnica que asfixia las finanzas y estructuras locales del PT y el PVEM, Sheinbaum busca una disciplina estricta que estimule la eficiencia.

El PT y el PVEM se repliegan a sus fortalezas y territorios, en condición de debilidad, mientras el sable de la negociación favorece a la Presidenta Sheinbaum.

La. Dra. Claudia intenta eliminar la dependencia de socios externos para consolidar un mando sin fisuras.

Sin embargo, al desdibujar la identidad de sus aliados para evitar el chantaje legislativo, la coalición corre el riesgo de volverse monocromática.

Esto deja un vacío ideológico en sectores urbanos y jóvenes que MC parece listo para capitalizar.

En última instancia, Sheinbaum apuesta a que el aumento de la eficiencia compense la pérdida de diversidad.

Pedro Isnardo De la Cruz es Doctor en Ciencias Políticas y Sociales. Publicó en 2017 Decisiones estratégicas presidenciales en EUA: El aprovechamiento de la ocasión en crisis de Seguridad nacional y Terrorismo. George W. Bush y Barack Obama (2001-2012). Es especialista en temas de sistema político electoral y seguridad pública y diseñó la metodología de análisis estratégico y cualitativo DISENSUM aplicada a campañas presidenciales.

José Antonio Dorantes es consultor en comunicación, relaciones públicas y manejo de crisis, con especialidad en el desarrollo de mensajes para activar cambios de percepción en el ámbito político, el cuidado de la salud y las finanzas personales. Tiene una certificación en Marketing Digital por la Columbia Business School y una en Leading Organizational Change por el Massachusetts Institute of Technology.

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