Para conocer el origen familiar y germen musical del compositor de música para concierto Mario Lavista, quien partió al viaje sin retorno hace más de cuatro años, conté a ustedes sus antecedentes familiares del lado paterno; siendo mi primo hermano, la historia de su origen del lado de su padre obviamente me son conocidos, sin embargo, para narrar su origen materno tenía yo que saber más de lo que el propio Mario me contó en vida. Para esto decidí entrevistarme con la mamá de Mario, mi tía política María Luisa Camacho, quien me concedió una entrevista ayer y que me ha dejado asombrada y conmovida. Se reveló para mí como una mujer extraordinaria que jugó un papel importantísimo y toral en crear a ese ser maravilloso que fue Mario Lavista en muchos sentidos.

La madre de Mario, quien lo ha sobrevivido, tiene 103 años, conserva aún los rasgos de la belleza que fue y su memoria me asombra, es algo fuera de serie, se acuerda de las fechas y los personajes como nunca lo he visto en una mujer de tan avanzada edad, también por su actitud ante la pérdida de su hijo, que sin lágrimas, inteligente y lúcida me hizo entender por qué Mario Lavista, mi primo hermano, tenía esa guapura y carisma, amén de su inteligencia y genio musical.

Para ahondar en los orígenes maternos de mi primo hermano, a preguntas específicas que le formulé, me respondió mi tía María Luisa:

“Mi padre se llamó Guillermo Camacho Corona (abuelo materno de Mario), quien era hijo de Ramón Corona, a quién don Porfirio Díaz mandó a matar por ser su contrincante político. Antes de hacerlo lo había mandado a España a un puesto diplomático donde se relacionó con Alfonso XIII y como la reina no podía embarazarse, le atribuyeron que el hijo que la reina esperaba podría ser de él, ya que quedó preñada a raíz de la cercana amistad de Alfonso XIII con Ramón Corona; a su regreso a México lo ejecutaron.

“Mi papá, por su descendencia española, cantaba flamenco acompañado de su guitarra, era apoderado de toreros, negociaba corridas, visitaba las ganaderías, amigo de hacendados y amante de la ópera. Mi hermano mayor, Guillermo Camacho, fue torero hasta que una cornada lo alejó de los ruedos.

“Mi madre se llamaba (o sea la abuela materna de Mario) María Luisa Junco, hija de un inmigrante español y una mexicana.

Conocí a Mario Lavista Peimbert (o sea, al padre de Mario) en una posada, era guapísimo, fuimos novios un tiempo y nos casamos en 1941, yo tenía 18 años y él, 22.

En 1943 nacieron nuestros hijos gemelos, a quienes les pusimos nuestros nombres, Mario y María Luisa”. (Continuará...)

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