Nos diferencia el uniforme y nos une el amor a México

Paola Félix Díaz

A todos los mexicanos:

A las y los militares en la honrosa situación de retiro, con especial respeto y cariño al General José Ángel García Elizalde.

El 19 de febrero de 1913 el vigésimo segundo Congreso Constitucional Libre, Independiente y Soberano del Estado de Coahuila dio facultades a Venustiano Carranza para crear una fuerza armada y reestablecer el orden constitucional del país, de ahí que el 26 de marzo del mismo año, con la proclamación del Plan de Guadalupe, se dio nombre al Ejército Constitucionalista; al promulgarse la Constitución de 1917, el Ejército adoptó los nombres de Ejército Nacional Federal y Permanente, y más tarde el de Ejército Mexicano. Por Decreto Presidencial, el 22 de marzo de 1950 se estableció el 19 de febrero como el Día del Ejército Mexicano.

Nuestro Ejército ha sido garante de la Ley Fundamental, artífice y testigo de la Tercera Transformación de La República, respondiendo siempre con lealtad, valor y patriotismo a la alta encomienda de salvaguardar la integridad, independencia y soberanía del Estado mexicano, garantizar la seguridad interior, auxiliar a la población civil en caso de desastres y realizar acciones cívicas y sociales que contribuyan al progreso de nuestro país.

En el marco de su conmemoración, es de vital importancia visibilizar su labor, resignificar su existencia, reconocer a sus miembros y externar nuestro agradecimiento por los servicios otorgados a nuestra Nación.

Este sector del pueblo “uniformado” constituye una gran familia militar unida y solidaria que comparte valores y objetivos comunes; que ha convertido la adversidad en gloria y la incertidumbre en certeza, poniendo su vida al servicio de las mejores causas del pueblo.

El Ejército es una institución sólida, firme y honorable que ha sabido adaptarse a los diferentes momentos de la historia dando muestras fehacientes de probidad y amor a la patria, prueba de ello es que hoy acompaña con dignidad a la Cuarta Transformación de la República, sumándose a la función de seguridad, a través de la Guardia Nacional para que las mujeres y hombres de este país, seamos verdaderamente libres al recuperar la paz y la tranquilidad que nos fue arrebatada.

La disciplina militar no ha sido un obstáculo para la sensibilidad y la inclusión de la perspectiva humanitaria y humanista, sobre todo, en aquellas tareas que requieren no sólo la pericia y formación propias de esta Institución, sino también de la nobleza y fortaleza de los espíritus que se niegan a doblegarse ante las amenazas derivadas del crimen, la corrupción y la impunidad, así como a las tentaciones banales que apuestan por la derrota nacional traicionando al pueblo.

Con orgullo podemos decir que el Ejército Mexicano es la mejor expresión de las mujeres y hombres honorables, cuyos valores e ideales hacen grande a nuestro país. Ejemplo de ello, es el Secretario General Luis Cresencio Sandoval González y cada uno de sus integrantes, quienes, sin distingo de rango, edad o sexo, refrendan día con día su entrega y compromiso en los cuarteles, así como a lo largo y ancho del territorio nacional.

En tal virtud el 19 de febrero celebramos a una sólida institución republicana que surgió desde abajo, celebramos a nuestros hermanos y hermanas militares y celebramos la gloria que nos han dado a través de los años; este día recordamos que nosotros desde cada una de nuestras trincheras y campos de acción somos hijas e hijos de la misma madre y, por lo tanto, un soldado más de nuestra Patria. Nos diferencia el uniforme y nos une el amor a México.

Paola Félix Díaz
Titular del Fondo Mixto de Promoción Turística de la CDMX; activista social y exdiputada federal
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