Contrastes del dinamismo del segundo trimestre de 2021

Pablo Álvarez Icaza Longoria

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer los resultados del segundo trimestre de la Oferta y Demanda Global de Bienes y Servicios (ODG) este lunes, luego de que el viernes pasado nos proporcionó los del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) de agosto.

Ambos son muy importantes. Si bien el primero es de los más rezagados, es relevante porque nos muestra cómo se comportaron los componentes del PIB por el lado del gasto, si partimos de la igualdad contable básica: OG = PIB + M = DG = C + G + X, donde C es consumo privado, G consumo público, I inversión, representada por la formación bruta de capital fijo (FBCF), X exportaciones y M importaciones; mientras que el IOAE es el indicador más oportuno de actividad económica, con periodicidad mensual y que nos aporta señales anticipadas del desempeño de la economía.

Respecto a los componentes de la ODG, considerando las cifras ajustadas estacionalmente, los crecimientos más destacados del segundo trimestre respecto al anterior fueron las exportaciones de bienes y servicios (2.9%) y el consumo de gobierno (2.6%), lo que no debiera de extrañar, considerando el dinamismo de la economía de Estados Unidos (EU) que ha favorecido las exportaciones, y que el consumo de gobierno estuvo fuertemente impulsado por el proceso electoral.

En contrapartida, los menores crecimientos fueron importaciones (0.2%) y formación bruta de capital fijo (0.5%), explicado por la menor actividad del mercado interno y el poco dinamismo de la inversión privada.

Pero más allá de los cambios trimestrales, las gráficas que proporciona Inegi nos muestran claramente que los niveles de 2021-II están lejos de sus puntos máximos, y que la tendencia-ciclo en algunas variables macroeconómicas deja mucho que desear. Veamos:

El PIB es 3.2% más bajo que su mayor nivel alcanzado en 2019-I; las importaciones fueron 6.3% menores al nivel de 2018-IV, pero además lo preocupante es que la tendencia se aplanó lo que anticipa una menor actividad económica en general. El consumo privado, si bien registra una fuerte tendencia de recuperación, todavía está muy lejos de su nivel máximo registrado en 2019-III (-3.7%); la FBCF, aunque se recupera del desplome desde el segundo trimestre del año pasado, está muy lejos de su máximo en 2015-III al ser más baja 17.7%; esto es, los problemas con el dinamismo de la inversión vienen desde hace tiempo, pero la franca tendencia descendente comenzó en 2018-II.

En contraste, los componentes que experimentan un desempeño favorable son las exportaciones, que ya sólo están 1.7% debajo del máximo logrado en 2019-II, pero que además muestran una tendencia ascendente en este 2021, que las convierten en uno de los motores de crecimiento. El consumo de gobierno logra un máximo histórico en 2021-II, superando en 1.9% el récord anterior en 2020-I, además, con una clara trayectoria de alza.

La desaceleración de las importaciones y de la inversión, especialmente de la privada, augura un menor crecimiento a futuro. Al parecer, esta perspectiva de ralentización de la economía mexicana es respaldada por el comportamiento del IOAE, que es un indicador anticipado del Indicador Global de Actividad Económica (IGAE). Inegi estimó que el IGAE creció 1.0% en julio respecto al mes anterior, y que cayó 0.2% en agosto. Cabe comentar que el IGAE observado en julio se anunciará el próximo lunes y que la estimación de agosto se realizó con modelos econométricos nowcasting, y apoyándose en la información preliminar de los sectores secundario y terciario.

Hago hincapié en que el cálculo del IGAE por estos modelos ha sido bastante preciso. En lo que va de 2021 ha registrado tres retrocesos: en febrero, junio y agosto. En el primer caso estuvo vinculado a la suspensión de actividades ocasionada por las bajas temperaturas y por la interrupción de cadenas de suministro en el sector exportador; en junio, por la escasez de insumos estratégicos como los chips y semiconductores, y en agosto por el repunte de la tercera ola en México provocado por la variante Delta, que ocasionó cierres parciales de actividades, así como el efecto de desastres naturales, como el huracán Grace, por mencionar al más destacado.

La gráfica del índice IOAE evidencia que la economía ha comenzado a crecer con menor dinamismo, pero que no se ha alcanzado el nivel que se tenía antes de la pandemia, ya que en enero de 2020 el valor era 112.4, y en agosto de 2021 fue de 110.6. Es decir, aunque hubo una recuperación importante desde el piso de 89 en mayo de 2020, no se ha logrado regresar a los niveles previos.

Con los datos que se difundirán la próxima semana, referentes a la balanza comercial de agosto, tendremos más elementos para ir definiendo tendencias en el tercer trimestre; sin embargo, las cifras que han ido saliendo de la industria automotriz y de ventas comerciales no vaticinan desempeños favorables. En el caso del consumo, es evidente que el repunte de la inflación ha ocasionado una reducción del poder de compra, y el ambiente de incertidumbre, además, genera cautela en los gastos de los consumidores. No se ve un cambio en las expectativas a pesar del deseo de que el próximo año se quiera crecer 4.1% 

ADENDA

1) La inminente quiebra del gigante inmobiliario Evergrande y la sospecha de que el gobierno chino no saldrá a su rescate provocaron una fuerte caída de las bolsas a nivel mundial el lunes pasado. La pregunta que quedó en el aire es si es un caso aislado de sobreendeudamiento, o si no hay más empresas exageradamente apalancadas en riesgo.

2) La inflación al consumidor de la primera quincena de septiembre se anuncia hoy, y la pregunta sigue siendo la misma que en meses pasados: ¿seguirá subiendo la subyacente?

3) La fuerte alza del precio del gas en EU tendrá un efecto importante en México, porque se importan dos terceras partes de lo que se consume en el país; el impacto es directo al consumidor e indirecto por el alza de costos para las empresas, así como de la electricidad.

4) Preocupa que la FGR insista en ir en contra de 31 académicos a solicitud del Conacyt, a pesar de que un juez ya determinó que las acusaciones no procedían, como lo explicó bien Roberto Rock.

5) Los republicanos en el Congreso de EU quieren limitar el endeudamiento: el asunto está poniendo nerviosos a los mercados.

 

Catedrático de la EST-IPN
Email: [email protected]
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