La transformación digital de los automóviles

Octavio Islas

La organización 5G Americas anunció esta semana la publicación de un nuevo white paper, -Vehicular Connectivity: C-V2X and 5G-, en castellano, Conectividad vehicular: C-V2X y 5G.

Los modernos autos representan una compleja red de computadoras rodante. La conectividad de los vehículos es muy compleja. Además de múltiples aspectos técnicos, entre los cuales la seguridad resulta de capital importancia, resulta indispensable contemplar una gran cantidad de aspectos sociales.

De acuerdo con Wikipedia, la conectividad “es la capacidad de un dispositivo (ordenador personal, periférico, PDA, móvil, robot, electrodoméstico, automóvil, etc.) de conectarse y comunicarse con otro, con el fin de intercambiar información o establecer una conexión directa a base de información digital”.

Marshall McLuhan (1911-1980), destacado filósofo de la comunicación, empleó la metáfora de “la novia mecánica” para designar al automóvil.

De acuerdo con el referido pensador canadiense, en el siglo XX los autos determinaron el rumbo y el sentido del desarrollo urbano en las modernas ciudades, posibilitando, por ejemplo, desde el desarrollo de los autocinemas -que durante la prolongada cuarentena resucitaron- hasta los grandes centros comerciales.

La transformación de los viejos automóviles a vehículos inteligentes comenzó hace algunas décadas con la paulatina incorporación de sensores y computadoras. La mecánica automotriz se convirtió en un asunto verdaderamente complejo.

Las primeras computadoras de viaje permitieron realizar elementales cálculos de tiempos, distancias, consumo de combustible. Ello representó un notable adelanto en la industria automotriz.

La mayoría de los automóviles hoy por lo menos cuenta con una computadora, la cual, a través de sensores permite monitorear, por ejemplo, los gases del motor, y realizar los ajustes necesarios para mantener relativamente bajas las emisiones de contaminantes de los motores.

En la industria automotriz, las gamas más altas cuentan con mucho más computadoras y sensores, los cuales pueden abarcar el sistema de frenado -si el vehículo cuenta con frenos ABS-, bolsas de aire, sistema de apertura de puertas sin llaves, sistemas de clima, espejos, sistema de sonido con pantalla digital, sistemas de control de crucero, etc.

La tecnología de conec­ti­vidad para vehículos permitió operarlos de forma remota. Desde el dispositivo móvil es posible desblo­quear el automóvil, ponerlo en marcha, comprobar el nivel del combustible.

La conectividad vehícular representa una de las prioridades en la industria automotriz. La evolución de la conectividad vehícular se inscribe en el imaginario de Internet de las cosas, y en gran medida depende del desarrollo y la expansión de redes 5G.

Por ello, algunas de las principales marcas en la industria automotriz han impulsado algunas alianzas con las grandes firmas telecom. Un ejemplo de ello es la alianza que han establecido Ford y Google.

Google Cloud será el principal proveedor de Ford, debido a la amplia experiencia de Google en materia de inteligencia artificial (AI) como de ‘machine learning’ (ML).

Los modelos Ford dispondrán de avanzados sistemas Android, aplicaciones específicas y servicios integrados de Google.

La introducción del sistema Android en los vehículos Ford permitirá que desarrolladores asociados generen ingeniosas aplicaciones que permitirán mejorar las experiencias del usuario. El nuevo mercado abre grandes oportunidades para los desarrolladores.

Una de los temas prioritarios en las marcas involucradas en el desarrollo de vehículos inteligentes radica en la necesidad de amortiguar los terribles efectos que suelen derivarse de los pestañeos de conductores fatigados.

A través de sistemas de espejos inteligentes, articulados con otros sistemas indispensables en la operación del automóvil, los dispositivos de reconocimiento ocular permitirán que el vehículo emita las señales de advertencia ante las primeras señales de cansancio en el conductor.

En un imaginario más complejo se encuentra el desarrollo de vehículos efectivamente autónomos, sin conductor.

Los vehículos autónomos imitan las capacidades humanas de conducción y control. Para ello, los vehículos deben ser capaces de percibir y comprender el medio particular en el que los autos se encuentran, para desplazarse en el camino con toda la seguridad deseable para la persona que determinó el destino, quien perfectamente podrá desentenderse de la operación mecánica del vehículo.

Los vehículos perciben el entorno mediante avanzadas tecnologías, entre las cuales destacan el láser, radar, lidar, sistema de posicionamiento global, la visión computarizada.

En el desarrollo de los automóviles autónomos nos solo participan las prncipales marcas de la industria automotriz, así como reconocidas firmas en el sector de la electrónica avanzada y componentes, como Bosch y Delphi. También se han involucrado algunas de las principales firmas big tech, como Google.

El primer taxi autónomo lo introdujo en Singapur la firma nuTunomy, filial del MIT, en 2016. A finales de ese año, Uber empezó a operar coches autónomos en San Francisco y Pittsburgh, Estados Unidos.

El primer accidente mortal provocado por un vehículo autónomo se registró el 19 de marzo de 2018. Ese día, un automóvil sin conductor de Uber atropelló a una mujer en Tempe Arizona.

Por tal motivo, Uber decidió suspender las pruebas que se venían llevando a cabo con vehículos autónomos en ciudadaes como Pittsburgh, San Francisco, Toronto y Tempe.

Afortunadamente, tan desafortunado acontecimiento no paralizó la introducción de vehículos autónomos. Los fabricantes adoptaron medidas de seguridad mucho más exigentes y avanzadas.

Por ejemplo, a partir de octubre de 2016, todos los vehículos Tesla se construyen con un hardware que permite la capacidad de autoconducción completa al más alto nivel de seguridad (SAE Nivel 5).

Desde octubre de 2020, la firma Waymo ofrece a los usuarios el servicio de robotaxis en la ciudad de Phoenix.

Cellular-Vehicle-to-Everything (C-V2X) responde a las exigencias del espectro operativo asignado por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), e incluye los dispositivos preparados por miembros de la Asociación Automotriz 5G y (5GAA), así como los operadores de carreteras.

De acuerdo con Chris Pearson, presidente de 5G Americas: “Los estándares optimizados y el nuevo espectro dedicado a las tecnologías celulares 5G vehículo-a-todo están brindando nuevas posibilidades para vehículos conectados. Las partes interesadas como los fabricantes de automotores, los planificadores de transporte urbano, los operadores de redes móviles y los desarrolladores de aplicaciones están buscando maneras de aprovechar esta nueva conectividad para crear modelos de negocios totalmente nuevos.”

Los estándares optimizados y el nuevo espectro dedicado a las tecnologías celulares 5G vehículo-a-todo, abre enormes posibilidades para los jugadores interesados en participar en la prometedora industria de los vehículos conectados.

Resulta lógico suponer que el impacto de los automóviles autónomos en el desarrollo de ciudades inteligentes, así como en autopistas inteligentes.

Las redes 5G posibilitan la extensión de los objetos y los ambientes inteligentes. Desafortunadamente, en México la Agenda Digital de la 4T ni siquiera a importancia de las redes 5G.

Temas como los estándares optimizados y el nuevo espectro dedicado a las tecnologías celulares 5G vehículo-a-todo, deben ser interpretados como asuntos de ciencia ficción.

 

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