Octavio Islas

Grammys 2026. Las reivindicaciones como espectáculo

04/02/2026 |11:47
Octavio Islas
Autor de OpiniónVer perfil

La 68.ª edición de los Grammys 2026, celebrada el domingo 1 de febrero, sacudió intensamente las redes sociodigitales.





La mezcla de hitos históricos, activismo político y momentos virales peculiares dominó la conversación global. Los hashtags #BadBunny y #Grammys generaron más de 145 millones de publicaciones a nivel global.

El momento de mayor actividad ocurrió a las 11:14 PM (EST), cuando fue anunciado Bad Bunny como ganador del Álbum del Año, alcanzando 420 mil tweets por minuto.

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A lo largo de la gala, algunos artistas y presentadores aprovecharon el escenario para expresar críticas contra el ICE (el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos) y, por supuesto, a la política migratoria de la administración Trump.

Carole King, quien se desempeñó como una de las maestras de ceremonias, optó por manifestar su protesta de manera silenciosa, portando una chapa en contra del ICE.

Olivia Dean, quien ganó el Grammy como “Mejor Artista Nuevo” afirmó: "Estoy aquí como nieta de un inmigrante, soy producto de la valentía y creo que esas personas merecen ser celebradas".

La cantante Billie Eilish, ganadora del Grammy a la Canción del Año por WILDFLOWER fue contundente en su intervención: “Nadie es ilegal en tierra robada. No existe tal cosa como una persona ilegal en tierras indígenas robadas. A la mierda con ICE"

El cantante puertorriqueño Bad Bunny, ganador de tres premios Grammy —Mejor Álbum del Año por DeBÍ TiRAR MáS FOToS, Mejor Interpretación Musical Global y Mejor Álbum de Música Urbana— pronunció discursos especialmente significativos durante la ceremonia.

En su primera intervención, Benito Antonio Martínez Ocasio (Bad Bunny), aprovechó el escenario para lanzar un poderoso mensaje en defensa de los derechos de los inmigrantes y en contra de la estigmatización promovida por las políticas migratorias estadounidenses.

"Antes de agradecer a Dios, quiero decir: ¡Fuera ICE! No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos estadounidenses"; (…) “Quiero decirle a la gente que no odien estos días. Que no se contaminen. El odio es más poderoso con más odio. Lo único más poderoso que el odio es el amor. Por favor, tenemos que ser diferentes. Si luchamos, tenemos que hacerlo con amor. Nosotros no les odiamos. Amamos a nuestra gente, amamos a nuestras familias, y ese es el modo de hacerlo”, afirmó, entre muchos aplausos, para terminar con un: “Gracias. Gracias, Dios. Y gracias a la Academia”.

De ese modo, Bunny reivindicó la humanidad y la dignidad de todas las personas afectadas por las medidas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Administración Trump, sumándose a las protestas y expresiones de solidaridad que caracterizaron la ceremonia de este año.

Martínez Ocasio, quien también ganó el premio al mejor álbum del año, visiblemente emocionado, volvió a salir al escenario y habló en español.

“Quiero dedicar este premio a todas las personas que han tenido que dejar su país”, afirmó en su idioma natal, y después repitió esa frase en inglés. Y siguió, en español:

“Para todas las personas que han perdido un ser querido y han tenido que seguir adelante. Los quiero. Para todos los latinos que merecieron estar en esta tarima, recogiendo este premio”.

Bad Bunny será la figura estelar en el espectáculo del medio tiempo en el próximo Super Tazón -el LX-, el cual será celebrado el domingo 8 de febrero en el Levi's Stadium, en Santa Clara, California, próximo a la Bahía de San Francisco.

A pesar de la insistencia del presentador Trevor Noah, quien recurrió incluso a interpretar un fragmento del tema DeBÍ TiRAR MáS FOToS para convencerle, Bad Bunny tomó la decisión de no actuar durante la ceremonia de los Grammy. Esta negativa no pasó desapercibida, ya que las reiteradas y simpáticas peticiones de Noah se convirtieron en uno de los momentos comentados de la gala.

El motivo principal que llevó a Bad Bunny a no ofrecer recitales en Estados Unidos ha sido el temor a la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

El artista puertorriqueño expresó su preocupación por la seguridad de su público, mayoritariamente latino, que podría verse expuesto a redadas migratorias durante sus presentaciones.

Esta postura refleja su compromiso y solidaridad con los inmigrantes y sus derechos, en un contexto marcado por la tensión y las amenazas de las autoridades migratorias estadounidenses.

El presidente Donald Trump ha manifestado abiertamente su oposición a la presencia de Bad Bunny en el Super Tazón. Esta postura ha generado en la Unión Americana un amplio debate público, ya que el artista puertorriqueño es una de las figuras más relevantes y populares del panorama musical actual.

A pesar de que Bunny es uno de los artistas más escuchados y con mayor demanda para sus conciertos en los últimos años, Trump ha declarado públicamente que ni siquiera sabe quién es.

Estas declaraciones del mandatario han sido interpretadas por muchos como un intento de restar importancia al impacto y la influencia de Bad Bunny, especialmente en el contexto social y cultural latino en Estados Unidos.

En medio de la polémica generada por la elección de Bad Bunny como figura principal del espectáculo del medio tiempo en el Super Tazón LX y de Green Day como grupo encargado de la actuación previa al partido, el presidente Donald Trump expresó abiertamente su rechazo hacia ambos artistas.

Trump declaró públicamente que no asistiría al Super Bowl y se definió como “anti” Bad Bunny, así como también manifestó su oposición a Green Day. “Soy anti ellos”, afirmó durante una entrevista reciente con el diario The New York Post, realizada en el Despacho Oval y publicada este mismo fin de semana. Además, calificó la elección de ambos artistas como una “pésima elección” y criticó duramente a Bad Bunny, asegurando: “Todo lo que hace es sembrar odio. Terrible”.

La actitud de desdén mostrada por el presidente Donald Trump hacia la participación de Bad Bunny en el espectáculo del medio tiempo del Super Tazón LX no se ha limitado únicamente a declaraciones públicas, sino que ha venido acompañada de una serie de amenazas migratorias por parte de su Gobierno.

Estas amenazas han estado dirigidas especialmente a los asistentes al partido, en un contexto marcado por una política migratoria cada vez más estricta y hostil, lo que ha generado inquietud entre los seguidores latinos del artista y la comunidad migrante en general.

La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kriti Noem, responsable también del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), confirmó en un pódcast que los agentes migratorios estarán “por todas partes” durante la celebración del Super Tazón.

Esta advertencia incrementa la preocupación entre los asistentes, especialmente aquellos de origen latino, por el riesgo de redadas y acciones migratorias durante el evento deportivo más importante del año en Estados Unidos.

El presentador Trevor Noah también se manifestó contra el presidente Donald Trump. Durante la gala, Noah no dudó en utilizar su característico sentido del humor para ironizar sobre la Administración Trump, convirtiendo sus intervenciones en uno de los focos de atención de la noche.

En uno de sus comentarios más destacados, afirmó: “Canción del Año: ese es un Grammy que todos los artistas quieren casi tanto como Trump quiere Groenlandia, lo cual tiene sentido porque la isla de Epstein ya no está, necesita una nueva para pasar el rato con Bill Clinton”.

Estas bromas no pasaron desapercibidas y provocaron la reacción del propio presidente, quien amenazó con emprender acciones legales contra Trevor: "Parece que voy a enviar a mis abogados a demandar a este pobre, patético, sin talento y tonto presentador".

El 31 de enero, J. Scott Tunner publicó una interesante nota titulada “How mediocrity took over the Grammys” (“Cómo la mediocridad se apoderó de los Grammys”) en The Spectator.

En el mencionado artículo, Tunner reflexionó sobre el estado actual de los premios Grammy, afirmando que, en los últimos años, la calidad musical de los galardones ha disminuido notablemente.

Según el autor, la ceremonia ya no destaca por premiar la excelencia musical, sino que se ha visto invadida por una cierta mediocridad que afecta tanto a los artistas como a la producción musical en general.

Sin embargo, la ceremonia de entrega de los 68º premios Grammy, celebrada eldomingo 1 de febrero en el Cripto.com Arena de Los Ángeles, California (Estados Unidos) resultó memorable, y será recordada por motivos que definitivamente desbordan a la industria musical: las reivindicaciones vertidas por algunos de los ganadores.