Facebook contra Trump

Octavio Islas

El viernes 4 de junio, Facebook anunció la decisión de suspender las cuentas del expresidente Donald Trump en Facebook e Instagram por dos años. 

Tal decisión podría representar el inicio de una nueva era en las relaciones entre la clase política y el Imperio Zuckerberg

El vieres 4 de junio, el vicepresidente de asuntos globales de Facebook, el británico Nigh Clegg -Sir Nicholas William Peter Clegg-, quien se desempeñó como viceprimer ministro británico en el gobierno de David Cameron, explicó cómo fue determinada la sanción al expresidente Trump.

En el mes de mayo, el Consejo asesor de Facebook -instancia independiente a la que pueden recurrir tanto Facebook como sus usuarios para deliberar sobre la moderación de contenidos y decidir sobre publicaciones que podrían afectar la libertad de expresión y los derechos humanos-, confirmó la suspensión de las cuentas del expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tanto en Facebook como en Instagram, como consecuencia de los elogios que expresó el entonces presidente de Estados Unidos en funciones, a las personas que participaron en los actos de violencia registrados en el Capitolio, el día 6 de enero. 

Sin embargo, en la suspensión a las cuentas de Donald Trump no fue establecido el plazo ni se informó si la suspensión fue definitiva. 

Para subsanar tal omisión, el referido órgano independiente decidió presentar un sistema de sanciones a figuras públicas en situaciones de disturbios civiles y violencia. 

Los infractores serán objeto de restricciones que les impedirán crear contenidos en Facebook e Instagram durante un mes, seis meses, un año y dos años, dependiendo de la gravedad de las faltas.

Al ex presidente Donald Trump le fue aplicada la máxima pena: dos años.

“Dada la gravedad de las circunstancias que llevaron a la suspensión del Sr. Trump, creemos que sus acciones constituyeron una grave violación de nuestras reglas que merecen la pena más alta disponible bajo los nuevos protocolos de aplicación. Suspenderemos sus cuentas por dos años, a partir de la fecha de la suspensión inicial el 7 de enero de este año”, señaló Clegg.

Sin embargo, tal suspensión será reconsiderada por el Consejo asesor de Facebook, el 7 de enero de 2023, en un año clave en las aspiraciones políticas de Donald Trump.

La primera suspensión a Donald Trump fue determinada por Facebook el 7 de enero de 2021, un día después del violento asalto al Capitolio.

En Facebook consideraron que dos publicaciones de Donald Trump, entonces aún presidente de los Estados Unidos, violaron las normas establecidas por la referida red sociodigital en materia de discursos de odio. 

Además, la permanencia de Trump en Facebook e Instagram fue considerada como un delicado riesgo, pues se consideró la posibilidad de que el presidente nuevamente pudiera incitar a sus simpatizantes a incurrir en actos de violencia para complicar el cambio de poderes.

Resulta indispensable tener presente que un día después de los comicios presidenciales, celebrados el martes 3 de noviembre de 2020, en Facebook fue creado el grupo “Detengamos el Robo”, al cual se fueron sumando seguidores de Qanon, activistas del Tea Party, y miembros de hordas supremacistas leales al presidente Trump, quienes compartían en ese espacio las “evidencias de primera mano del escandaloso fraude electoral”.

Al grupo “Detengamos el Robo” se sumaba un promedio de 100 nuevos seguidores cada 10 segundos, según estimaciones del New York Times, hasta alcanzar 320,000 seguidores en sus 48 horas de vida. 

Facebook decidió cerrar el grupo. Sin embargo, quienes participaban en “Detengamos el Robo”, sencillamente migraron a otros foros ultraderechistas en la web, como Gab y Parler.

En esos espacios fue organizado el asalto al Capitolio. En primer lugar, los simpatizantes de Trump identificaron las fechas en las cuales serían celebradas las audiencias judiciales en Pensilvania, los recuentos en Georgia, y las reuniones de legisladores en Arizona.

Al agotarse las instancias legales fue considerada otra fecha: el 6 de enero. El lenguaje había subido de tono. 

Al medio día del lunes 6 de enero, el presidente Donald Trump se dirigió a una multitud de simpatizantes reunidos junto a la Casa Blanca, a quienes arengó. “Nunca recuperaréis nuestro país si son débiles. Deben mostrar fuerza”, dijo Trump. 

Pocos minutos después, las hordas trumpistas se dirigieron al Capitolio, donde todo fue caos, violencia, desórden.

“Los impactantes sucesos de las últimas 24 horas demuestran claramente que el presidente Donald Trump pretende usar el tiempo que le queda en el cargo para boicotear la pacífica y legítima transición de poder a su sucesor elegido, Joe Biden”, afirmó Zuckerberg el 7 de enero de 2021. 

En los días inmediatos al asalto al Capitolio, Goole, Apple y Amazon decidieron eliminar a Parler de sus tiendas de aplicaciones. 

Twitter decidió vetar al presidente Donald Trump, por considerar el “riesgo de mayor incitación a la violencia”. 

Twitter era el canal de comunicación predilecto del presidente Trump para anunciar sus decisiones más importantes e insultar a sus rivales, a través de la cuenta @realDonaldTrump. 

El presidente Trump entonces acusó a Twitter de conspirar con los demócratas para silenciarlo a él y a sus partidarios. Además, mediante la cuenta oficial de la Casa Blanca, sus voceros calificaron la decisión de Twitter como contraria a la libertad de expresión, consagrada en la Primera Enmienda.

Ahora, el expresidente Trump, al conocer la suspensión de dos años en Facebook e Instagram, calificó tal decisión como un insulto a sus 75 millones de votantes. Además, aprovechó la oportunidad para señalar que fue víctima de un gran fraude electoral en los comicios celebrados en noviembre de 2020.

“No deberían permitirles [a Facebook] salirse con la suya con la censura... ¡Nuestro país no pude permitirse más este abuso!”. En otro mensaje que Trump envió por correo electrónico añadió: “La próxima vez que esté en la Casa Blanca no habrá más cenas a petición de Mark Zuckerberg y su esposa. ¡Serán estrictamente negocios!”.

En respuesta a lo declarado por Trump, Facebook señaló que no ha descartado más sanciones a Donald Trump si comete nuevas violaciones en el futuro. Incluso resulta factible considerar la “suspensión definitiva de sus páginas y cuentas”.

Facebook ha decidido emprender un profundo reajuste a sus políticas en materia de contenidos, que podrían eliminar la excepcionalidad y los privilegios de los políticos. 

En la Unión Americana, las opiniones de los polìticos no pasaban por filtros de moderación, un beneficio que los algoritmos no permiten a la mayoría de los usuarios de Facebook.

Zuckerberg y Clegg consideraban que lo afirmado por los políticos era contenido noticioso, que por regla general en Facebook debería ser visto y escuchado. 

Ahora Facebook parece comprender que los mensajes de algunos políticos pueden generar lamentables actos de violencia.

Quizá en un futuro inmediato, Facebook pretenda extender su sistema de sanciones más allá de Estados Unidos. 

En México, seguramente la pasarían muy mal determinados personajes de la farándula política, como el expresidente Felipe Calderón, quien en algunos mensajes sumamente desatinados ha incitado a la violencia, o el expresidente Vicente Fox, quien para su fortuna goza del beneficio de que hoy ya nadie lo toma en serio.

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