Fentanilo: la epidemia que comienza

Observatorio Nacional Ciudadano

Carmen Jimena Hernández Retana

El Fentanilo es la “nueva” sustancia que genera revuelo en el mundo. Su nombre es cada vez más frecuente en los reportes de consumo y combate al tráfico de sustancias ilegales. El aumento en su consumo generó tales estragos que obtuvo secciones exclusivas en la Evaluación Nacional de Amenaza de Drogas (2019) que realiza la DEA y en el Reporte Mundial de Drogas de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (2020).

Durante muchos años el fentanilo fue utilizado por la industria farmacéutica para tratar dolores agudos y crónicos. El incremento en su consumo se debe a dos razones: los efectos que provoca y las ganancias que representa. Sus efectos son entre 50 a 100 veces más potentes que la heroína, por lo tanto, genera mayor adicción con menor cantidad.

Esto representa una gran ventaja para quienes lucran con ella, dado que menores cantidades provocan efectos más potentes por una fracción del costo de sustancias similares. Estas características hacen que el fentanilo sea más fácil -mucho más fácil- de traficar, al tiempo que genera mayores ganancias.

El país con el mayor consumo de fentanilo en América es Estados Unidos, quien en 2018 registró cerca de 46,802 fallecimientos, de los cuales el 67% se relaciona con el consumo de fentanilo (UNODC, 2020b), por otra parte, el Reporte Mundial de Droga detectó incrementos en el número de sobredosis por fentanilo en Canadá, donde al menos el 80% del total de sobredosis fueron asociadas con su consumo (UNODC, 2020a). La alerta por su consumo comienza a internacionalizarse.

A pesar de su auge en otros rincones del mundo, pareciera que México ha “salido bien librado” de la epidemia de opioides que sacude el norte del continente. La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas Alcohol y Tabaco (2017) muestra que, a pesar del aumento en el consumo general de drogas ilegales en la población, los opioides representaron solamente el 0.2% del consumo total.

En nuestro país no existe todavía una presencia significativa de consumo de fentanilo. Si bien su consumo es mucho menor que la marihuana, la Comisión Nacional Contra las Adicciones menciona la posibilidad de que el número de personas que consumen fentanilo sin saberlo sea mayor del registrado.

En el Reporte Mundial de Drogas se encontró que los vendedores de droga mezclan fentanilo con sustancias como heroína y metanfetamina, para así reducir gastos y aumentar la adicción del consumidor. Desafortunadamente su práctica vuelve a los usuarios más propensos a sufrir sobredosis, ya que ignoran la sustancia que consumen (UNODC, 2020a).

Además de las consecuencias nocivas en la salud de la población, el fentanilo también tiene efectos adversos en la seguridad de los mexicanos. Aunque el consumo nacional es sumamente bajo, es importante mencionar que cerca del 90% del fentanilo que se consume en EEUU proviene de México.

De acuerdo con Vanda Felbab-Brown (investigadora del Brookings Institute), el fentanilo llega a través de dos rutas. La primera utiliza a México como territorio de paso; la segunda, como país productor. En una se trafican pequeñas dosis de fentanilo con un alto grado de pureza; en la otra, únicamente llegan a México sustancias precursoras para su elaboración. En ambos casos el país de origen del fentanilo es China.

El tráfico de fentanilo empezó como un mercado controlado por el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cartel de Sinaloa, ahora ha sumado la presencia del Cártel del Noroeste (CDN) y otros grupos de menor tamaño. Esta situación no augura un ambiente de paz en la frontera, por el contrario, pronostica discordia y nos invita a pensar que la elevada violencia prevalecerá en las ciudades fronterizas. Una precisión importante es que en México aún no se ha logrado establecer que los Carteles produzcan fentanilo.

Aunque el fentanilo para México “es una droga de paso” los agentes de la ley: Guardia Nacional, Fiscalías y Fuerzas Armadas deberán sumar esfuerzos de vigilancia, detección e incautación. Dedicar mayores esfuerzos y recursos económicos es nodal para monitorear el consumo, tráfico y distribución de fentanilo.
El aumento en el consumo de EE. UU. puede representar una amenaza para México, en este marco sería prudente dedicar mayores esfuerzos, y recursos económicos a las investigaciones que aporten luz en este tema.
 

Articulista invitada del ONC
Estudiante de la Especialidad en Seguridad Pública (FCPyS/UNAM)
@carmen_herc

Bibliografía
Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el delito. (2020a). World Drug Report, Drug Use and Health Consequences. Booklet 2. Disponible en: https://bit.ly/3bQbf8U

Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el delito. (2020b). World Drug Report, Drug Supply. Booklet 3. Disponible en: https://bit.ly/2DLtRdB

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