Observatorio Nacional Ciudadano

Construcción de la seguridad humana en Aguililla

27/08/2021 |01:55
Redacción El Universal
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Actualmente, el municipio michoacano de Aguililla está destrozado en todos los ámbitos de su Seguridad Humana, entendida ésta como el derecho de los ciudadanos a vivir con dignidad, libertad, sin miedo y con bienestar. Cambiar dicha situación requiere que se reconstruyan estas garantías con base en la concurrencia de políticas públicas, organismos de la sociedad civil y la participación ciudadana.





Leonardo G. González Tafolla

Lo primero es que el Estado cumpla con su responsabilidad de garantizar seguridad personal y comunitaria de manera confiable y sostenible. Hay señales de que algunas dependencias al menos consideran esta tarea, a partir de la valiosa intervención del Nuncio Apostólico y las voces de líderes sociales, religiosos, académicos y periodistas nacionales e internacionales. Sin embargo, nosotros como sociedad civil no podemos esperar.

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Como Observatorio regional de Apatzingán, nuestra propuesta para reconstruir de manera eficaz la seguridad humana de Aguililla, su cabecera municipal y sus comunidades, es aplicar modelos, programas y experiencias valiosas que actualmente se utilizan en Apatzingán.

Para restituir niveles básicos de gobernabilidad y una seguridad pública confiable, lo primero es activar a la comunidad para que asuma un rol responsable en la construcción de su seguridad humana. Hay dos tipos de organización social que funcionan bien: el Observatorio Ciudadano de Seguridad Humana y la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia.

Ambos pueden y deben ser integrados y operados por ciudadanos de Aguililla. Un tercer apoyo es el Consejo Michoacano para la Construcción de la Paz y la Reconciliación.

El Observatorio asumiría la función de promover la co-construcción de la Agenda de Seguridad Humana de Aguililla (desarrollado por las Dras. Jenny Pearce y Alexandra Abello previamente en Medellín y Tegucigalpa) y medir sistemáticamente los indicadores de seguridad y su impacto. La Mesa sería la interlocutora permanente de la comunidad con las autoridades de los tres niveles y la impulsora de colaboración entre la comunidad, las organizaciones de la sociedad civil y el Estado. Confiamos que este programa en proceso de desarrollo en Apatzingán, Zamora, Xalapa y Guadalajara por la Universidad de Aberdeen y el Colegio de Michoacán rinda frutos.

Esta Agenda, elaborada con la participación de académicos y ciudadanos, cuya metodología se aplica actualmente en Apatzingán, deberá identificar el sentir actual y las aspiraciones deseadas por los aguilillences en seguridad, en los ámbitos personal, comunitario, alimentario, económico, político, de las mujeres, ambiental y en salud.

A partir de la Agenda y tomándola como guía, se propone iniciar un programa de Reconstrucción del Tejido Social con la metodología y asistencia del Centro de Investigación y Acción Social CIAS por la Paz, programa que ha probado ser muy eficaz. Se implementará mediante el establecimiento de un equipo local que impulse el desarrollo de los componentes necesarios para una paz sostenible: Reconciliación familiar, Educación para el Buen Convivir, Participación comunitaria, Gobierno comunitario, Espiritualidad eco-comunitaria y Economía vinculante para el Buen Convivir.

Este proceso se sumará a los programas del Consejo Michoacano con centros de escucha y tratamiento de adiciones y proyectos de economía social y solidaria y de educación para la paz. Así como los gubernamentales de prevención del delito, asistencia social, cultura para la paz y desarrollo económico desde lo local en las áreas de vocación municipal: agricultura, minería, forestal y comercio.

Apatzingán ha recibido mucho en estos años para impulsar el proceso de reconstrucción de nuestra seguridad humana. Ahora, seguramente se podrán emprender estas iniciativas para el municipio de Aguililla que está en desgracia aguda.

Director del Observatorio Regional de Seguridad Humana de Apatzingán
@ObsSegAptz