Análisis delictivo del primer mes de la nueva normalidad en la Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua

Observatorio Nacional Ciudadano

Por: Dulce Carolina López Ayala y Édgar Alí Gonzalez Reyes

Normalizar las conductas de violencia en determinada sociedad es inaceptable. Lo que diariamente nos es común ver y escuchar en diferentes medios nos puede estar causando una cultura de violencia cada vez más difícil de contener si no se presta atención a tiempo.

Se sabe que de forma general la violencia es considerada como aquellas conductas que manifiestan la intención de dañar a otros, y por desgracia esta se encuentra más asociada al ámbito privado, dado que sus manifestaciones suelen presentarse en rubros como la familia, escuela y comunidad.

Es grave cuando se tiende a presenciar cada vez más sucesos violentos en estos entornos, lo ha sido antes y lo será en los próximos años. La ciudad de Cuauhtémoc, Chihuahua, por ejemplo, se encuentra en el semestre más violento del que se tiene registro, vale examinar las cifras del Secretariado Ejecutivo Del Sistema Nacional De Seguridad Pública (SESNSP) publicadas recientemente por México Evalúa [1] donde se tiene el lugar 19 nacional en la lista de municipios más letales, con un 2º lugar estatal solo debajo de Ciudad Juárez, esto tomando como base únicamente el indicador de homicidio doloso.

Ahora bien, ¿Cómo es que puede agravarse aún más esta situación? La actual pandemia de COVID-19 que se está sobrellevando a escala global, ha sido un factor detonante de la violencia a pesar de que ya era una realidad, este confinamiento por varias semanas en decenas de países del mundo [2] ha elevado los conflictos en todos los ámbitos sociales, trayendo consecuencias alarmantes como cifras históricas en las denuncias por demás delitos.

Lo más trascendente fue detectado justo al término del periodo de cuarentena, la > el regreso a las actividades esenciales. El mes de junio para Cuauhtémoc significó un difícil proceso, ya que fue en esos treinta días que se registraron más denuncias por lesiones dolosas que en todo un año entero como fue el 2013. Una cifra jamás presentada con un alza repentina en un corto periodo de tiempo. Tan solo comparado con el mes anterior el aumento fue del 161%.

Heridas, escoriaciones, contusiones, fracturas, dislocaciones, quemaduras, alteraciones en la salud y cualquier otro daño que deja huella material en el cuerpo humano, es lo que presenta el Código Penal Federal como una lesión, el dolo implica que el agresor tenía la intención de cometer tal ilícito [3]. Es difícil pensar que esto representa el actual escenario que se está observando al alza, esta laceración social que ha ido incrementando silenciosamente y hoy por hoy demanda que el reflector se apunte hacia su atención.

Por otra parte, se destaca también el alarmante número récord de denuncias por violencia familiar, que a pesar de que el monitoreo previo (1 enero - 16 marzo) y durante la cuarentena (17 marzo – 31 mayo) generado por el Observatorio Ciudadano de FICOSEC [4] en todo el estado, indicó para este Municipio un aumento del 11.8% sin embargo, fue en el mes posterior que se presentaron más de la mitad de denuncias que las registradas en los 75 días del encierro obligatorio.

Este fenómeno se presentó de igual manera en una mayor escala, el país tuvo un aumento del 17.5%, de los 18,884 reportes que se registraron durante junio, la mitad se concentró en siete entidades: Chihuahua en el tercer puesto con (1,255 denuncias) [5].

Para una ciudad media como Cuauhtémoc se identifican ahora los delitos contra la vida y la integridad corporal y contra la familia: Homicidio, lesiones y violencia familiar, indicadores prioritarios, a diferencia de los demás delitos. Después de que se visibilizaran estos aspectos, que es sabido que sus principales causas están las bases que moldean una sociedad, ¿Cuántas cifras históricas más se tienen que registrar para volverse una prioridad en la agenda de seguridad? ¿Podrán las lesiones y la violencia familiar cobrar relevancia como el indicador de homicidios para determinar si un a ciudad es violenta? ¿Será este tiempo una oportunidad para migrar también hacia >?

No solo falta una mayor cantidad de elementos policiacos para frenar la delincuencia sino medidas focalizadas para disminuir y contener los factores que la mantienen y la ocasionan. Y esa misión no es exclusiva de las autoridades, todo lo contrario, se puede aspirar a la construcción de estrategas suficientes e integrales con una participación interinstitucional. Se trata de un reto más, que como menciona el ONC [6], son fenómenos que no pueden ser desatendidos e ignorados por el Estado.

Ficosec, Cuauhtémoc
@FICOSEC


Referencias:

[1] México Evalúa. (19 de julio de 2020). Tres preguntas sobre el incremento de la violencia en 2020. Obtenido de México Evalúa: https://www.mexicoevalua.org/tres-preguntas-sobre-el-incremento-de-la-vi...

[2] DW. (08 de mayo de 2020). OMS confirma aumento de violencia contra mujeres por cuarentenas. Obtenido de DW Made for minds.: https://www.dw.com/es/oms-confirma-aumento-de-violencia-contra-mujeres-p...

[3] SESNSP (2019) Instrumento para el Registro, Clasificación y Reporte de los Delitos y las Víctimas CNSP/38/15 Manual de llenado. Disponible en http://secretariadoejecutivo.gob.mx/incidencia-delictiva/incidencia-deli....

[3] Código Penal del Estado de Chihuahua. Periódico Oficial del Estado No. 103. Disponible en http://www.congresochihuahua2.gob.mx/biblioteca/codigos/archivosCodigos/....

[4] Observatorio Ciudadano de Prevención, Seguridad y -Justicia (3 de julio de 2020). Observa FICOSEC comportamiento de los delitos previo y durante la cuarentena en Cuauhtémoc. Cuauhtémoc, Chihuahua, México: FICOSEC.

[5] infobae. (21 de julio de 2020). La violencia intrafamiliar incrementó en México un 17.5% en junio. Obtenido de infobae: https://www.infobae.com/america/mexico/2020/07/21/la-violencia-intrafami...

[6] Observatorio Nacional Ciudadano. (2020). Análisis de la incidencia delictiva en el 1er semestre 2020 . Obtenido de Efectos de la violencia durante la pandemia : https://onc.org.mx/uploads/PPT-conferencia.pdf
 

Comentarios