Comienza ya la batalla por la CDMX

Comienza ya la batalla por la CDMX
Nación 02/10/2021 03:15 Actualizada 03:20
Guardando favorito...

Hoy asumieron los 16 nuevos alcaldes de la Ciudad de México y en este acto arranca formalmente la batalla por la capital rumbo a las elecciones de 2024. Aunque los escarceos iniciales se dieron casi de inmediato tras las elecciones intermedias que tuvieron como saldo que la alianza PRI-PAN-PRD se quedara con nueve demarcaciones capitalinas en lo que fue la mayor derrota de Morena y Andrés Manuel López Obrador a nivel nacional.

El reto no es pequeño para la Unión de Alcaldías de la Ciudad de México (UNACDMX) y los nuevos alcaldes de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe; Álvaro Obregón, Lía Limón; Azcapotzalco, Margarita Saldaña; Benito Juárez, Santiago Taboada; Coyoacán, Giovani Gutiérrez; todos del PAN. Del PRI, en Magdalena Contreras, Luis Gerardo Quijano y en Cuajimalpa, Adrián Rubalcava; y por el PRD, Sandra Cuevas en Cuauhtémoc y en Tlalpan, Alfa Eliana González.

Los alcaldes de oposición deben cumplir con varios objetivos: el primero es hacer buenos gobiernos, luego deben mantener la unidad de la alianza y ampliarla a todas las alcaldías rumbo a 2024 y finalmente resolver una candidatura común a la Jefatura de Gobierno competitiva y sin rupturas. Pero hay otro no menos importante que es resistir y responder de manera creativa y
eficiente a los ataques que desde hace meses organiza en su contra el gobierno de Claudia Sheinbaum.

La llegada de Martí Batres a la Secretaría de Gobierno de la ciudad fue la primera señal. Conocido por su retorcido y autoritario sentido de la política llegó al cargo con una misión específica: descarrilar a los gobiernos opositores en las nueve alcaldías que perdió Morena.

Es evidente que Sheinbaum va con todo contra los gobiernos de la alianza opositora sin importar el daño que pueda ocasionar al bienestar, los programas sociales y los servicios que requieren los habitantes de las nueve alcaldías que gobierna UNACDMX. Nunca se había visto una descortesía política tal como el hecho de que durante semanas la jefa de Gobierno se negó a recibir a los alcaldes electos de oposición y mucho menos a reunirse en grupo con ellos. Pero no sólo eso, dejó claro Sheinbaum su desprecio y confrontación franca con la oposición al no asistir ayer a la toma de protesta de los nuevos alcaldes en el Congreso de la CDMX.

Y para apretar más, le metió la dupla Sheinbaum-Batres la mano al presupuesto al negarles los recursos a las alcaldías opositoras para impedir que tengan un arranque de gobierno eficaz. Pero no sólo eso, replicaron el esquema de los “superdelegados” en la Ciudad de México para quitarles dinero a las alcaldías opositoras, controlar programas sociales y empujar a estos nuevos superdelegados como futuros candidatos en esas alcaldías, igualito como han operado el equipo Gobierno Federal-Morena en varios estados.

Se trata de un uso flagrante del dinero público como arma contra los gobiernos opositores con fines electorales; igualito como el PRI de los 80.

Veremos cómo serán estos tres años de gobiernos opositores en la Ciudad de México y como se da la ya adelantada carrera por la Jefatura de Gobierno y la Presidencia de la República donde Sheinbaum es la evidente favorita de Andrés Manuel López Obrador y si la alianza opositora es capaz de enfrentarlos en 2024 y no será tarea fácil. Pero la cosa se puso interesante.

VUELTA DE LIBERTADES DEMOCRÁTICAS

Hoy hace 53 años ocurrió la masacre del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco. Un ataque que marcó a las siguientes generaciones de mexicanos que como sus fundadores han luchado desde hace mas de medio siglo por un México libre y democrático.

Es un orgullo ser heredero de esa generación, ser de izquierda y haber aprendido de esos hombres y mujeres que hicieron que en este país hubiera apertura democrática y pluralidad en el Congreso.

Una generación que logró la unidad de las izquierdas, el nacimiento del Instituto Federal Electoral y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos; el surgimiento de los nuevos movimientos magisterial y el estudiantil en la UNAM, que abrió el camino la lucha por los derechos de la mujer y las identidades de género y que juntos logramos provocar y alcanzar la alternancia en el poder presidencial. Dos de octubre no se olvida.