Caso Turín 46: Sheinbaum, AMLO y el desprecio al Poder Judicial

Néstor Ojeda

Es una desgracia que un gobierno llegado al poder por la vía democrática pretenda desmontar a las instituciones que lo llevaron a la Presidencia de la República. A cada momento surge la vocación anti-institucional (no nos sorprendamos, hay que recordar el grito de “¡Al diablo las instituciones!” de AMLO) de la 4T que tiene bajo asedio a pilares de la democracia mexicana como el INE, la UNAM, el Banco de México y el Poder Judicial. 
 
El ejemplo más relevante fue el intento de prolongar de manera anticonstitucional el mandato del ministro Arturo Zaldívar como presidente de la Suprema Corte de Justicia, pero todos los días se vive el desprecio y acoso al Poder Judicial por parte de los gobiernos emanados de Morena.  
 
Los casos de agresión y falta de respeto al Poder Judicial se viven cotidianamente; uno que puede llegar a ser emblemático es el desalojo fallido del predio de la calle de Turín 46 en la colonia Juárez de la Ciudad de México que pudimos ver prácticamente en vivo por televisión el pasado 15 de octubre. 
 
Pero resulta que las cosas no fueron como reportaron las autoridades del Gobierno de la CDMX que difundieron extraoficialmente que se trató de un desalojo arbitrario. Los informes del Tribunal Superior de Justicia de la capital establecen que el desalojo fue resultado del fallo de la jueza 15 de primera instancia que ordenó realizar el lanzamiento para restituir a los propietarios legítimos el inmueble del que fueron despojados hace 10 años, fallo que fue notificado a los invasores. 
 
Según esos informes se solicitó a la Secretaría de Seguridad Ciudadana el auxilio de la fuerza pública para realizar la diligencia, pero los mandos de Omar García Harfuch se negaron, pero no sólo eso, al momento del desalojo arremetieron contra los propietarios de Turín 46, sus abogados y contra el funcionario judicial que realizaba la diligencia, los golpearon, humillaron y arrestaron. El mando a cargo de los elementos de la SSC devolvió el inmueble a los invasores desacatando el mandato judicial. El mundo al revés. 
 
Sin duda es un problema real el de los sin casa, pendiente que deben atender los gobiernos como el de Claudia Sheinbaum, pues el acceso a la vivienda es un derecho, pero también es un derecho el de la legítima propiedad. Es trabajo de la administración de la CDMX (y de los tres niveles de gobierno) armonizar ambos derechos. 
 
Las autoridades capitalinas deben dar respuesta a los solicitantes de vivienda. Sin duda los invasores de Turín 46 tienen derecho a un hogar digno, pero no a través del delito de despojo. 
 
Es inaceptable es que sea la propia autoridad de la capital la que tolere y proteja la invasión de inmuebles, aunque se entiende pues las filas de Morena y el gobierno capitalino se encuentren muchos de los que antes promovían invasiones y despojos mediante organizaciones como la Asamblea de Barrios, el Frente Popular Francisco Villa o la Unión Popular Nueva Tenochtitlán (de donde viene el secretario de Gobierno Martí Batres). 
 
Pero lo más grave del caso de Turín 46 es que el gobierno de la CDMX ignore los fallos del Tribunal Superior de Justicia y deje sin protección a los actuarios que cumplen la ley con esas diligencias y que sea la policía la que los violente y agreda en vez de evitar las invasiones. 
 
Así las cosas ¿qué certeza tienen los chilangos sobre sus bienes? ¿A quién van a acudir si son víctimas de un despojo si la propia SSC protege las invasiones? ¿Qué haría Claudia Sheinbaum si un día de estos un grupo invade su casa y la despoja de su patrimonio? 
 
Uno de los mayores fallos estructurales de México es la impunidad, la debilidad institucional producto de la falta de respeto a la ley y el caso del despojo de Turín 46 es un ejemplo de los cientos que se viven en la CDMX. 

VUELTA JAROCHA 

El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el veracruzano Sergio Gutiérrez, tiene la encomienda de lograr consensos en tiempos de tormentas; pero al lograr la aprobación del Presupuesto 2022 dio el primer resultado al presidente López Obrador
 
En Palacio Nacional aseguran que si Sergio Gutiérrez mantiene el paso y transita con ese tipo de victorias el primer año de la legislatura, bien podría ser el elegido para buscar en 2024 la gubernatura de Veracruz y dejaría en la orilla a la secretaria de Energía Rocío Nahle, que ya andaba diciendo que tenía la carrera ganada. 

VUELTA AZUL Y ORO 

De plano el Presidente resbaló y gacho en su triste descalificación por “neoliberal” a la Universidad  Nacional. Preguntó dónde estaba la UNAM en 1999 y cuando surgió el movimiento “Yo soy 132” en la Iberoamericana: Pues en huelga estudiantil por el cambio al Reglamento General de Pagos del rector Francisco Barnés, quien por cierto fue sucedido por el hoy representante ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente. Vaya toda la solidaridad y apoyo a la hoy atacada UNAM ¡Goya!  
 

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