De abusos e impunidad en México

Nelson Vargas

Justo hace un par de semanas tocamos en este mismo espacio uno más de los terribles ejemplos de abuso policial en Estados Unidos, que originó el asesinato del ciudadano de raza negra, George Floyd, y no pasaron ni unos días cuando nos enteramos de un caso similar en nuestro país.

Y aunque lo de Giovanni López, quien murió tras ser arrestado en el municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos, en Jalisco, no tendría que ver con racismo, sí es a todas luces un abuso de parte de la autoridad que se supone, debe velar por el bienestar de los ciudadanos. A este joven, lo detuvieron por no traer cubrebocas desde los primeros días de mayo y pasó un mes sin saber de este incidente. Después, nos enteramos que fue presentó signos de tortura.

Hace unos días, un joven de 16 años fue asesinado en Oaxaca por policías. Alexander Gómez recibió un balazo en la cabeza cuando salió a la tienda. Le dispararon policías, acusó la madre de este chico, quien soñaba con ser futbolista y ya lo era en la Tercera División. También fueron atacados otros ocho muchachos.

Por supuesto que estos dos casos, entre muchos otros que se viven a diario por el abuso policial, han generado repudio e inconformidad en la sociedad. Se han hecho marchas y protestas en busca de justicia, un concepto que desafortunadamente en México puede que nunca llegue a las familias de las víctimas o tarde muchos años.

Es una tristeza, una bajeza… a estos jóvenes como a algunos otros, los confundieron, una versión que no nos vamos a creer con la misma facilidad que ellos actuaron. Incapacidad, abuso, impunidad… una combinación que ha dejado sin futuro a muchas familias, sin padre a muchos pequeños, sin alegría a muchas familias.

Lo peor es que no existan detenidos o las autoridades no pongan la misma atención y energía que en otras cosas que no tienen la menor importancia.

Nos habíamos sorprendido por lo ocurrido en Estados Unidos y en México no estamos tan lejos de los mismos abusos. Nos habíamos admirado de la reacción de la ciudadanía estadounidense y hoy tenemos que reaccionar, no quitar el dedo del renglón y pedir justicia sin dejar que archiven estos y el resto de los casos de abusos.

Profesor

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