Ahora que hemos comenzado a retomar algunas actividades es importante tomar en cuenta el impacto social y económico que tendrán en la vida post Covid-19 o como también se conoce en la nueva normalidad.

Una de esas actividades que puede ayudar es la natación. Esto ha sido demostrado en estudios realizados en otros países que han tenido avances importantes en busca de superar los estragos de esta pandemia y en los que incluso sus equipos y atletas de élite ya regresaron al trabajo.

Recordemos que entre todos los deportes de competencia y sociales, la natación está catalogado como el más completo para el desarrollo físico y psicológico de las jóvenes, ya que inculca disciplina y compromiso; ahora, a eso le podemos sumar los alcances que tiene para  abonar en lo económico siempre y cuando sea bien llevada, sin que se convierta en la mina de oro de unos cuantos.

En Australia, por ejemplo, la natación tiene un impacto económico de más de “3.7 mil millones por año en Australia, que incluye un impacto en la salud comunitaria de 135 millones por año y una contribución de salud de por vida de 4,350 millones”. Esto según un estudio nacional independiente financiado con el apoyo de Sport Australia y que fue completado por consultores de gestión experimentados: Sport Business Partners y Street Ryan.

Pero… ¿cómo es que se puede obtener beneficio económico de la natación? En el análisis realizado en Australia, se indica que estas ganancias se obtienen “a través de una variedad de factores que incluyen eventos de natación competitiva y recreativa, gastos en bienes, servicios y empleo por parte de clubes y asociaciones de natación, asistencia de espectadores y viajes y turismo relacionados con la natación”.

Deportes como éste pueden tener grandes beneficios de toda índole, el chiste es que los quieran desarrollar como se debe y utilizar de buena manera la infraestructura que se tiene; ese es un punto importante ya que en México se tienen muchos lugares que no son bien aprovechados y que pueden ayudar a generar ganancias económicas y de bienestar en salud para la sociedad en esta era en la que el ejercicio y la actividad física (con protocolos, claro) son indispensables para también combatir las enfermedades que nos aquejan.

En este estudio, la directora ejecutiva de Swimming Australia, Leigh Russell, aseguró que el deporte y la recreación tendrán un papel importante para ayudar a la transición de la sociedad después del Covid-19. “Es una parte integral de la salud comunitaria, tanto desde la perspectiva de la salud física como en el espacio de la salud mental”, dijo.

Ojalá nuestras autoridades entiendan esta relación deporte-bienestar en tiempos postpandemia y generen los programas necesarios para que la población tenga lo necesario para el desarrollo de estas actividades que ayudarían, también, contra otras terribles enfermedades como la obesidad.


Profesor

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