La segunda temporada del live action de ONE PIECE llega al día de su estreno con pronósticos favorables gracias al desempeño de su primera entrega en 2023. Entre los aciertos de la serie hay datos históricos que no te puedes perder.

Si algo es crítico en un live action es la ambientación. Para los episodios de la tripulación del Sombrero de Paja, que se aventura a un mundo sumido en la “era dorada de la piratería”, la producción se ha mostrado a la altura del reto.

El creador de la trama, Eiichirō Oda, se inspiró en piratas de la vida real y sus hazañas para la historia que hoy continúa en la pantalla chica. Aquí te contamos algunos detalles que la serie y la vida real tienen en común.

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Eiichiro Oda entrega capítulos semanales del manga (izq.) de ONE PIECE desde 1997. La adaptación de Netflix (der.) tiene la buena fama de hacer guiños al arte de Oda. Imágenes: Shueisha/Netflix/X.
Eiichiro Oda entrega capítulos semanales del manga (izq.) de ONE PIECE desde 1997. La adaptación de Netflix (der.) tiene la buena fama de hacer guiños al arte de Oda. Imágenes: Shueisha/Netflix/X.

La piratería sí tuvo una era dorada

En ONE PIECE, la ejecución del “Rey de los Piratas” desata en miles de personas la ambición de encontrar el mayor tesoro del mundo. En la vida real, ese potencial tesoro eran las riquezas del también llamado “Nuevo Mundo”.

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Cuando se corrió la voz de lo que hacía Hernán Cortés en México, los europeos vieron una mina de oro en América, sin importar si eran reyes o personas de a pie.

La ilusión de hacer una fortuna y fama -o al menos evadir la ley- llevó a miles de marineros a dejar atrás Europa para saquear barcos y puertos en el Caribe y el Golfo de México.

Puertos mexicanos como Veracruz o Campeche y países como Panamá, Haití y Colombia fueron el escenario del "boom" de la piratería en el siglo XVII. Imagen: Ivan Vargas/EL UNIVERSAL.
Puertos mexicanos como Veracruz o Campeche y países como Panamá, Haití y Colombia fueron el escenario del "boom" de la piratería en el siglo XVII. Imagen: Ivan Vargas/EL UNIVERSAL.

Las guaridas también se volvieron uno de los puntos fuertes de los piratas que, al ser tan numerosos, podían vivir a sus anchas en una isla donde les bastaba intimidar a la escasa población, ¡como lo hacían los piratas de Arlong en la temporada anterior!

Había de piratas a piratas

La primera temporada tuvo escenas de acción épicas con Zoro enfrentando al espadachín Dracule Mihawk, que también es uno de los pocos piratas que la Marina no tiene permiso de arrestar.

Aunque suena absurdo, es cierto que mientras España y Portugal fundaron colonias, reinos como Inglaterra y Francia aprovecharon enemistades previas para autorizar a sus ciudadanos el saqueo de naves extranjeras.

De forma similar, en ONE PIECE, Mihawk es uno de los piratas que tienen luz verde para seguir su vida al margen de la ley. A cambio, lo vimos responder al llamado del Vicealmirante Garp de la Marina para interceptar a Luffy.

Luffy sí que piensa como un capitán

Para Luffy fue importante comenzar su viaje reclutando camaradas que cumplan una función en su barco. Aunque parece un chico despistado, ¡es una decisión muy inteligente!

Los piratas que saqueaban desde el Caribe hasta Veracruz contaban con técnicos y especialistas en sus tripulaciones. El navegante, el artillero o el médico tenían una mejor parte del botín por sus servicios hace 400 años.

Los efectos especiales para el reno y brillante médico, así como la expresiva actuación del mexicano Iñaki Godoy, generaron buenas reacciones con el adelanto. Instagram.

Cuando Luffy recluta a Zoro, Nami, Usopp y Sanji, no sólo vemos a un aventurero amigable, también vemos su mentalidad de capitán pirata que encontró a su primer oficial, a la navegante, al artillero y al cocinero de su barco.

La vida pirata y sus encantos

En más de una ocasión vemos a los protagonistas disfrutar su travesía con un buen banquete y eso también era parte de la vida pirata. Registros históricos apuntan que en un barco pirata la comida era lo que hoy llamaríamos “tenedor libre”.

Personas que llegaban a pasar un tiempo como prisioneros de los piratas se sorprendían de poder comer con libertad, mientras que los barcos mercantes y de la marina racionaban el alimento con reglas estrictas.

Mención honorífica se merecen los efectos especiales y escenarios de la serie, que hasta ahora equilibra apego a los dibujos del autor y toques históricos, como se ve en el aspecto del vestuario o los sonidos de las armas, ni qué decir del barco de Luffy.

Hay aún más detalles que, para el gusto de la pantalla chica, Netflix se tomó en serio, pero habrá que esperar a ver los nuevos ocho capítulos de esta segunda temporada para explorarlos sin spoilers.

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