Suscríbete

Las polémicas que han envuelto a la bandera

Mochilazo en el tiempo

Hoy, en el Día de la Bandera, recordamos algunas polémicas que han involucrado a este símbolo patrio: historias de soldados que murieron con ella, su uso en el rescate de refugiados y marchas, así como escándalos por utilizarla en desnudos, bailes de twerking y concursos

Texto: Marco Salas Pérez 

La primera vez que se celebró el Día de la Bandera hace 80 años las casas comerciales obsequiaron pequeñas banderitas nacionales a sus clientelas, o bien, moños tricolores para que todo mundo llevara en el pecho el símbolo de la patria, contaba una publicación de este diario.

Fue durante la segunda mitad de la década de los 30 cuando se legisló por primera vez sobre los símbolos patrios y se comenzó a consolidar el nacionalismo revolucionario. 

En entrevista, Karla Motte, candidata a doctora en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que la bandera mexicana se considera un símbolo de la nación y el sentimiento que se tiene hacia ella es de apego y pertenencia, además de la unión que representa para los mexicanos.

Hoy recordamos algunas polémicas que han involucrado a la bandera, algunas van más allá de la representación del orgullo.  

La bandera en tiempos de guerra

Uno de los casos más polémicos del uso de la bandera se aprendía en los libros de primaria de la SEP hasta 2008, cuando dejó de imprimirse la historia de Juan Escutia, el cadete que se lanzó desde lo alto del Castillo de Chapultepec envuelto con la bandera de México para evitar que el ejército estadounidense la conquistara en la batalla por California y Nuevo México del 13 de septiembre de 1847.

Aquella mañana el ejército norteamericano bombardeó el castillo con casi dos mil proyectiles durante 13 horas hasta que entró por las faldas del cerro, mató a cerca de 700 combatientes y después robó la bandera mexicana, según el historiador Alejandro Rosas en su libro Mitos de la historia mexicana: de Hidalgo a Cedillo.
 

Es más, en un artículo de su blog personal (“En busca de… Juan Escutia”), Rosas cuenta que el protagonista de la historia con la bandera fue el capitán Margarito Zuazo, ocho días antes en la batalla de Molino del Rey. 

Sus jefes el general Antonio de León y el coronel Lucas Balderas habían caído. Margarito tomó la bandera de su batallón, se la enredó en el cuerpo para protegerla y se retiró bajo el ataque de muchas bayonetas para morir resguardando el lábaro patrio. 

En el mismo texto también se lee: “hasta la fecha no existe una sola fuente documental en la cual esté sustentada la supuesta acción de Juan Escutia. Lo cierto es que las partes militares norteamericanas demuestran que capturaron todas las banderas habidas y ninguna la recogieron de cadáver alguno.”

dibujo_juan_escutia_esther_guzman_0.jpg
Dibujo de Juan Escutia hecha por Esther Luz Guzmán de la Unión Femenina Iberoamericana. Archivo/EL UNIVERSAL

Ahmed Valtier, comunicólogo e investigador histórico, escribió en la revista Relatos e Historias de México que el general Gideon Pillow, comandante de las tropas estadounidenses fue herido en una pierna, llevado hasta el castillo en una manta cargada por cuatro soldados y ahí vio el momento en que la bandera era bajada de su asta.

La bandera de Chapultepec fue la pieza cuatro mil 174 del Museo de la Academia Militar de West Point de Nueva York.

“Capturada en Chapultepec durante la Guerra con México el 13 de septiembre de 1847. Esta fue una bandera oficial regular de 10 pies de largo (tres metros) por 14 pies de ancho (poco más de cuatro metros); sin embargo, la sección roja está desaparecida”, decía la leyenda del trofeo de guerra.

chapultepec_castillo.jpg
Castillo de Chapultepec en la actualidad. Archivo/EL UNIVERSAL

Más de cien años después, en 1965, el museo recibió una carta de María Fernanda Loyo de la Ciudad de México en la que recapitulaba el asalto a los cadetes y que cuando uno de ellos “vio que su amada bandera estaba a punto de ser deshonrada, la tomó en sus brazos y decidió lanzarse desde las alturas, para encontrar así la muerte. Por esta razón yo ruego a ustedes porque esa bandera, tan amada por nosotros, sea repatriada.”

No hay nada más efectivo que las lágrimas de una señora, excepto las muchas más cartas que llegaron al museo y así, el 13 de septiembre de 1950 Miguel Alemán se preparó para recibir la bandera: alistó a la prensa y levantó una tribuna junto al monumento de los Niños Héroes.

“Sr. Presidente, mi país devuelve las banderas que ha tenido el honor de custodiar”, le dijo a Alemán el embajador Walter Thruston, enviado por el presidente Truman. Luego acompañaron a los cadetes mexicanos y norteamericanos que desfilaron junto con la bandera hasta depositarla en Palacio Nacional. Actualmente no se exhiben debido a su deterioro.

También lee: Cuando se celebraba con orgullo el Día de la Bandera

plana_el_regreso_de_las_banderas.jpg
Plana del 13 de septiembre de 1950, el día en que las banderas capturadas por Estados Unidos en la batalla del Castillo de Chapultepec fueron regresadas y resguardadas en México. Hemeroteca/EL UNIVERSAL.
 

Camiones tapizados de banderas

La escritora chilena Mariana Osorio Gumá ganó el Tercer Premio Lipp de Literatura en 2013 por su novela Tal vez vuelvan los pájaros, en el que narra cómo escapó de Chile en tiempos de Pinochet cuando era niña para luego llegar a México en condición de refugiada porque los militares hacían horrores con los opositores de la dictadura que duró desde 1973 hasta 1990.

Gonzalo Martínez Corbalá, el entonces embajador de México en Chile, ayudó a los chilenos al abrir las puertas de la embajada para dejarlos entrar. Llegaron más de 700 personas a refugiarse, incluida la viuda de Salvador Allende y sus hijos, siendo Isabel Allende, otra escritora chilena, una de ellas.

Mariana recuerda que la gente paseaba casual cerca de la embajada por la calle llena de militares y cuando ellos se descuidaban era la oportunidad para saltar la barda del lugar o correr hacia las puertas para entrar.

Los militares levantaban armas, pero una vez dentro del territorio de la embajada mexicana no podían hacerles nada. Allí, los refugiados esperaban un salvoconducto que tardaba en llegar, pero que los llevaría seguros a México.

pinochet_marcha.jpg
Grupo de marchantes en contra de la dictadura de Augusto Pinochet en 1988. Archivo/EL UNIVERSAL.
 
El salvoconducto de Mariana llegó y ella narra que le tocó viajar junto con un hombre llamado Mauro, a quien los militares buscaban por escribir en contra de Pinochet en una revista.

“No lo pueden detener. Está dentro de territorio mexicano. Y yo voy con él”, dijo el embajador, según recuerda Osorio Gumá en su mundo semi-ficcionario, “parecía que al jefe de los milicos se le iban a salir los ojos. Tenía cara de perro mareado. Luego dio un paso atrás y se puso a hablar con otro milico y al final ordenó que bajaran las armas. Todos aplaudieron y le gritaron vivas al embajador, que se sentó junto a Mauro”.

Se sentaron en camiones que el embajador tapizó con banderas de México para recorrer a salvo los 25 kilómetros que separaban la embajada del aeropuerto. Así, Gonzalo Martínez Corbalá rescató a más de 700 chilenos y les dio refugio en México.

La polémica no estuvo centrada en la bandera, ésta más bien fue el instrumento de salvación para muchos. La polémica era Gonzalo y sus acciones en sí. ¿Un embajador que le da refugio a los opositores del gobierno y después los saca del país? Era un evento que el ejército de la dictadura quería impedir, pero no pudo.

gonzalo_martinez_corbala_presentacion_libro_2010.jpg
Gonzalo Martínez Corbalá en la presentación del libro Enrique Ramírez y Ramírez, Remembranza e Iconografía, el 18 de noviembre de 2010. Archivo/EL UNIVERSAL.

Desnudos, discos, conciertos y ropa

El artículo 6º de la Ley sobre el Escudo, la Bandera e Himnos Nacionales dicta: “las instituciones y personas físicas, previa autorización de la Secretaría de Gobernación y apegándose estrictamente a los establecido en los artículos 2º y 5º de la presente Ley [que hablan de que no se pueden modificar las dimensiones ni los símbolos de la bandera] podrán reproducir el Escudo Nacional cuando contribuya al culto y respeto de dicho Símbolo Patrio, así como difundir su origen, historia y significado.”

O sea, más vale pedir permiso antes de imprimir la bandera en tarjetitas o ropa, y vale más todavía que su uso sea respetuoso porque las sanciones van desde 10 mil veces el Valor de la Unidad de Medida y Actualización (antes Salario Mínimo), es decir: cerca de 845 mil pesos. La otra sanción es arresto de hasta 36 horas.

Entonces, nada de pisarla, cortarla, pintarla y mucho menos posar desnuda con ella, como hizo la cantante Paulina Rubio en 2007 y luego Thalía en 2014. Paulina posó para Cosmopolitan España y a pesar de que ella argumentó que esas fotografías salieron sin su consentimiento, Segob la multó con 53 mil pesos, según una nota de EL UNIVERSAL.

Thalía difundió una foto igual en su Instagram durante el Mundial de Brasil, pero Gobernación no la multó porque la imagen se publicó fuera de territorio nacional.

A otro que tampoco multaron fue al también cantante Luis Miguel cuando imprimió la bandera en tonos sepias en la contraportada de su disco México en la piel, en 2004. Se salvó porque Warner Music y Segob determinaron que las intenciones del cantante eran buenas y llegaron al acuerdo de que en la segunda edición del disco ya no habría bandera.

plana_thalia_luis_miguel_paulina_rubi_bandera_mexico.jpg
Plana del 20 de junio de 2014 que recopila los casos polémicos de la cantante, Paulina Rubio y Luis Miguel. Hemeroteca de EL UNIVERSAL

En 2007 Big Brother Australia lanzó un episodio en el que los concursantes se dividieron en equipos para jugar “los frijoles saltarines”: un equipo protegía con maracas el escudo de la bandera mexicana mientras el otro equipo lanzaba proyectiles para mojarlo. 

La cancillería de México en Australia exigió a los medios de comunicación que respetaran los emblemas nacionales. La autoridad australiana se disculpó por el “desafortunado y desagradable uso que se le dio a la bandera nacional” y prometió tomar las medidas adecuadas para evitar otros incidentes similares, según Jorge Duhalt, Encagado de Negocios de la representación mexicana en Australia.

Miley Cyrus dio un concierto en Monterrey el 16 de septiembre de 2014 y sus bailarines la nalguearon con la bandera mientras ella bailaba twerking. El periodista León Krauze tuiteó: “suplico, imploro a todos ustedes no dedicarle un segundo de su vida a darle importancia a Miley Cyrus”. Miguel Ángel Osorio Chong, en ese entonces secretario de Gobernación, expresó que a Miley debía sancionársele de acuerdo a la ley.

También lee: El origen de la banda presidencial  

La Asamblea Legislativa pidió que se abriera una investigación en contra de Miley por cómo usó el lábaro. Francisco Treviño, representante estatal en Monterrey, dijo: “me sentí verdaderamente ofendido y molesto por el hecho de que una artista extranjera sienta que puede venir aquí y jugar y burlarse de nuestra bandera nacional el día de la Independencia, 16 de septiembre”, publicaron los medios de comunicación.

La sanción fue de casi 17 mil pesos para la empresa Zignia Live que trajo el tour Bangerz de Miley a México. 

Justin Bieber publicó en 2016 en su cuenta de Instagram una foto con short de box con estampado de la bandera de México. Entonces la periodista Yuriria Sierra opinó que se trataba de “un chamaco muy baboso” que no se sabe los continentes del mundo y que probablemente relacionó a México con el box por sus excelentes boxeadores y se trataba de un homenaje.

clavado_bandera_mexico_el_universal_ilustrado.jpg
Un uso curioso de la bandera se muestra en la primera plana de EL UNIVERSAL ILUSTRADO del 12 de octubre de 1917. “El conocido sportman Ángel Pinal e Icaza ejecutando un salto de altura en el Concurso Nacional de Natación con la bandera de México.” Hemeroteca/EL UNIVERSAL

Marchas

El 14 de noviembre de 2019 estudiantes de la UNAM marcharon desde el Parque La Bombilla hasta Rectoría  de Ciudad Universitaria en contra del acoso a las mujeres que ocurre dentro de la máxima casa de estudios.

Tras retirarse, un nuevo grupo de aproximadamente 50 personas encapuchadas anarquistas llegó a Rectoría y quemó la bandera del asta bajo la consigna de que ellos no tienen bandera. También saqueó la librería del lugar y argumentó que los libros debían ser gratis.

Al retirarse las personas anarquistas, algunos estudiantes de la UNAM ayudaron a recoger los libros tirados y los devolvieron. Mauricio, un alumno de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales recogió los restos de la bandera y dijo en entrevista con los medios de comunicación: “No se puede quedar en el piso, quemada, no puede ser posible. Yo soy compañero de ellas, pero hacer esto ya no es, por lo menos para mí, algo justo”.

quema_de_bandera_cu_2019.jpg
Quema de la bandera mexicana por parte de un grupo anarquista en Ciudad Universitaria el 14 de noviembre de 2019. Archivo/EL UNIVERSAL

En un comunicado, la UNAM informó que aquellos actos delictivos tenían la intención de provocar a la policía para que ingresara a la universidad, calificó el ataque como artero y aseguró que procedería penalmente contra los responsables.

Otro incidente ocurrió el 21 de enero. Tras marchar y exigir justicia en el caso del fallecido estudiante del CCH Azcapotzalco Jesús Gómez, en la Rectoría de CU, un grupo de jóvenes de la Escuela Nacional Preparatoria y de Colegios de Ciencias y Humanidades colocaron la bandera de México a media asta en señal de duelo.

En la base del lábaro patrio pintaron consignas de protesta como “Jesús Gómez no murió, lo dejaron morir”.

Al respecto, la entrevistada Karla Motte opina que los actos públicos de protesta que transgreden los símbolos patrios llaman la atención, como en el caso de las personas encapuchadas, porque es una manifestación del rechazo a todas las formas de poder, entre ellas la de los Estados nacionales, pues la bandera es un símbolo que responde a la formación de estos Estados.

La especialista considera: “la condena pública hacia la quema de una bandera nos habla de cómo se ha asumido socialmente su importancia como símbolo de nacionalidad, lo que expresa el éxito del proyecto nacionalista revolucionario de principios de siglo XX”.
 
La foto principal es de la manifestación en Ciudad Universitaria por la muerte de Jesús Gómez, el 21 de enero del presente año. Se observa cómo los manifestantes bajaron la bandera hasta la mitad del asta la bandera y realizaron pintas de protesta en la base de la misma.

Diseño web: Miguel Ángel Garnica

Fuentes: 

  • Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, Gobierno de México
  • Hemeroteca de EL UNIVERSAL
  • Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, 2010 (https://www.senado.gob.mx/comisiones/defensa_nacional/docs/LEBHN.pdf)
  • Osorio Gumá, Mariana, Tal vez vuelvan los pájaros, 2013
  • Rosas, Alejandro, “En busca de… Juan Escutia”, blog personal, 2015
  • Rosas, Alejandro, Mitos de la historia mexicana: de Hidalgo a Cedillo, 2010
  • Valtier, Ahmed, “La bandera de Chapultepec, botín de guerra  de los Estados Unidos” en la revista Relatos e Historias de México, 2012
  • Entrevista con Karla Motte, candidata a Dra. En Historia por la UNAM

 

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios