La estatua masculina que escandalizó por su desnudez

Mochilazo en el tiempo

La estatuilla con la que se reconoce a lo mejor del cine mexicano recibió su nombre por el libro Ariel del autor uruguayo José Enrique Rodó. A la par, se realizó una escultura de 3 metros que causó polémica por tratarse de un hombre desnudo cerca de la Diana Cazadora y que se colocó en un inicio en la entrada de Chapultepec

Texto: Carlos Villasana y Ruth Gómez
Fotografía actual:
Carlos Villasana
Diseño web: Miguel Ángel Garnica

El premio más importante en la industria cinematográfica mexicana es el Ariel, reconocimiento que tomó el nombre de un libro de principios del siglo XX. A la par de la estatuilla se creó una réplica de casi tres metros de altura, en bronce, sobre un pedestal de concreto, cuya inscripción tenía la siguiente leyenda: “Homenaje al Cine Nacional” 1951 y que al inicio se colocó a la altura de la entrada a Chapultepec, entre Mariano Escobedo, actual Circuito Interior y Paseo de la Reforma.

La escultura en la que está basada la presea causó revuelo en la sociedad, ya que significó que en la capital existiera un parque cuyo protagonista era un cuerpo masculino completamente desnudo.

El Gran Diario de México relataba que en 1951 la gente que pasaba por el Parque del Ariel, en las avenidas Melchor Ocampo, Río Ródano y el Paseo de la Reforma, hacía comentarios sobre la desnudez en espacio público. Actualmente el sitio es conocido como Jardín de las Naciones Unidas.
 

El jueves 27 de diciembre de 1951, las páginas de este diario publicaban en la Segunda Parte de la Primera
Sección, una curiosa nota sobre la reacción de los transeúntes y visitantes en la entrada al Bosque de Chapultepec. En parte todo respondía al hecho de la proximidad entre dos esculturas, la Diana y el Ariel, en ese entonces muy cerca una de otra.

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Con el título “Ariel de Chapultepec, con su desnudez, atrae la mirada de los niños”, quien firma como “El Duende Filmo” inicia un recorrido gráfico por los alrededores, recopilando impresiones y comentando sobre los supuestos celos que existían entre La Flechadora de las Estrellas del Norte y el recién llegado vecino.
“Diana ha dejado de ser el centro de atracción en aquella zona y hoy las miradas de cuantos pasan por allí son para el Ariel”, se lee en el texto.

Incluso en la galería de imágenes aparece una fotografía de cuerpo entero del Ariel con una cintilla cubriendo sus partes nobles, cuyo pie de foto indica: “El Ariel, censurado, porque existe una ley en contra de la pornografía que impide su publicación”. Y otra más: “Uy Jefe, si yo anduviera así por la calle iba a ir derechito al bote”.

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Plana de EL UNIVERSAL del 27 de diciembre de 1951, donde se habla de la polémica que causó la desnudez del Ariel entre los jóvenes. Archivo Hemerográfico de EL UNIVERSAL.

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Diana Cazadora en el Parque del Ariel en los años setenta. En la década de los 50 surgió una polémica por su cercanía con El Diano, como lee en un texto de este diario y como se le conocía a la figura también desnuda del Ariel. Colección Villasana - Torres.

Un par de días después, este diario publicaba lo siguiente: “el magnífico actor José Baviera, que fue productor de la película Deseada, hablando acerca del Ariel levantado a la entrada del Bosque de Chapultepec como homenaje al cine nacional, piensa que la figura no es la adecuada para personificar al cine mexicano, ya que es la compensación que reciben los elementos que forman el cine por la labor que desarrollan en un año”.

Incluso, el escritor José Agustín, en su libro Tragicomedia Mexicana 1, relata cómo después de instalada la Diana, se colocó a unos pasos al Ariel “también rigurosamente desnudo”, lo que propició que algunas chicas de las escuelas del rumbo, que se iban de pinta, pasaran “a ver al Diano”.

La estatua permaneció en este sitio hasta 1958, cuando fue trasladada a los Estudios Churubusco.

En entrevista, el arquitecto y maestro en historia por la Universidad Iberoamericana, Rafael Fierro Gossman dice que: “el monumento grande (la estatua del Ariel) lo colocaron en ese parque que ahora es glorieta, aunque estaba más cerca del centro y lo retiraron –lo llevaron a Churubusco– para colocar el Monumento a Carranza. El monumento a Carranza se instaló el 1° de Diciembre de 1960, aunque las imágenes indican que se inauguró el 21 de Mayo de 1963.

“El bronce, también fue de Ignacio Asúnsolo –sobre pedestal de Pedro Ramírez Vázquez, y se supone que el Presidente López Mateos recibió una urna con los restos y la colocó dentro de la base de mampostería preparada en ese parque entre Melchor Ocampo, Reforma y Ródano que ahora llamamos “Jardín de las Naciones Unidas” que por años albergó a la “Flechadora del Norte” de Juan Olaguibel y Vicente Mendiola”, señala Gossman.

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Escultura de Venustiano Carranza, elaborada por Ignacio Asúnsolo en el Parque del Ariel en los años sesenta. Colección Villasana - Torres.

Una vez instalada en su nuevo hogar, la presencia de la estatua del Ariel fue plasmada para siempre en la escena final de la película mexicana: El Extra de 1962, cuando aparece Mario Moreno “Cantinflas” (Rogaciano), sentado justamente en la base del monumento.

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La historia detrás de Ariel

Hace tres años, la Universidad Autónoma de Nuevo León UANL auspició una edición conmemorativa del libro Ariel del escritor uruguayo José Enrique Rodó (1871 -1917) en el centenario de su fallecimiento.

No era para menos, Ariel fue la primera publicación foránea que se realizó en Monterrey, allá en 1908, y ésta era la forma de rendirle un homenaje póstumo al llamado “Maestro de América”, como se le denominó a Rodó.

En la presentación de la versión de aniversario se lee: “sorprendente y de grata recordación es esa legendaria edición patrocinada por el general Bernardo Reyes, gobernador ilustrado de Nuevo León, quien atendió así la propuesta de los jóvenes ateneístas Pedro Henríquez Ureña y su hijo Alfonso Reyes, entonces de 19 años, quien se encargaría del cuidado de la edición en los talleres del destacado editor regiomontano Lázaro Ausencio Lozano. En la biblioteca del regiomontano universal, que resguarda actualmente la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL, se encuentra un ejemplar de la misma, que nos sirvió para la preparación de la presente edición conmemorativa”.

De acuerdo a dicha publicación, Ariel vino a transformar el pensamiento y actitud de toda una generación de jóvenes estudiantes y maestros, y rápidamente se convirtió en una lectura básica e influyente de la época.

Por su parte, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) destaca la influencia del libro de Rodó tuvo en elegir un nombre y una personalidad acorde al famoso premio que reconoce la labor de directores, intérpretes, técnicos y productores de la cinematografía mexicana.

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Retrato del escritor uruguayo José Enrique Rodó. Sitio Estudios de Filosofía Mexicana.

La primera entrega de la estatuilla

La primera ceremonia de la entrega del Ariel se efectuó en el reconocido centro de espectáculos “El Patio” el 15 de mayo de 1947, y en esa ocasión se premiaron también a producciones cinematográficas de los años 1945 y 1946; año que marca un parteaguas en la historia de la industria fílmica de nuestro país, por el hecho de que en 1945 por primera vez se produjeron 82 películas.

Ya consolidada toda la infraestructura de nuestro cine, nace en ese año la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

La codiciada estatuilla del Ariel fue diseñada y realizada en plata en 1945 y la AMACC recuerda en un par de líneas, lo que el autor comentaba sobre su obra: “La estatuilla representa, de acuerdo a su creador, el escultor mexicano Ignacio Asúnsolo, a un hombre en actitud de emprender el vuelo y es, al mismo tiempo, un símbolo del espíritu idealista de nuestra raza y del anhelo de la ascensión del cine mexicano”.

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Retrato del escultor mexicano Ignacio Asúnsolo, creador de la figura del Ariel, símbolo del espíritu idealista y de la ascensión del cine mexicano, según textos de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas. Crédito: Museo Blaisten.

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La estatuilla de los Premios Ariel en 2009 y 2019. Crédito: Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

Para finalizar, el arquitecto Gossman recuerda que el escultor de esta estatuilla, Ignacio Asúnsolo Masón, nació en Durango, México, en 1890 y falleció en 1965.

Sus obras son ampliamente conocidas, entre otras: la entrada al “Monumento a Obregón”, con las estatuas al “Trabajo”; y a la “Fertilidad” o la propia Estatua a Álvaro Obregón y la de Carranza, el maravilloso y poco conocido “Monumento a los Niños Héroes” en el jardín norte del Castillo de Chapultepec, ejecutado en  tres meses (en piedra chiluca), además del “Obrero” en Avenida Juárez y el mal logrado monumento en Ciudad Universitaria”.

Hace un par de meses, antes de la entrada de la epidemia, tuvimos la oportunidad de visitar los Estudios Churubusco y nos encontrarnos con la famosa escultura; situada en un pasillo intermedio rodeada de enormes foros, muy cerca del comedor, en este maravilloso y mágico sitio que viera pasar a tantas figuras consagradas del cine nacional, y que ahora lleva en su base inscrita la leyenda “Plaza del Cine Nacional”.

Nos vamos de este lugar no sin antes echar una última mirada atrás y reflexionar lo poco que sabíamos de Ariel, de este monumento, y ahora que lo rastreamos, conocimos su historia, simbolismo e ideología -que nos remontan 120 años atrás-, ya lo consideramos francamente muy especial.

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Imagen de la estatua del Ariel en los Estudios Churubusco Azteca en 1974. Colección Villasana – Torres.

La fotografía principal y la antigua de las comparativas es la misma y corresponde a la estatua del Ariel en el Parque del Ariel en los años cincuenta. La reciente es de 2019 donde se observa la estatuilla en un poster y en la mano de una actriz. Colección Villasana – Torres y Archivo EL UNIVERSAL.

Fotografía antigua: Colección Villasana - Torres.

Fuentes:

  • Libro Ariel de José Enrique Rodó, editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León,.
  • Archivo Hemerográfico El Universal.
  • Libro Tragicomedia mexicana 1. La vida en México de 1940 a 1970 de José Agustín, Debolsillo.
  • Arquitecto Rafael Fierro Gossman.
  • Catálogo de Monumentos Escultóricos y Conmemorativos de la Ciudad de México.
  • Sitio oficial de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas AMACC
  • Libro La Ciudad de México 1952 - 1964, del Departamento del Distrito Federal DDF.
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