El museo de San Ángel famoso por su fuente y su torre

Mochilazo en el tiempo

Al sur de la ciudad la Casa del Mirador, por su torre que fue el punto más alto de la zona en los siglos XVIII y XIX, o también Casa del risco por el estilo de su fuente se declaró patrimonio histórico en 1931. El diplomático Isidro Fabela, quien vivió en ella 25 años, la donó al pueblo de México con todo y pertenencias en 1958; hoy es un museo de arte religioso y costumbrista

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El museo Casa del Mirador, en San Ángel, también es conocida como Casa del Risco por el estilo arquitectónico de su fuente, risco se refiere a pedacería de porcelanas, platos, tazas, espejos, azulejos, talaveras, cuarzos, conchas y esculturas de piedra. Fotografía cortesía del museo Casa del Risco.

Texto: Ruth Gómez y Carlos Villasana

La capital mexicana es reconocida a nivel mundial por tener decenas de museos distribuidos en todo su territorio; hoy hablaremos sobre uno que se encuentra en la zona de San Ángel, a unos minutos caminando de la estación de Metrobús La Bombilla. 

La historia del Museo Casa del Risco se remonta al siglo XVI. El terreno en el que está edificado era propiedad de los frailes dominicos que en aquellos tiempos construyeron una ermita para su santo patrono San Jacinto. 

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La historia de la Casa del Risco inicia en el siglo XVI, entonces el terreno era propiedad de frailes dominicos quienes construyeron una ermita para su patrono San Jacinto. Cortesía Museo del Risco.

El lote de esta construcción estaba anexo al cementerio de la iglesia y los frailes decidieron rentarlo a particulares. Con el paso de los años, los dominicos partieron de la zona y la Orden de los Carmelitas adquirió sus propiedades. 

De acuerdo con información otorgada por el mismo museo a esta casa editorial: “entre los primeros moradores de la Casa del Risco destaca el capitán don Manuel de León, Ensayador Primero de la Real Casa de Moneda de la Nueva España, que en 1750 la adquirió y acondicionó”.

Casa del Risco por el estilo de su fuente

Uno de los grandes atractivos del museo es su fuente monumental, que se dice pudo haberse construido a finales del siglo XVIII debido a su estilo arquitectónico “ultrabarroco” y su tamaño que es de 8 m de altura y 9.50 m de ancho.

Lamentablemente, se desconoce el nombre del autor de esta fuente; sin embargo, algunos documentos que se encuentran en el Archivo Histórico Isidro Fabela permiten inferir al menos la primera etapa de su construcción se realizó cuando Pedro Alcántara del Valle, un funcionario de la Casa de Moneda, era dueño de la propiedad.

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La fuente es estilo risco, es decir, para su elaboración se utilizó pedacería de porcelanas, platos, tazas, espejos, azulejos, talaveras, cuarzos, conchas y esculturas de piedra. Cortesía de Ruth Gómez.

Se llama “Casa del Risco” justo por el estilo arquitectónico de su fuente: “risco” se refiere a la pedacería de porcelanas, platos, tazas, espejos, azulejos, talaveras, cuarzos, conchas y esculturas de piedra.  En cuanto a esculturas, tiene un nicho en el que Isidro Fabela colocó la imagen de Nuestra Señora de Roncier (del Rocío),  patrona francesa de las enfermedades nerviosas. 

En los mismos documentos se lee que años más tarde, en 1771, don Pedro Alcántara del Valle, juez de la Balanza también de la Real Casa de Moneda mandó a realizar su última remodelación. Tras el fallecimiento en 1802 de Alcántara del Valle, la casa se pone en remate. Antonio Salinas la adquirió en 1804, quien fue su dueño hasta 1835.

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La imagen antigua de la fuente monumental estilo risco es de los años 50, cortesía del museo Casa del Risco y la de color fue tomada en días recientes, cortesía de Ruth Gómez.

Francisco Fernández del Castillo escribió en el libro “Historia de San Ángel” que en la Casa del Risco vivió el escritor Manuel Payno; que en 1847 sirvió como hospital para los heridos durante la Guerra de Intervención y también como cuartel para los estadounidenses.
 
En aquél tiempo, a la casa se le conocía como la “Casa del Mirador” debido a que tenía una torre que era el punto más alto de la zona durante los siglos XVIII y XIX.

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Al museo Casa del Risco también se le conocía como Casa del Mirador por la torre que la caracterizaba, pues era  el punto más alto de la zona sur de la ciudad en los siglos XVIII y XIX. Cortesía de Ruth Gómez.

Cuartel de guerra durante la intervención estadounidense

Se dice que Antonio López de Santa Anna estaba jugando boliche con Manuel Payno en un inmueble vecino a la Casa del Risco cuando el Ejército de Estados Unidos invadió el país entre 1846 a 1848. San Ángel fue una zona que vivió muy de cerca esta guerra. 

Al interior del Museo Casa del Risco, según la información que el guía del lugar dio a El Universal, antes de que Payno saliera de su casa aconsejó a los vecinos de la zona que abrieran sus puertas y ventanas ya que, si el ejército encontraba todo cerrado, sería considerado como una amenaza y por tanto una invitación a destruir su patrimonio. Quizás por ese consejo, hoy en día podemos seguir admirando las impresionantes casonas de la zona.  

El motivo por el cual el ejército estadounidense se encuarteló en esta casa fue por su torre o “mirador”, desde el cual podían vigilar el movimiento de los alrededores. También en este lugar fueron juzgados varios soldados pertenicientes al Batallón de San Patricio, un grupo de soldados en su mayoría irlandeses y otros extranjeros que llegaron a territorio nacional con el Ejército estadounidense. Sin embargo, al ver lo que estaba pasando decidieron desertar y unirse a la causa mexicana. En la página “Memoria Política de México” se comenta: 

“Por el color de su piel y de sus cabellos el pueblo les llamó "los colorados". Se cuenta que estos irlandeses también llamados "los san patricios", apuntaban certeramente a los oficiales norteamericanos que habían sido sus verdugos con su racismo y cruel disciplina militar. En abril de 1847, cuando habían formado dos compañías, fueron reconocidos como elementos oficiales del ejército mexicano, se les ofrecieron doscientos acres de tierra, además de un fusil y una cantidad en efectivo”, narró el guía.

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El diplomático Isidro Fabela donó la Casa del Risco al pueblo de México en 1958 con todo y sus pertenencias; en 1963, se inauguró como Centro Cultural Isidro Fabela. Cortesía Ruth Gómez.

Cuando se perdió la Batalla de Churubusco algunos de estos soldados fueron ahorcados en San Ángel -y en diversos puntos de la ciudad-, mientras que a otros los marcaron con la “D” de desertores.

Por esta razón, en la Plaza de San Jacinto, frente al museo, se encuentra un busto de uno de los líderes del Batallón, John Riley en conmemoración de estos acontecimientos. 

Casa del diplomático Isidro Fabela

A inicios del siglo XX y con el estallido de la Revolución, las casonas de la ciudad fueron abandonadas, entre ellas ésta, por lo que el inmueble empezó a funcionar como vecindad y tanto el uso como el paso del tiempo le ocasionaron algunos deterioros; por ello, fue vendida en 1931, cuando también se declaró patrimonio histórico. 

En 1933 la adquirió Isidro Fabela, abogado, diplomático, quien también fungió como secretario de Relaciones Exteriores del gabinete de Venustiano Carranza,  y su esposa Josefina Eisenmann, quienes cumplieron su sueño de tener una casa colonial en San Ángel.
 
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En la Casa del Risco vivió por 25 años el abogado y diplomático Isidro Fabela. Cortesía del Museo del Risco.

El matrimonio invirtió en la restauración de la casa y, de acuerdo con el museo, “el rescate de esta joya arquitectónica y su decoración los convirtió poco a poco en coleccionistas de obras del siglo XVII, XVIII y XIX”.

Se podría inferir que Fabela y su esposa vivieron ahí alrededor de 25 años, pues en 1958 el matrimonio donó la casa con todas sus pertenencias al pueblo de México, a través de un Fideicomiso del Banco de México. Entonces Isidro Fabela comentó:

“Nuestros propósitos se limitaron a adquirir en subastas europeas –en tiempos de las dos guerras– y de anticuarios nacionales, aquellas obras que nos parecieron gustosas de contemplar no por sus firmas y precios altos, cuanto porque armonizaran con la plástica interior del monumento arquitectónico de la ´Casa del Mirador´, como también se la nombraba.” 

Como la biblioteca era muy pequeña, el matrimonio sugirió que el gobierno debería de adquirir el predio contiguo. Así, el 8 de mayo de 1963 se inauguró el Centro Cultural Isidro Fabela, el Museo de la Casa del Risco y la Biblioteca.  

La construcción permite conocer cómo era una casa en el siglo XVIII, cuando las habitaciones rodeaban el patio central y eran de un piso. Sin embargo, hoy permiten conocer la colección que está distribuida en 7 salas, cuatro dedicadas a arte religioso -de diferentes periodos y estilos-, retratos y pinturas de paisajes o costumbristas. Las últimas tres permiten conocer la intimidad de la familia Fabela, como su comedor y el estudio de Isidro Fabela.

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Así luce hoy la biblioteca del Centro Cultural Isidro Fabela. Cortesía Ruth Gómez.

En la actualidad, el museo cuenta con actividades diversas que puedes visitar de martes a domingo de 10 am a 5 pm, entre las que están la exhibición de los objetos que el matrimonio logró coleccionar, ofrendas, festivales y proyecciones de cine. Se localiza en la Plaza San Jacinto 5  y 15, en San Ángel, muy cerca de la estación del Metrobús La Bombilla. La entrada es gratuita.
 
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Busto del abogado Isidro Fabela en uno de los jardines de la casa Museo del Risco. Cortesía Ruth Gómez.
 

  • Fuentes:
  • Información del Museo Casa del Risco. 

 

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