El edificio Plaza Condesa, ¿en peligro de demolición?

Mochilazo en el tiempo

El edificio Plaza Condesa es el gran representante del modernismo urbano de finales de los años 40 en la colonia Hipódromo. Este coloso permanece en pie luego de los sismos de 1985 y 2017, pese a los falsos rumores de demolición

Texto: Angélica Petit de Murat

En los años 40 surgió el edificio más grande y alto de la colonia Hipódromo, mismo que sigue en pie a pesar de los rumores de daños en su estructura, luego del sismo de septiembre de 2017. Este coloso sigue siendo referente de la zona por albergar concurridos restaurantes y centros de diversión, así como el Foro Plaza Condesa.

El Hipódromo, al cual debe su nombre este barrio, estaba ubicado en los terrenos que pertenecieron a la III Condesa de Miravalle, fue inaugurado el 23 de octubre de 1910 y, aunque construido bajo los parámetros de los mejores y más lujosos hipódromos del mundo, tuvo una efímera vida.

tribunas-del-hipodromo-condesa-1920-manuel-ramos.jpg
Tribunas del Hipódromo de la Condesa, en una postal tomada en 1920. Crédito: Manuel Ramos.

parque_mexico-1927.jpg
Postal de parte del Parque México del año 1927

La Colonia Hipódromo fue proyectada en sus inicios para ser una ciudad-jardín dotada de todos los servicios y modernidad de la época que abría un crisol de espacios verdes, vivienda y comercio, con zonas laborales y de entretenimiento construidos con base en la forma del circuito de aquel Hipódromo original.

colonia-hipodromo-1932-vista-aerea.jpg
Imagen de 1932. Vista aérea de la colonia Hipódromo donde se aprecia el antiguo circuito del Hipódromo. Se observa el teatro al aire libre dedicado al piloto aviador Charles Lindbergh, que aún vemos. Crédito Aerofoto Mexicana. 

En los años 40, la era de las grandes salas cinematográficas, los socios Arturo Ceballos y Julio Castro, propietarios de los cines Encanto y Teresa, se hicieron de un terreno de 4 mil 200 metros cuadrados.

Dicho terreno se encontraba en la cuchilla donde hoy convergen las calles de Tamaulipas, Juan Escutia y Nuevo León, en aquel entonces albergaban las caballerizas del que había sido el Hipódromo de la Condesa, era una pequeña escuela ecuestre de los hermanos Welton, según el libro Francisco J. Serrano. Ingeniero civil  y Arquitecto, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM. 

pension-de-caballos-welton-el-universal-ilustardo-1932.jpg
Anuncio publicado en EL UNIVERSAL ILUSTRADO en enero de 1928, se observa la promoción de las caballerizas Welton, que también era una pequeña escuela ecuestre y donde hoy vemos el edificio Plaza Condesa.

Los socios Ceballos y Castro contrataron al arquitecto Francisco J. Serrano, quien había diseñado y construido los cines mencionados para edificar un nuevo proyecto arquitectónico nunca antes visto en México: combinaba una sala cinematográfica (tipo auditorio) con aforo multitudinario, equipado con las últimas innovaciones, tanto en audio como en imagen, con ventilación de última generación de aire acondicionado.

Se quería que este lugar a su vez funcionara aislado dentro de un edificio de uso mixto: oficinas, comercio y vivienda, sin mezclar entre sí las actividades y distintas funciones que se tenían en un mismo inmueble, según una entrevista a Serrano publicada en los cuadernos de arquitectura y conservación de patrimonio artístico del entonces INBA, en 1981.

casas-colonia-hipodromo.jpg
casa-colonia-hipodromo.jpg
casa-hipodromo.jpg
Ejemplo de las casas de la colonia Hipódromo que tienen el estilo del estilo Art Déco del arquitecto Francisco J. Serrano. Crédito: Pablo Aguinaco/Cortesía.

El proyecto final ubicó la sala cinematográfica al centro del inmueble, circundada de dos edificios destinados a oficinas por un lado y departamentos por el otro. La plantara baja quedó destinada para locales comerciales. Al frente del conjunto la espectacular fachada quedó con el nombre Plaza en letras gigantes a la altura de los últimos pisos del edificio, como vemos en nuestra foto principal.

foto-del-plaza-libro-arq.-francisco-j-serrano-1960.png
Foto aérea de la década de los 60, tomada del libro Francisco J. Serrano  Ingeniero civil  y Arquitecto, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, 1998.

El acceso al cine tenía una marquesina que abarcaba un piso y medio de altura y casi la totalidad de la fachada frontal del Plaza. La altura del edificio rompió precedentes en la colonia que, al no haber en aquella época edificios altos, permitía tener una panorámica importante del rumbo y más allá.

Aun cuando el terreno se adquirió en 1934, no fue hasta 1946 cuando el arquitecto Serrano inició la obra, sufrió de constantes interrupciones legales, de permisos de construcción y desacuerdos entre los dueños, quienes retrasaron otros 13 años más la construcción y para 1959 quedó suspendida de forma definitiva hasta 1976 cuando cambió de propietario.

plaza-condesa-anos-40.jpeg
Una vista del edificio Plaza Condesa a finales de los años 40. Crédito: Colección Villasana-Torres
plaza-condesa-calles-juan-escutia-y-tamaulipas.jpg
Vista actual del edificio Plaza Condesa desde las calles de Juan Escutia y Tamaulipas. Crédito: Pablo Aguinaco/Cortesía.
 

El Plaza se reinventa

        
Cuando fue suspendida la obra, el Auditorio Plaza se convirtió en el edificio “fantasma” de la colonia y hasta surgieron leyendas de que ahí espantaban.

En 1976, ya con nuevos propietarios y un previo rediseño en todo el edificio, se reabrió la sala del Cine Plaza, ahora con el nombre de Cine Condesa con un aforo de 2 mil 500 butacas que nunca tuvieron un lleno completo, ni en el último intento con la proyección de la película La Guerra del Fuego, éxito de taquilla de 1981.

Pronto la inmensa sala cinematográfica resultó obsoleta desde su inauguración, frente al inicio de los llamados multicinemas, por lo que fue dividida en tres salas, justo como estaba sucediendo con otras grandes salas capitalinas.

El Plaza volvió a reinventarse: fue el primero y único en la capital con salas VIP donde se podía comer y tomar un trago mientras se disfrutaba de la función. En cuanto al edificio, en general se revistió y remodeló el exterior, el nombre exterior que lo caracterizaba se perdió en este periodo. Se habilitaron las oficinas y parte del área destinada a los departamentos, pero el edificio estaba sin terminar, en obra gris.
 
Cuando el terremoto de septiembre de 1985 dañó la colonia, el edificio no parecía estarlo con todo y los revestimientos pesados e inadecuados que se le habían colocado, quedó como referente de abandono y decadencia de la Hipódromo.

Compara el antes y después deslizando la barra central (clic aquí para ver más grande)

No fue sino hasta inicios del siglo XXI que las colonias Condesa e Hipódromo salieron  de la decadencia luego de los sismos de 1985, gracias a que la vecina colonia Roma resurgió como corredor cultural, comercial y de oficinas, donde la vivienda original quedó mezclada entre nuevos edificios habitacionales y de oficinas.

También lee: Cuando la Roma y la Condesa eran colonias feas

Este nuevo concepto y resurgimiento del rumbo al fin justificó la creación de un edificio de la magnitud y diversidad de usos como el Plaza en el año 2011 con la modalidad de régimen de condominio, el cual permitió que los departamentos fuesen vendidos. En el edificio de esta área que seguía en obra gris resultó atractiva la oferta de adquirir en este estado y terminar estas viviendas al gusto del comprador.
 

El otro 19 de septiembre, pero de 2017

El 19 de septiembre de 2017 otro sismo, de menor magnitud que el de1985, sacudió a la Ciudad de México. De primera instancia parecía que el edificio Plaza había tenido daños severos, ya que el revestimiento lucía cuarteaduras. Luego del siniestro, Protección Civil y la Secretaria de Desarrollo Urbano ordenaron el desalojo de forma temporal para hacer una inspección y peritaje a profundidad. 

El Plaza fue acordonado, por lo cual surgieron sospechas entre los vecinos de que la construcción estaba dañada de forma estructural, pero lo que en realidad había era el temor de que los vitrales del exterior cayeran al vacío, por lo que se desalojó de forma precautoria, tanto los departamentos, bares y otros locales comerciales.

Esta situación se prolongó por tres semanas, tiempo en el que se creyó tenía daños mayores y debía ser demolido.

acordonamiento-plaza-condesa.jpg

Los rumores terminaron cuando de forma oficial la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, a través del director responsable de obra, el arquitecto José Ignacio Huesca de la Peza, dictaminó el 2 de octubre de 2017 que el edificio no tenía daños estructurales y era un inmueble seguro que podía ser nuevamente habitado.

En este último año, con el nuevo gobierno de la Ciudad de México se retomó la demolición de los edificios enlistados y considerados de alto riesgo por su daño estructural, en el cual el Plaza no figura.

En la página de la alcaldía Cuauhtémoc aún se puede consultar un listado de edificios que precisan su demolición en la Colonia Hipódromo, el Plaza no está, aun así corren rumores de su desaparición sin que haya razón alguna para ello. El edificio tiene todos sus locales en funcionamiento, las oficinas rentadas y los departamentos habitados. No ha habido desalojos, ni ha dejado de funcionar.

plaza-condesa-2019.jpg

En la página del gobierno de la Ciudad de México, en el rubro de característica patrimonial, se le puede encontrar como patrimonio cultural urbano de la colonia Hipódromo, de la alcaldía Cuauhtémoc.
 
De hecho, el Auditorio Plaza Multiforo tiene su cartelera de espectáculos programada hasta por más de 6 meses. Considerado patrimonio de nuestra ciudad el Plaza, auténtico sobreviviente, es y será el coloso de la Hipódromo por muchos años más. En medio de los parques México y España preserva el sentido del barrio de esta Ciudad de México de tantos matices.

marquesina-auditorio-plaza.jpg

En nuestras fotos principal y comparativa antigua se observa el edificio Plaza en la década de los 70, donde aún se ve el nombre espectacular que coronaba la fachada. Crédito: Colección Villasana/Torres.

Fuentes:

  • EL UNIVERSAL ILUSTRADO, enero de 1928.
  • Cuadernos de Arquitectura y Conservación de Patrimonio Artístico, INBA, 1981.
  • Ensayo Que Viva El Parque México, publicado en la Revista Obras, junio de 1994.
  • Arquitecto Francisco J. Serrano Ingeniero Civil y Arquitecto, de Lourdes Cruz González Franco, 1998.
  • Peritajes de la Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda diciembre de 2017, a cargo del arquitecto José Ignacio Huesca de la Peza, DRO 0532, con fecha del 2 de octubre del 2017. 

Comentarios