Dos películas emblemáticas sobre la Revolución Mexicana

Mochilazo en el tiempo

Hoy, en un aniversario más de la Revolución Mexicana recordamos dos cintas emblemáticas del cine nacional: ¡Vámonos con Pancho Villa! (1936) y Enamorada (1946) cuyas tramas se desarrollan entre el romance y el drama de aquel movimiento armado de principios del siglo XX

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María Félix y Pedro Armendáriz en una escena de Enamorada, la cinta de 1946 que compitió por la Palma de Oro. Archivo EL UNIVERSAL.

Texto: Mauricio M. Castillo 

La noche del 31 de diciembre de 1936 productora Cinematográfica Latinoamericana S.A. (CLASA) –fundada un año antes- estrenó en el Cinema Palacio de esta capital, la versión fílmica de ¡Vámonos con Pancho Villa!, una de las novelas emblemáticas de la Revolución Mexicana. Con un joven Domingo Soler en el papel del Centauro del Norte, en ella actúo el propio autor de la novela, Rafael F. Muñoz, en el personaje de Martín Espinosa.

El papel principal estuvo a cargo de Antonio R. Frausto, quien fue famoso por sus interpretaciones de Porfirio Díaz en cintas como México de mis recuerdos (1950). Cuatro genios intervinieron en la hechura de la película: Fernando de Fuentes en la dirección, Xavier Villaurrutia en el guion, Gabriel Figueroa en la fotografía y Silvestre Revueltas en la música.

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Anuncio de la película ¡Vámonos con Pancho Villa!, publicado en este diario, cinta basada en la novela homónima de Rafael F. Muñoz. Archivo EL UNIVERSAL.

Según el historiador del cine mexicano Emilio García Riera, aquella producción fue célebre por distintas razones. En primer lugar porque el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas apoyó el rodaje con la aportación de un ferrocarril, un regimiento de tropa, municiones, piezas de artillería, uniformes y asesoramiento militar.

En segundo, porque la película significó el desastre económico de CLASA, que estuvo a punto de desaparecer porque los rendimientos en taquilla no fueron nada comparados con los gasto de producción. Sin embargo, el gobierno federal facilitó lo necesario para que la empresa siguiera funcionando. En la siguiente década se convirtió en una de las principales casas productoras del cine mexicano.

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Domingo Soler en el papel de Pancho Villa. La cinta ha sido recientemente restaurada por la Filmoteca de la UNAM y está disponible de manera gratuita en su página de internet. Filmoteca UNAM.

Al igual que la novela, el film es una dura crítica a la figura de Pancho Villa, quien hacia el final se perfila como un hombre duro y cruel que no corresponde a la lealtad de sus soldados.

La filmoteca de la UNAM ha restaurado la cinta original y está disponible de manera gratuita en su página web.

Observa aquí escenas de la cinta:

Versión restaurada por la Filmoteca UNAM, disponible de manera gratuita.

Enamorada, otro éxito del cine nacional

Diez años después, el 25 de diciembre de 1946, se estrenó en el Cine Alameda de la Ciudad de México una de las grandes películas producidas en este país: Enamorada, dirigida por Emilio “Indio” Fernández y protagonizada por María Félix y Pedro Armendáriz.

Con un guion espléndido de Mauricio Magdaleno, la cinta narra la historia de un general revolucionario que se enamora de la hija de un acaudalado comerciante de Cholula, Puebla.

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Este es el ferrocarril con que el gobierno de Lázaro Cárdenas contribuyó para la filmación de ¡Vámonos con Pancho Villa! Filmoteca UNAM.

El general José Juan Reyes intentará por todos los medios que Beatriz corresponda a su pasión, pero el orgullo de clase al que ella se aferra alarga la espera, hasta que finalmente se descubre enamorada.

Pero no sólo se trata de una película de amor. Cada diálogo es una muestra del nacionalismo cultural que imperaba en México en la década de 1940. En algún momento, Armendáriz emprende un monólogo ante los ricos de Cholula con las siguientes palabras:

Las revoluciones no se hacen para que unos se hagan ricos a costa de la sangre de los que combaten por sus convicciones. Cualquier causa puede tener enemigos, porque los hombres tienen derecho a pensar libremente o no son hombres libres.

Se puede sentir respeto por el enemigo que lucha y muere por la causa que él considera justa. Pero aquellos que se tambalean entre dos bandos, los que quieren estar bien con todos, los que no son enemigos de nadie cuando hay una lucha en que se juegan los destinos futuros de la patria, esos son los verdaderos traidores, los bastardos, las sanguijuelas que se alimentan chupando la sangre de sus hermanos.

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La cinta compitió por la Palma de Oro en el Festival de Cannes y es una de los paradigmas de cine nacional sobre la Revolución Mexicana. Archivo EL UNIVERSAL

Dos escenas han quedado como paradigmas de la cinematografía nacional. La primera, aquella en que un close up enmarca los ojos de La Doña, mientras el Trío Calavera canta La Malagueña. La segunda, en la que Beatriz corre tras del caballo del general Reyes en medio del campo de batalla. La genial fotografía de Gabriel Figueroa alcanzó en esta cinta uno de sus puntos más elevados.

La cinta compitió por la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes y fue nominada al Gran Premio Internacional del Festival de Venecia, en 1947.

El director estadounidense Martin Scorsese ha declarado que Enamorada es una de sus películas favoritas. En 2018 él fue quien presentó la versión restaurada de la cinta -también realizada por la Filmoteca de la UNAM- en el Festival Internaiconal de Cine de Morelia. 

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En Enamorada quedaron grabadas algunos de los mejores cuadros filmados por Gabriel Figueroa. Archivo EL UNIVERSAL.

Esta fue la primera vez en que María Félix interpretó a una mujer revolucionaria. A partir de entonces su talento le facilitó papeles de este tipo. Uno de los más célebres fue su personaje de La Cucaracha, en la película del mismo nombre, filmada en 1958. En esa ocasión, bajo la dirección de Ismael Rodríguez, compartió el estelar con su rival más definida dentro del cine mexicano: Dolores del Río.

La estrella de Álamos, Sonora, protagonizó también otros personajes en historias que se desarrollaban durante la Revolución Mexicana como La Escondida (1955), con Andrés Soler y de nuevo Pedro Armendáriz; Café Colón (1958); Juana Gallo (1960); La Valentina (1966) con Eulalio González, “Piporro”; y La Generala, de 1970, su última película, interpretando a la novia de un rebelde (Carlos Bracho), quien es asesinado por un teniente federal (Eric del Castillo).

Tres años después se trasmitió una de las pocas telenovelas en las que participó Félix, La Constitución, que formaba parte del ciclo de telenovelas históricas producidas por Ernesto Alonso.

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Enamorada fue filmada en Cholula, Puebla, aquí en la capilla del Rosario en la capital de aquel estado. Filmoteca UNAM.

  • FUENTES:
  • Emilio García Riera, Historia documental del cine mexicano.
  • Archivo Histórico de EL UNIVERSAL.

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