Así surgió el Día del Padre en México

Mochilazo en el tiempo

El Día del Padre comenzó a celebrarse en México en 1948, cuando este diario propuso que se instaurara la festividad el tercer domingo de junio como ya se hacía en los Estados Unidos. La figura paterna mexicana ha cambiado con el tiempo inspirando películas y publicidad que los muestra con diversos rostros: responsables cariñosos, autoritarios, ausentes, bonachones o inflexibles. Hoy te contamos cómo ha sido este festejo

principal_dia_del_padre_anos_sesenta._coleccion_carlos_villasana.jpg
Familia festejando el Día del Padre en los años setenta. Colección Carlos Villasana. 

Texto: Ruth Gómez y Carlos Villasana

El rol del padre en la familia mexicana se ha ido transformando a través de las décadas. A pesar de que su figura ha estado ligada a la protección y manutención, en los últimos años su función social se ha diversificado producto de los cambios.

La historiadora Cristina Espitia dice en entrevista que “dentro del cauce histórico, la representación de la madre y el padre, ha estado en función de la actividad específica acerca de su labor dentro del armazón social, por ejemplo, durante la época prehispánica la educación de las hijas correspondía totalmente a la enseñanza ejercida por la madre a través de la instrucción sobre tareas particulares de su sexo”.

De acuerdo con la especialista, en la época prehispánica había dos instituciones donde se le enseñaba a los hombres sobre sus comportamientos: el telpochcalli, encargado de la educación de los varones del pueblo en general y el calmecác, donde acudían los niños y jóvenes de la nobleza.

padre_e_hijo_munana.jpg
Fotógrafos de EL UNIVERSAL de apellido Muñana, padre e hijo. Foto: Archivo EL UNIVERSAL.

Desde temprana edad se enseñaba que el destino del hijo sería la paternidad y por ende se le instruían herramientas que le configuraran como proveedor, guerrero y cabeza del seno familiar. Esta separación de tareas siguió hasta después de la Independencia, debido a las costumbres que se seguían en Europa.

En el caso del padre mexicano había dos vertientes: la percepción del padre responsable, cariñoso y pieza esencial en la formación emocional en la crianza de los hijos y, también, un representante de la figura ausente, autoritaria e inflexible. Ambas variantes se han representado en el cine, programas de televisión, la literatura o la música.

carrera_dia_del_padre.jpg
fotos_nabor_dia_del_padre_45949293.jpg
Con el tiempo, la figura del padre ha cambiado su imagen rígida por un padre más cariñoso y comprensivo con los hijos. Fotos: Archivo EL UNIVERSAL.

Sobre el inicio de la celebración

En un reportaje publicado por en este diario se lee que en Estados Unidos se instauró el Día del Padre alrededor de 1909. A pesar de que se decía que la fecha se sumaba al consumismo que caracteriza a la nación del norte y que había sido inventada por una empresa de tarjetas postales, el origen se remonta a la vida de Joan Dodd, oriunda del estado de Washington.

Ella propuso la idea de crear un día para honrar la figura paterna en honor a su padre, William Dodd, un veterano de la Guerra Civil que se convirtió en viudo cuando su esposa murió dando a luz a su sexto hijo, que lo llevó a hacerse cargo de la crianza de los seis en una granja rural.

Su hija pensó que fuera en junio ya que su padre había nacido ese mes; la idea fue aceptada en diversos condados y fue hasta 1924 que el entonces presidente Calvin Coolidge apoyó la idea de establecer la conmemoración a nivel nacional.

Fue hasta 1966 que el ex-presidente Lyndon Johnson firmó un documento que establecía de manera oficial el tercer domingo de junio como el Día del Padre.

Compara el antes y el después deslizando la barra central (clic aquí para ver más grande)


Retratos de familias mexicanas a través del tiempo, años 30 y 2020, respectivamente. Fotos: Colección Carlos Villasana y Diego Simón/ Archivo EL UNIVERSAL. Diseño web: Rodrigo Romano.

La celebración llega a México

Espitia comenta que la festividad del Día del Padre ha ido mudando de sentido y relevancia dentro del marco social y cultural a nivel mundial.

En México, la festividad fue instituida en 1948, en una propuesta elaborada y establecida por EL UNIVERSAL y EL UNIVERSAL GRÁFICO y su celebración se proponía el tercer domingo del mes de junio, como también se hacía en los Estados Unidos desde tiempo atrás.

El llamado fue atendido por las familias y respaldado por la Iglesia Católica, a través del entonces Arzobispo de México, Luis Martínez. La idea se celebró entre distintos sectores sociales y fue aceptada en varios estados de la República.

plana_instauracion_dia_del_padre.jpg
EL UNIVERSAL daba cuenta de las positivas reacciones del clero en el primer año de festejo del Día del Padre en México, propuesto por este diario, en junio de 1948. Poco a poco la celebración fue aceptada con gusto entre la población y en varios estados de la República. Hemeroteca de EL UNIVERSAL.

Los lectores de varios diarios enviaban felicitaciones a sus propios padres a través de poemas o cartas. Estela Corzo de Franco, lectora del diario de Acatlán, Puebla, dirigió una felicitación por el planteamiento de la festividad para honrar las enseñanzas paternas:

“¡Es magnífica la idea! Yo he enseñado a mis hijos a venerar a su padre, ya que la lucha es constante por el bienestar de toda la familia y muy justo es que todos los retoños de todos los hogares de México, ese día 20 de junio patenticen con un obsequio el cariño y la gratitud que por sus padres deben sentir”.

1_1.jpg
El presidente Pascual Ortiz Rubio con su esposa e hijos en una fotografía de los años 30. Archivo EL UNIVERSAL.

familia_antes_de_abordar_avion.jpg
Una familia en 1965 antes de abordar un avión para salir de vacaciones. Archivo EL UNIVERSAL.

alfaro_siqueiros3.jpg
El pintor David Alfaro Siqueiros al salir de la cárcel en 1964 es recibido por su hija, quien lo besa, y por su esposa que le toma de la cara. Archivo EL UNIVERSAL.

En otra carta enviada por el “Señor Ochoa” se comenta que la iniciativa le resultaba satisfactoria y que el proyecto “encontrará un eco profundo y maduro en el corazón de todos los mexicanos que conducirá eficazmente a fortalecer los lazos hogareños”.

“Bien cierto es que no hay nada comparable al sublime amor de la madre y todo lo que ella representa en la personalidad del hombre, pero bien cierto es que la proyección del espíritu humano de factores creadores que se utilizan y endurecen bajo el yunque del amor y el esfuerzo de quién ha permanecido hasta ahora ignorado: el padre de familia”, concluía.

Desde aquella época y al menos hasta 1966, se imprimían en las páginas de este diario poemas o versos que enviaban mexicanos, ya fueran niños, adolescentes o adultos. En 1966 se explicaba que era una celebración “movible” al tercer domingo de cada mes ya que los domingos solían ser días de descanso y cuando los padres de familia podían dedicarse por entero a los suyos.

publicidad_1970_coleccion_carlos_villasana.jpg
En la segunda mitad del siglo XX se empezaron a ver anuncios publicitarios sobre moda masculina: “La moda crea también para papá. Haciendo juego con el traje de lino blanco de mamá, sin talle y con gorguera de encaje, otro para papá, sin solapas y con bolsillos de tapa”. Colección Carlos Villasana. 

Los regalos de antes

Cristina Espitia comenta que tanto la televisión como los diarios  promovían cierta imagen del padre: como rector, guía y amigo en una postura conservadora, que variaba según las clases sociales.

Por su parte, las revistas jugaron un papel importante dentro de la creación del imaginario colectivo apegado a la tradición de la clase media, que lo celebraba con regalos ostentosos como finas fragancias, pipas talladas, ropa de marca y la creación de moda en pareja, es decir, conjuntos para ambos padres con el objetivo de combinar con elegancia.

De hecho, en este diario se llegaron a imprimir anuncios donde se recomendaban vasos de madera, portafolios, engrapadoras o maletas como regalo para los padres. Asimismo, en 1966 se promocionaban suscripciones para que el padre siempre estuviera bien informado.

grafico60.jpg
En la imagen un padre de familia compra un periódico en los años 60 en la hoy esquina de Juárez e Iturbide en el centro capitalino. Archivo EL UNIVERSAL.

josjose010.jpg
El cantante José José con sus dos pequeños hijos y con la nada de los niños en una fotografía de la década de los 70. Archivo EL UNIVERSAL.

Toda esta publicidad influía de manera directa en el público consumidor, ya que se utilizaba la imagen de estrellas del momento para producir un impacto mayor y así hacer lucir a papá como una estrella de cine o televisión.

publicidad_1968._coleccion_carlos_villasana.jpg
La marca Manchester publicitaba en 1968 sus camisas con uno de los actores del momento, Mauricio Garcés. El anuncio describía a sus productos de la siguiente manera: “papá estará de buen humor porque se sentirá a gusto: tienen el colorido de la nueva moda. Su exclusivo acabado ULTRA PLANCHA no permite arrugas. Son creaciones del diseñador internacional Gino Rossini”. Imagen de la Colección Carlos Villasana.

Este tipo de representaciones y todo lo que conforma su identidad, también fue retratada en abundantes ocasiones dentro del cine nacional que mostró distintos rostros de la paternidad, desde los cordiales, ausentes, dominantes o violentos hasta los accesibles y bonachones con los cuales se puede pasar una tarde de copas mientras se recuerdan las memorias de la infancia.

Entre los actores que interpretaron las diferentes figuras de los padres fueron Joaquín Pardavé o la Dinastía Soler; imparciales e inflexibles ante los actos incorrectos de la juventud inexperta, pero dignos de lealtad y profundo respeto.

En cintas como “La casa del ogro” (1938), “El gran Calavera” (1949), “La oveja negra” (1949), “Azhares para tu boda” (1950) o “Sensualidad” (1951) se contrasta con la imagen positiva, casi sacra del jefe de familia.

Ya en las décadas de los sesenta y setenta se fue rompiendo el estereotipo del padre y se empezó a mostrar como una persona más “suelta”.

publicidad_1969_coleccion_carlos_villasana_2.jpg
publicidad_anos_setenta_coleccion_carlos_villasana.jpg
En los años sesenta y setenta, algunas marcas de ropa de mujeres publicaban anuncios donde se decía que ciertos vestidos serían “la moda que le gustaba a papá”. En el anuncio de 1969, con fondo amarillo, se puede leer que él recibía sus regalos vestido “a la moda”, con un traje “muy elegante” de gabardina, camisa blanca y corbata. Colección Carlos Villasana.

Según la historiadora, la cinta “El castillo de la pureza” (1972) de Arturo Ripstein, es:

“Un claro ejemplo del cambio del paradigma paterno, distinto a la época del cine de oro mexicano, totalmente trastornado con tintes de psicosis, temeroso a la sociedad cambiante, decidiendo tener cautiva a su familia para evitar ser contaminada por las conductas impuras del exterior; sin embargo, el propio Gabriel Lima, encarnado por el extraordinario Claudio Brook, comete faltas imperdonables como seducir a una menor de edad y, al ser rechazado, acusarla falsamente”.

Sin embargo, el referente cultural de la identidad paterna moderna podría ser “Papá Soltero” (1987), protagonizado por César Costa; un programa donde no hay presencia materna y es el padre a quien le corresponde la educación integral de los hijos, con una actitud accesible, afable y con buen humor ante las problemáticas.

53papas1.jpg
Distintos rostros de la paternidad, en la imagen un joven padre lanza al aire a su hijo en un juego común a esta edad. Archivo EL UNIVERSAL.

Ya entrado el año 2000 llegó a las pantallas la cinta “Después de Lucía” (2012), que retrató la fragilidad sentimental y emocional de un padre que perdió a su pareja, “desbaratando por completo esta idea de rigidez emocional predominante durante la primera mitad del siglo XX”.

La popularidad del Día del Padre

El Día del Padre tuvo una cordial aceptación que se extendió a nivel nacional, por lo cual la festividad tuvo un auge similar al 10 de mayo; la familia mexicana se reunía para otorgar regalos al padre según el sector social al que pertenecían.

Sin embargo, su popularidad varía según los años y el contexto social en el que se viva, para Espitia este fenómeno se entiende desde un punto de vista citadino, ya que la entrada de nuevos valores ha sido paulatina y no aceptada por todos los grupos sociales en la ciudad, predominando el antiguo sistema de creencias en regiones específicas de la República Mexicana:

“Esta mutabilidad se debe a las nuevas estructuras de los roles de género tradicionales sobre las necesidades diferentes de la sociedad actual (...) donde el vínculo padre- hijo ó madre-hijo se ha transformado, partiendo de que la figura materna se ha desplazado al entorno público, por lo tanto, su papel ya no se acota a lo reservado del hogar, de la misma manera sucede con lo paterno, quien se involucra de manera amplia con la crianza emocional de los hijos”.

recorrido_fin_de_ano_basilica.jpg
pulque_milpa_alta.jpg
condores_020_0.jpg
La figura paterna siempre ha inspirado amor y respeto por su dedicación en el trabajo para sostener a la familia y por el cariño que expresa a sus hijos. Archivo EL UNIVERSAL. 

Fuentes:

  • Archivo Hemerográfico EL UNIVERSAL
  • Cristina Espitia, historiadora

 

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios