¿Quién es Khalid Sheikh Mohammed, el principal organizador del 9/11?

Miguel Sandoval Lara

A dos décadas de los más destructores ataques terroristas de la historia, aun son impresionantes los documentales producidos recientemente por Netflix, las películas sobre los sobrevivientes y la fotos en los medios internacionales. Es cierto que Nueva York se ha reconstruido y muchos de los bancos se han salido de Wall Street, y que Occidente está mejor preparado para evitar un ataque similar, pero el problema del terrorismo islámico aún no está resuelto en el mundo.

Más que Osama bin Laden, el principal organizador de los ataques fue Khalid Sheikh Mohammed, quien aún está vivo y preso en Guantánamo desde hace 17 años, esperando en algún momento se lleve a cabo un juicio en una corte militar.

KSM, como se le conoce en los medios de prensa y gubernamentales, fue capturado en 2003 en Rawalpindi por unidades especiales de la policía pakistaní. La inteligencia norteamericana le llevaba la pista, pero su ubicación fue revelada por un primo suyo, un iraní de origen baluchi que pudo haber cobrado una recompensa de 25 millones de dólares, y que probablemente vive ahora en los EE. UU. con una nueva identidad.

Estos detalles y otros se encuentran en un excelente reportaje publicado en The New Yorker este 6 de septiembre.  Se trata de uno de los artículos con más información sobre este personaje. Desde esa prisión se le ha permitido enviar y recibir cartas de su familia a través de la Cruz Roja, con los contenidos supervisados por sus captores. Su esposa e hijos viven en Irán, junto con otros de sus primos y hermanos.

En una entrevista a la cadena Al Jazeera de 2002, KSM declaró que el objetivo del 11-S era “causar la mayor cantidad posible de muertes y sembrar destrucción en los Estados Unidos.” En 2007 ante un tribunal militar declaró haber planeado la operación “desde la A hasta la Z”. También alardeó el haber asesinado en 2002 al periodista del Wall Street Journal Daniel Pearl, secuestrado en Karachi, Pakistán, y de haber sostenido su cabeza ante el video producido por el mismo KSM para su difusión en Internet.

Sheikh Mohammed creció en Kuwait y Pakistán. Tanto un hermano suyo Zahed como él mismo fueron entrenados en Kuwait por un grupo terrorista local, La Hermandad Musulmana, filial del grupo egipcio del mismo nombre que desde décadas anteriores propuso la radicalización de los principios del Islam para luchar contra Occidente, contra Israel y contra toda forma de modernización del mundo islámico.

En 1984 KSM viajó a los Estados Unidos con un pasaporte pakistaní para estudiar primero inglés y luego ingeniería mecánica en Carolina del Norte. Durante su estancia, tuvo escaso contacto con norteamericanos, permaneciendo aislado con otros estudiantes del medio Oriente. En 1986 regresó a Kuwait, convencido que los norteamericanos odiaban al Islam. Eran los años de la invasión rusa a Afganistán que tuvo el efecto de radicalizar a jóvenes en todo el mundo islámico y de llevarlos a combatir en Afganistán y de ser reclutados por diversas organizaciones terroristas.

KSM y su hermano Zahed se establecieron en Peshawar, Pakistán desde donde organizaron una red de apoyo a la lucha armada de los muyahidines contra los soviéticos. En esa ciudad coincidieron con líderes de diversos grupos que participaban en la lucha, principalmente Osama bin Laden y el egipcio Ayman Al-Zawahiri, de la Jihad Islámica (aún está vivo, escondido en algún lugar de Pakistán), quien es en la actualidad el líder simbólico de Al Qaeda.

En 1989 los rusos salieron derrotados de Afganistán con apoyo del armamento norteamericano. En 1990, con la invasión iraquí a Kuwait y la intervención de los Estados Unidos lanzada desde bases en Arabia Saudita, los muyahidines y las organizaciones extremistas iniciaron su cruzada contra Occidente. KSM, sus hermano y su sobrino Ramzi Youssef empezaron a actuar como terroristas independientes, recabando fondos en el Golfo Pérsico y Pakistán para financiar su jihad y viajando por muchos países.

Otro miembro del grupo, Abdul Hakim Murad, un baluchi que estudiaba como piloto de aviación en los EE. UU. propuso que los objetivos de futuros ataques fueran el edificio principal de la CIA en Washington, o bien el World Trade Center de NY. Esto llevó eventualmente al primer ataque contra el WTC de 1993, con un coche bomba en el sótano de una de las torres. KSM estaba en comunicación con Youssef y contribuyó financiando el atentado. Después del ataque, Youssef regresó a Pakistán para seguir planeando acciones junto con KSM contra otros objetivos, incluyendo desde Indonesia un plan para asesinar al Papa Juan Pablo II, y otro para colocar bombas en aviones que volaran hacia los EE UU.

El grupo tenía suficientes recursos para viajar, hacer compras, rentar departamentos y vehículos. En uno de sus departamentos, los materiales que tenían para armar bombas accidentalmente generaron un incendio, lo que llevó a la captura de Morad y Youssef, pero no de KSM. Ramzi Youssef fue extraditado y procesado en los Estados Unidos; recibió dos condenas de prisión por un total de 240 años. En 1996, durante su juicio en NY, su tío materno KSM fue plenamente identificado por el FBI sin revelar su nombre a los medios. Pero la CIA aún no tenía conocimiento de él, debido a que su nombre no aparecía en el organigrama de Al Qaeda. En esa época vivía en Qatar.

Al salir de ahí, visitó las montañas de Afganistán donde se entrevistó con bin Laden para proponerle el plan de atacar los EE. UU. secuestrando aviones. KSM no era formalmente miembro de Al Qaeda, pero buscó al apoyo de bin Laden para reclutar a los futuros secuestradores de los aviones y para financiar su entrada a los Estados Unidos.

Bin Laden acababa de llegar a Afganistán expulsado desde Sudán por la presión norteamericana, y estaba expandiendo su organización para declarar la “guerra santa” contra los EE UU. Inicialmente, KSM propuso secuestrar diez aviones, pero bin Laden consideró este plan demasiado complejo. En 1989 acordaron cuatro aviones y definieron los objetivos. Reclutaron pilotos y acompañantes para controlar a los pasajeros: todos deberían entrar a los Estados Unidos con visas legales. En dos años reunieron a los 19 terroristas que llevarían a cabo los ataques de entre voluntarios que habían acudido a Afganistán para apoyar a los yihadistas. Algunos de ellos venían en Hamburgo, Alemania, incluyendo al que operó el plan, Mohamed Atta.

Atta viajó a los EE. UU. en junio de 2000, pero su compañero Bin Al-Shib, que hubiera sido el veinteavo terrorista, no consiguió la visa norteamericana porque el sistema migratorio lo consideró como un migrante económico.

KSM organizó todo el esquema desde Pakistán, consiguió los operadores, y luego dejó los detalles a Mohamed Atta. Se comunicaron por Internet encriptado y chat rooms.

Después de los ataques, KSM fue considerado como el jefe de operaciones de AQ. Planeaba atacar una sinagoga en Túnez y viajó a Tora Bora para planear escondites para las familias de los dirigentes de AQ. Fue finalmente capturado en Rawalpindi, Pakistán. A pesar de la atención que recibió Afganistán por el gobierno de los Talibanes, Pakistán ha sido la base principal desde donde han operado numerosos terroristas de distintas organizaciones, incluyendo ataques posteriores a Londres (2005) y otros.

Analistas norteamericanos han destacado que Al Qaeda no era una organización amplia, sino un conjunto informal de grupos con escasa preparación y disciplina. La principal contribución de bin Laden a los ataques fue a través de dinero y de voluntarios, pero no se requirieron ni muchos recursos ni capacidades técnicas especiales para los atentados. Algunos de los miembros del grupo tenían escaso conocimiento del inglés.

El juicio contra Sheikh Mohammed y sus socios se ha pospuesto todo este tiempo porque el gobierno norteamericano no quiere que se lleve a cabo en su territorio, ni que sea un juicio civil. Los acusados han sido torturados con técnicas supuestamente diseñadas por el gobierno y los militares, pero ese hecho impediría que fueran procesados en una corte civil. No existe aún fecha para los juicios en Guantánamo, y no se espera que en ellos se logren revelaciones adicionales sobre lo que ya se sabe de los atentados.

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