En la actualidad la crítica de cine sobrevive en videos de Internet, pero uno extraña el que la mayor parte de los periódicos mexicanos ya no tengan secciones culturales con reseñas de cine. No es así en el New York Times con su excelente sección sobre cine (que además permite consultar las críticas de cine de su historia editorial).
Por tanto, hoy hablo de cine. El estreno de una nueva versión de Cumbres Borrascosas me da la oportunidad de revisar la novela que le dio origen y de comentar algunas de las versiones que se han hecho del mismo. Los cuatro hermanos Bronte, tres mujeres y un hombre, eran hijos de un cura de una pequeña ciudad de Yorkshire, un inmigrante irlandés que amaba la literatura. Su esposa había muerto joven, en 1831. Eventualmente las tres hermanas Bronte publicaron libros con seudónimos de hombres, en una época en que no se aceptaban a las mujeres como autoras literarias.
Wuthering Heights de Emily Bronte fue considerado desde su publicación en 1847 como una extraña y provocadora historia de amor: lleva el subtítulo de Love, Hate and Vengeance, adelantando que no se trata de una historia simple e inocente. Emily había nacido en 1818 y murió en 1848 de tuberculosis, en su casa, sin haber tenido una relación amorosa. La compleja y a veces torturada historia de Cumbres proviene más de sus lecturas y del contacto con sus hermanos que de experiencias vividas.
Cumbres recibió buenas críticas por su originalidad. Era la época del romanticismo como corriente artística y de las novelas llamadas góticas, o sea un poco siniestras. El joven Werther de Goethe se conoció desde 1784, Frankenstein de Mary Schelley se publicó en 1818 y las principales obras de Lord Byron, campeón del romanticismo, se publicaron entre 1810 y 1820.
Sólo hasta después de la muerte de Emily los críticos se enteraron de que el libro había sido escrito por una mujer, y se indignaron. Aunque Charlotte defendió a su hermana, poco se supo de su vida, y nunca se publicó otra novela suya. Con el tiempo, el libro se incorporó exitosamente a la rica tradición literaria inglesa del Siglo XIX y hasta hace poco estaba en la lista de lectura obligada de los estudiantes de enseñanza media.
La segunda hermana, Charlotte Bronte, publicó Jane Eyre en 1847 también bajo un seudónimo, sobre una mujer en conflicto con sus deseos naturales y su condición social. Se convirtió de inmediato en un clásico de la literatura inglesa y fue también llevada al cine desde la era del cine mudo, con quince adaptaciones desde 1934 a 2011. Se casó en 1854 pero murió de una complicación de su embarazo, o posiblemente también de tuberculosis en 1855.
Algo hay que decir de la trama de Cumbres: el padre de una familia de clase media de apellido Earnshaw, recoge a un niño de piel morena en el puerto de Liverpool, sin explicar su origen, y lo llama Heathcliff. Otro personaje lo describirá como “gitano”. El dato de la piel del muchacho ha generado una complicación (o un estorbo) para las versiones cinematográficas. En lo general, se ignora el tema, como en la versión de este año, pero incluso existe una versión inglesa en que un actor negro representó a Heathcliff.
En todo caso la familia Bronte no lo recibe bien, salvo la hermana llamada Catherine: lo tratan como sirviente y el hermano mayor lo maltrata y lo humilla desde su niñez, lo cual explica sus acciones posteriores. La novela trata no sólo sobre un amor desgraciado, sino sobre la distancia entre las clases sociales y la violencia dentro de las familias de la época. Catherine, con espíritu indomable, encuentra en el muchacho recogido un escape de la triste realidad de su mansión y de su familia, Se identifica con Heathcliff: le explicará a Nelly, el ama de llaves y su única confidente, que ella y él son la misma persona. Pero, oh, desgracia, a pesar de todo eso, Catherine acepta casarse con Edgar Linton, el vecino rico. No tiene muchas alternativas, porque esos vecinos son la única sociedad que existe en la novela, el universo entero de los personajes. Queda implicado que si asisten a la iglesia del pueblo, pero no van al pueblo mismo, menos a Liverpool, ni a algún otro lugar relevante.
Decepcionado, Heathcliff abandona la casa sin despedirse. Cathy se casa y eventualmente se embaraza. Heathcliff regresa, bien vestido, dueño de una pequeña fortuna. Compra la casa Earnshaw y se casa por interés con la hermana de Linton. Con el reencuentro, el amor imposible se tornará violento y Cathy morirá en el parto de una niña. La historia terminará en una tormenta (siempre hay una tormenta y mucha niebla) con el reencuentro de Heathcliff más allá de la muerte con el fantasma de su amada. Final feliz después de muchas desgracias.
La novela ha sido adaptada unas cincuenta veces al cine en distintos países incluyendo México y Japón, a veces para TV, siempre con actores famosos. El crítico francés Georges Bataille la consideró como una ilustración del lado violento de los seres humanos y la ruptura de las fronteras sociales.
La mayor parte de las adaptaciones al cine concluyen la historia con la muerte de Catherine y el sufrimiento de Heathcliff, tal vez por la dificultad de narrar lo que sigue después: el odio del personaje hacia la siguiente generación, y la cruel venganza contra las dos familias. La reunión final de los fantasmas cabe sin problema una novela del Siglo XIX, pero es difícil de asumir en una película moderna
En 1939, William Wyler filmó la primera versión, en blanco y negro, de Cumbres Borrascosas con actores ingleses de primer nivel: Lawrence Olivier, Merle Oberon y el norteamericano David Niven. (Se puede ver en You Tube.) Es una bien lograda versión, que asume eficientemente la estructura de la novela y sus misterios, aunque no llega hasta la segunda generación de los personajes. En todo caso, la historia de un amor trágico y de la obsesión enfermiza por la amada muerta logró una popularidad mundial que motivó que cada veinte años se hiciera una nueva versión.
En 1992 una nueva versión de la novela fue dirigida por el inglés Peter Kosminsky, con Juliette Binoche en el doble papel de Cathy y luego de su joven hija, y Ralph Fiennes como un Heathcliff resentido y cruel. Todo pasa en una amplia casa --casi un castillo-- triste y desolada, con un clima permanente de nubes negras y tormentas. Yo diría que esta es la mejor versión del libro porque no se termina con la muerte de la protagonista sino que se extiende a la venganza de Heathcliff contra la siguiente generación.
En México se hicieron tres versiones: “Abismos de Pasión' (1954) de Luis Buñuel, situada no en propiedades inglesas, sino en haciendas mexicanas; “Cumbres Borrascosas” (1964) con Lorena Velázquez y Manuel López Ochoa (es lo que había) y otra 'Cumbres Borrascosas' (1979) con Alma Muriel y Gonzalo Vega, una serie semanal de veinte episodios.
La actual versión (2025) de Cumbres con la rubia Margot Robbie, fue producida por la propia actriz, quien es una de las actrices más conocidas de la actualidad. Nacida en Australia, apareció en El lobo de Wall Street en 2013, fue la desafortunada patinadora Tonya Harding en 2017, la Reina Elizabeth I en Mary Queen of Scots, y la un poco absurda Barbie en 2023. La acompaña el también australiano Jacob Elordi, a quien acabamos de ver el “Frankenstein” de Guillermo del Toro.
La directora es Emerald Fennell, que hizo Anna Karenina en 2012 y The Danish Girl en 2015. Conviene destacar que Robbie tiene ya 35 años, mientras que el personaje de Cathy no es rubia, sino una adolescente de la época victoriana. En todo caso, la actual adaptación es muy libre: ignora la estructura del libro, no llega a la segunda generación de Earnshaws y Lintons torturados por Heathcliff, Nelly es más una observadora de la historia que una narradora, y se suprimen varios personajes, como Hindley, el hermano de Catherine, para enfatizar la pasión y el erotismo entre la pareja. El pobre de Edgar Linton no pinta nada, ni parece enterarse de lo que ocurre. La venganza de Heathcliff se concentra en su desventurada esposa Isabella, en escenas un poco absurdas.
Nada tiene de extraordinario cambiar y recortar libros para el cine, por la imposibilidad de cubrir en dos horas de imágenes todo lo escrito en una larga novela, pero hay adaptaciones buenas o malas, y ésta, dice correctamente el NYT, traiciona el espíritu de la novela. Su objetivo es resaltar a la actriz principal (ni modo que no), su vestuario más moderno que victoriano, y su terrible muerte.
El argumento principal del libro es que el amor es más real que cualquier realidad y puede destruir todo a su paso. Cada espectador podrá concluir si esta versión moderna de Cumbres logró ilustrar eso.

