Un paso más hacia la Integración Latinoamericana

Miguel Alemán Velasco

La Integración Latinoamericana es una asignatura pendiente de nuestros pueblos y nuestros gobiernos. Latinoamérica es una zona geográfica de 19.2 millones de kilómetros cuadrados donde habita poco más del 8.5% de la población mundial, en la que se comparte el mismo idioma, historia, cultura y una sincronía en sus luchas como países independientes.

Este ideal histórico ha tenido una serie de obstáculos a lo largo del tiempo. Nuestra región ha sido asediada por diversos episodios externos que han fragmentado, confrontado y dividido la aspiración de prosperidad y unidad, así como por las visiones de corto plazo de algunos gobernantes que han impedido construir una visión integradora de largo plazo en la región.

Desde la segunda mitad del siglo XX, la región ha buscado contar con organismos internacionales que le permitan alcanzar fines comunes. La OEA fue constituida en 1947, seguida de esfuerzos como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Mercosur y diversas organizaciones que, de manera complementaria, aportan sus mejores esfuerzos para el crecimiento económico y un mejor nivel de vida de sus pueblos.

Una de ellas es la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), creada en el año 2010, con la misión de fortalecer la integración de la región. Hoy México ocupa la presidencia pro tempore de esta organización; con esta responsabilidad ha convocado a la celebración del Encuentro Virtual Latinoamericano y del Caribe sobre el Espacio, que se realizará el día de mañana jueves 2 de julio.

Además de los representantes de más de 20 países se contará con la opinión de expertos, como el mexicano Dr. Paulo Lozano, del Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT, quien diseña avanzados modelos de nanosatélites y procesos de propulsión de plasma.

Además de reiterar la importancia del uso pacífico del espacio exterior, se buscarán los acuerdos para contar con un sistema satelital de nueva generación, que permita comunicar la región, producir los materiales audiovisuales y las plataformas para que la población acceda libremente a fuentes de información, cursos educativos, formación en artes y ciencias, así como a una comunicación abierta entre personas.

La nueva era espacial necesariamente requiere de una colaboración entre empresas, centros de investigación y gobiernos, para impulsar la revolución tecnológica que está en marcha.

Esta puede ser una oportunidad renovada para reiterar la aspiración de lograr un modelo de convivencia solidario y de mutuo apoyo para que Latinoamérica logre superar condiciones que han impedido mejorar el nivel de desarrollo y equidad en el nivel de vida de sus habitantes.

Es por ello que los tiempos actuales nos invitan a revisar las condiciones prevalecientes, no para lanzar una guerra de interpretaciones con nuestra historia, sino de manera más importante, explorar las verdaderas razones y los elementos útiles que nos permitirán superar de una vez por todas los obstáculos que permanecen ahí y fomentan un estereotipo nocivo y que ha imperado en el imaginario global.

Ante las prioridades económicas, sociales y de salud que afectan a nuestros países, la solución no es un desconocimiento de nuestro pasado, sino la edificación de una etapa de concordia regional, que resuelva las fracturas ideológicas y los obstáculos que la vanidad de algunos de sus gobernantes han construido.

Rúbrica

 Del Nafta al T-MEC. Hace 26 años, en el Senado de la República ratificamos el acuerdo de libre comercio de América del Norte. Los objetivos de libre comercio, competitividad global, generación de empleos y modernización económica que dieron paso a la ratificación del TLCAN, a partir de hoy, inician una nueva etapa con el T-MEC que habrá de acelerar el logro de estos anhelos.

 

Político y escritor
@AlemanVelascoM
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