Tres historias de Carlos Romero Deschamps

Mario Maldonado

La impunidad de la que gozó –y sigue gozando– Carlos Romero Deschamps durante 26 años en los que estuvo al frente de sindicato petrolero le permitió hacer de todo: ir al Congreso federal con relojes de 75 mil dólares; desatender las sesiones legislativas por estar hojeando revistas de yates; fotografiarse y dejar rastro de los cientos de vuelos en aeronaves de Pemex –y en las propias– a destinos exóticos; que sus hijos fueran vistos partiendo el aire en sus deportivos de ultra lujo sin empacho alguno y más excentricidades propias de quien se sabía intocable por lo mucho que aportó a las campañas de políticos de todo tipo y rango, hasta llegar al Presidente.

El trato que le dará el gobierno de Andrés Manuel López Obrador al ex secretario general del sindicato de trabajadores petroleros es aún incierto, pese a que su renuncia, la semana pasada, fue percibida como una victoria política de la nueva administración; sin embargo, dejarlo irse a disfrutar sus millones, sin un proceso jurídico serio y bien estructurado, dejará la impresión de que el gobierno de la Cuarta Transformación es parecido a los anteriores.

Para que al Presidente no se le olvide que puso a Romero Deschamps en el bando de los integrantes de “la mafia del poder” y que lo llamó corrupto y lo acusó de haber financiado campañas presidenciales (Pemexgate), van tres historias de derroches del ex líder petrolero, narradas en primera persona por fuentes que estuvieron presentes en los distintos eventos. 

Hace más o menos una década, cuando Romero Deschamps estaba en su pleno apogeo (“en la plenitud del pinche poder”, Fidel Herrera dixit) la sección del sindicato con base en Ciudad del Carmen le organizó un festejo con motivo de su cumpleaños en el estadio de béisbol de la universidad del Carmen.

El estadio se llenó a tope dos horas antes del evento, el cual tenía programada una fiesta con diferentes cantantes, entre ellos Ana Bárbara. 

Romero Deschamps tardó en llegar y la gente, acalorada, comenzaba a desesperarse. De pronto, atravesaron el cielo del estadio dos helicópteros de Pemex: era el anuncio de llegada del “líder”, el cual fue presentado por el anfitrión del evento en los micrófonos del recinto deportivo. Los asistentes comenzaron a entonar porras, “como si estuvieran en el estadio del Boca Juniors, en Argentina”, relató uno de los presentes: “¡Cómo no te voy a querer! ¡Cómo no te voy a querer!”

En la celebración, además de comida y bebida, se rifaron autos, viajes y se entregó dinero en efectivo a los invitados. Todo era parte del ritual del ex líder sindical para mantener cohesionada su base de trabajadores, a quienes sin embargo expoliaba con sus negocios personales, como el de la construcción y escrituración de casas. 

“Sus cumpleaños eran muy particulares y eran eventos en los que, en sus buenas épocas, se gastaron millones de pesos con cargo a la empresa”, cuenta uno de sus allegados, quien aún forma parte del sindicato.  

La afición de sus hijos por los autos, especialmente José Carlos, quien divide su vida entre la Ciudad de México y Estados Unidos, es un lujo que, literalmente, no tiene precio. En Miami, José Carlos vive en el Bath Club, una de las zonas más exclusivas de la ciudad a la que sólo se puede ingresar a través de una membresía. 

El garage privado de los departamentos de Romero Deschamps en dicho complejo está repleto de autos de lujo, algunos de los cuales solamente se pueden adquirir si el comprador en un cliente asiduo de marcas como Ferrari o Lamborghini. Es el caso del famoso Ferrari Enzo y otro modelo LaFerrari, de un millón y dos millones de euros de valor, respectivamente, propiedad de la familia Deschamps.  

En México, por ejemplo, se tiene identificados a muy pocos propietarios de alguno de estos dos autos superdeportivos; a Nieves Fernández, hermana del ex presidente de Grupo Modelo, Carlos Fernández; Carlos Hank Ron, de Banorte y Gruma; Ricardo Vega, el llamado ‘zar de la gasolina’ con su empresa CorpoGas, y al hijo de Carlos Romero Deschamps.  

Otro escándalo tiene que ver con el negocio de construcción de vivienda que creó Romero Deschamps con sus más cercanos en el sindicato. A través de una serie de empresas ligadas al ex líder petrolero se construyeron miles de casas y torres de departamentos en todo el país para los trabajadores de Pemex. El sindicato era el encargado de negociar los términos de los contratos y las tasas de interés con los bancos y así era como se acomodaban los inmuebles entre los agremiados. 

Un empresario del sector de la vivienda cuenta que una vez quiso entrar al negocio de construcción para el sindicato; propuso un esquema con un costo bastante competitivo y fue avanzando en las negociaciones hasta que se topó con que tenía que subcontratar a varias empresas propiedad de cercanos a la familia de Romero Deschamps. 

Estas tres estampas dibujan de cuerpo entero al ex líder petrolero, quien hasta hoy goza de libertad y de sus cuentas en México y el extranjero. 

¿Logrará enjuiciarlo la 4T o, como al ex ministro Medina Mora, lo dejarán ir impune? 
 
Fonacot deshonrado 
Como doctrina hemos escuchado decir a Andrés Manuel López Obrador: “Al margen de la ley nada; por encima de la ley nadie”, pero si realmente pretende que su administración se apegue a la tan sonada frase, debería voltear a ver urgentemente al Instituto Fonacot, pues con la dirección de Alberto Ortiz Bolaños se puso en marcha el Fondo de Protección de Pagos, con el que se dice haber conseguido un ahorro para los trabajadores pero, ¿a qué costo?

Resulta que el directivo tomó en sus manos la facultad de creación, a pesar de que con ello excede sus facultades. Se lo digo porque debió contar con la “aprobación” tanto de Hacienda, al mando de Arturo Herrera, como del Consejo Directivo; sin embargo, la primera sólo opinó que las actividades del Fondo no constituían las de las aseguradoras, mientras que al segundo únicamente le pidieron que tomara nota de la creación.

Así, aunque los Lineamientos y Reglas de Operación obtuvieron luz verde hasta el pasado 3 de septiembre, el Fondo comenzó operaciones desde el 1 de agosto. Aquí surge la pregunta de ¿por qué actuaron con tanta premura? Lo que es un hecho es que al meter acelerador incurrieron en graves faltas a la legalidad y la honradez, además de que dejaron en estado de indefensión a los trabajadores en caso de que se queden sin recursos disponibles, en cuyo caso, el Fonacot tampoco se hará responsable.

Y por último, ¿por qué no habrá levantado la voz Luisa María Alcalde, en calidad de miembro del Consejo Directivo y secretaria del Trabajo?  
 
¿IMSS intocable? 
A pesar de que el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, aseguró que la desaceleración económica es un fenómeno mundial, resultado del freno a la inversión por tensiones comerciales, mucho tienen que ver las condiciones internas. Basta con voltear a ver al IMSS, pues durante el mandato de Zoé Robledo han puesto el pie a varias empresas al congelar sus cuentas bancarias, situación que les impide inyectar capital al país.
Ejemplo de ello es Reisco Operadora de Servicios, empresa de limpieza que a pesar de obtener fallo favorable por parte del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, que preside Carlos Chaurand, no ha podido disponer de su dinero. La alerta ya llegó a manos de la Fiscalía General de la República, pero a la fecha el equipo de Alejandro Gertz Manero no ha avanzado en la aplicación de justicia a pesar de que ya cuenta con todas las pruebas necesarias, tal como se observa en el expediente 22861/18-17-11-1.
 
@MarioMal
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