Relevo en Segob: jugada de tres bandas de AMLO

Mario Maldonado

Con el enroque en la Segob, el Presidente mata tres pájaros de un solo tiro

En un lenguaje de refranes y frases célebres propio de la 4T, con el enroque en la Secretaría de Gobernación anunciado ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador mata tres pájaros de un sólo tiro: 1) aleja a su leal Adán Augusto López Hernández del desastre en que se convertirá el proyecto de la refinería de Dos Bocas y lo pone cerca de la sucesión presidencial; 2) coloca un contrapeso en el Senado de la República a Ricardo Monreal, y 3) amarra en su equipo de trabajo al consejero jurídico, Julio Scherer, al quitarle del camino a una de sus principales detractoras, la ahora senadora y probable presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara Alta, Olga Sánchez Cordero.

Para nadie es un secreto que el nuevo titular de Segob es uno de los personajes consentidos en Palacio Nacional. Es hijo del recién fallecido notario Payambé López Falconi, quien en los años 80 apoyó al hoy mandatario nacional para fundar el PRD de Tabasco, dando fe de las asambleas para la confirmación del partido. La lealtad que López Falconi y su familia mostraron en un escenario de control y persecución priísta fue suficiente para forjar una amistad que hoy pone a Adán Augusto en el gabinete y que mantiene a su hermana, Rosalinda López Hernández, en un puesto clave del SAT, como administradora General de Auditoría Fiscal Federal.

La confianza en estos jóvenes, que acompañaron junto a su padre el movimiento obradorista desde sus verdaderos inicios, catapultó previamente a Adán Augusto a gobernar ni más ni menos que la entidad natal del Presidente y, más aún, a coordinar y administrar la construcción de uno de los proyectos más emblemáticos de la presente administración: la refinería de Dos Bocas. El ahora gobernador de Tabasco con licencia operaba la adjudicación de contratos para dicha obra y confeccionó diversas leyes en el Congreso local con el objetivo de blindar la misma, como la imposición de hasta 13 años de cárcel a quienes impidan la ejecución de trabajos y obras públicas.

Así, en un escenario cada vez más problemático para una refinería que absorbe muchos más recursos de los que se tienen programados, que enfrenta riesgos de inundaciones y que arrastra daños ecológicos, la imagen de un político que genera más que simpatías en el Presidente no puede verse asociada con el fracaso. Corresponderá entonces asumir esa responsabilidad a una ya desgastada secretaria de Energía, Rocío Nahle, y a un también desprestigiado director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza.

El segundo objetivo de los cambios en las oficinas de Bucareli tiene que ver con la lastimada relación que existe entre López Obrador y el coordinador de la bancada de Morena en el Senado, Ricardo Monreal. La llegada de Sánchez Cordero a la Cámara Alta –así como la del exoperador de los programas del Bienestar, Gabriel García, en julio pasado– se observa como un contrapeso al político zacatecano, pese a que la enviada del Presidente ya tuvo su primer fracaso legislativo, cuando no fue capaz de cabildear un periodo extraordinario para aprobar la Ley Reglamentaria de Revocación de Mandato.

El tema que completa la carambola de tres bandas es el voto de confianza que el Presidente le otorga a su consejero jurídico, al eliminar del gabinete político y de seguridad a su declarada rival; la misma de cuya oficina salió la versión –que revelamos en redes sociales– de que “los Scherer” habrían operado a favor del candidato priísta Adrián de la Garza en la elección para gobernador de Nuevo León. También en este espacio comentamos que, según fuentes del gabinete, Scherer presentó su renuncia al Presidente, pero el consejero se mantiene firme y con buena influencia en Palacio Nacional.

Posdata 1

El cuñado del nuevo secretario de Gobernación es el gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, estado al que por cierto irá este fin de semana el presidente López Obrador. Otro cuñado es Humberto Mayans, actual consejero independiente de Pemex, quien está casado con Silvia López Hernández.

Se sabe que Adán Augusto López no tiene la mejor relación con su paisano Octavio Romero, director general de Pemex, quien por más que el Presidente lo quiera mantener al frente de la empresa, los rumores aseguran que no terminará el sexenio y se podría ir más pronto que tarde de la petrolera. El envío de Adán Augusto a Gobernación debilita aún más a Romero, quien es considerado un lastre para Pemex. Por cierto, el hijo de Silvia López y Humberto Mayans es el actual administrador central de la Coordinación Estratégica de Auditoría de Comercio Exterior del SAT. Qué bonita familia.

Posdata 2

Como publicamos en este espacio, el empresario Carlos Cabal Peniche se encuentra en Italia desde hace varias semanas. El exbanquero se defiende de las imputaciones judiciales de la FGR por el presunto fraude sobre 600 millones de pesos que solicitó junto con su esposa y la hija de Alejandro del Valle a Crédito Real para comprar la participación de 50% que tenía Televisa en Radiópolis. Todo se hizo con la venia y conocimiento de Miguel Alemán Magnani. Lo que dicen los abogados cercanos al caso es que ni Cabal ni Del Valle tuvieron intenciones de ayudar a Alemán Magnani, sino que lo usaron, cobraron el dinero y huyeron.

 

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