Morena: el plan 24/24 y la revocación de mandato

Mario Maldonado

La aduana de 2022, más que restarle puntos, puede fortalecer al Presidente y a su partido

En Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, el plan hacia 2024 está trazado. Luego de las elecciones intermedias del 6 de junio y una vez transcurrida la malograda consulta ciudadana para llevar a juicio a los expresidentes, el objetivo es que la revocación de mandato que se votará en marzo próximo, lejos de restarle puntos al movimiento, lo catapulte para ganar las gubernaturas que se disputarán en 2022 y 2023. 

Las encuestas adelantadas de Morena y los resultados de las elecciones intermedias en congresos locales y municipalidades arrojan para el partido en el poder la posibilidad de ganar siete de las ocho gubernaturas que se votarán en los próximos dos años: seis en 2022 y dos en 2023. El plan, denominado 24/24, es precisamente ese: que Morena llegue a la elección presidencial de 2024 con 24 gubernaturas; es decir, siete adicionales a las 17 que ya tiene. 

El trabajo titánico para lograr ese objetivo comenzó con la consulta ciudadana para enjuiciar a los expresidentes mexicanos, la cual, si bien no significó buenos resultados en cuanto a la participación popular –el INE reportó apenas 6.6 millones de votos–, sirvió como experimento hacia la revocación de mandato que promovió al inicio de su gobierno Andrés Manuel López Obrador bajo la consigna de que “el pueblo pone y el pueblo quita”. Esta consulta se llevará a cabo el 21 de marzo de 2022. 

Las primeras encuestas apuntan a que el ejercicio de este plebiscito resultará en el refrendo de la confianza de los votantes en el Presidente, aunque no de forma abrumadora; al contrario, se han cerrado las preferencias. Dos sondeos publicados en el periódico El Financiero arrojaron que, en mayo pasado, 31% votaría a favor de revocarle el mandato a López Obrador, mientras que otra realizada en julio reveló un porcentaje mayor, de 41%. 

La aduana de 2022, más que restarle puntos, puede fortalecer al Presidente y a su partido en las elecciones estatales de junio del próximo año, en las que se renovarán las gubernaturas de Durango (gobernada por el panista José Rosas Aispuro); Oaxaca (gobernada por el priista Alejandro Murat); Aguascalientes (gobernada por Martín Orozco Sandoval, del PAN); Hidalgo (gobernada por Omar Fayad, del PRI); Quintana Roo (encabezada por el panista Carlos Joaquín González) y Tamaulipas (gobernada por el controvertido Francisco García Cabeza de Vaca, del PAN). 

Según los cálculos de Morena, todas las elecciones del próximo año pueden quedar en manos de algún candidato de su partido, aunque las elecciones más reñidas serían las de Durango y Aguascalientes. Sin embargo, los comicios más retadores tomarán lugar en 2023, cuando se renueven las gubernaturas del Estado de México (PRI, Alfredo del Mazo) y Coahuila (PRI, Miguel Riquelme). En el primer caso, los resultados de las elecciones intermedias no fueron lo que esperaban, por lo que incluso los integrantes del llamado Grupo Texcoco –conformado por Higinio Martínez, Horacio Duarte Delfina Gómez, entre otros– no ven con seguridad que puedan doblegar a los del Grupo Atlacomulco. 

El presidente de Morena, Mario Delgado, tiene la tarea de lograr estos objetivos, aunque su animadversión con la secretaria general del partido, Citlalli Hernández, y otros integrantes del ala dura del movimiento podrían generarle problemas. Pese a esto, tras la consulta de revocación de mandato, Morena abrirá el registro de afiliaciones del partido e instalará comités técnicos para preparar las siguientes elecciones.
 
Si Delgado logra encaminar a Morena hacia 2024 con 24 gubernaturas en la bolsa, se fortalece la posibilidad de que el canciller Marcelo Ebrard pelee fuerte con la jefa de Gobierno, Claudia Sheimbaum, la candidatura de Morena a la Presidencia. 

Por ahora, la primera aduana hacia el 24/24 es la consulta para la revocación de mandato, la cual, por cierto, está en la mira de los grandes empresarios, quienes apuestan a que el resultado sea negativo para el Presidente, aun cuando no se alcance la votación de 40% del padrón electoral para que sea vinculante. 

Posdata 

Esta columna volverá a publicarse el próximo lunes 16 de agosto. 
 


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