Los pecados de Graf y los ITAM boys

Mario Maldonado

Altor Finanzas e Infraestructura también asesora a empresas en proyectos de infraestructura claves para el Presidente

Con la llegada de Rogelio Ramírez de la O a la Secretaría de Hacienda, los días de Juan Pablo Graf al frente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) estaban contados. Dos mes le tomó al nuevo secretario encontrar su relevo y buscar ponerle orden al regulador del sector financiero sobre el que se acumulaban decenas de quejas, no solo por su lenta capacidad de reacción ante escándalos como el del Banco Accendo, sino por el fracaso de lograr equilibrar la competitividad en el sector bancario y, sobre todo, generar una mayor inclusión financiera. La crisis del Covid-19 terminó por dar al traste con estas expectativas. 

Sin embargo, las razones de la salida de Graf van más allá del letargo y de su cercanía al anterior secretario de Hacienda, Arturo Herrera –estudiaron juntos en la UAM–, con quien el nuevo titular de esta cartera simplemente no se lleva. Los pecados del hasta ayer presidente de la CNBV también tienen que ver con un grupo de itamitas que empujan la creación de una casa de bolsa, cuyo origen es un despacho encargado de reestructurar deudas de los estados y municipios, al más puro estilo de Protego, la consultoría del exsecretario de Hacienda con Carlos SalinasPedro Aspe, semillero de los funcionarios “neoliberales” que llevaron las riendas de las finanzas públicas en los últimos dos sexenios: el de Felipe Calderón y el de Enrique Peña Nieto

Se trata del despacho Altor, fundado por el exsubsecretario de Hacienda de Peña Nieto, Fernando Aportela, uno de los hombres de mayor confianza y cercanía a Luis Videgaray. Otros de los socios de este despacho son Carlos Montaño Fernández, también subsecretario de Hacienda con Calderón; Dionisio Pérez Jacome, funcionario de alto nivel en ese sexenio, y Alejandro Poire. Todos del ITAM. 

El despacho que encabeza Aportela, y que se ha dedicado a ofrecer servicios de asesoría financiera a gobiernos estatales, locales y a empresas del sector de infraestructura, fue creado en 2017 y su objetivo era también convertirse en casa de bolsa. Las intenciones se comenzaron a materializar en el sexenio actual, con el primer presidente de la CNBV, Adalberto Palma, quien pasó con más pena que gloria en la Comisión. Sin embargo, con la llegada de Graf, el proyecto de los itamitas siguió avanzando y, si no hubiera sido por la crisis sanitaria, hoy se habría consumado la creación de una casa de bolsa con socios bien relacionados Hacienda, SCT y la banca de desarrollo, así como con los gobierno estatales. 

Según la directora de proyectos de Altor Casa de Bolsa, Sylvia Martínez –itamita y exdirectiva de la consultora Evercore, dirigida hasta 2017 por Pedro Aspe– se tenía previsto que la CNBV les diera autorización para comenzar a operar en enero de 2021, pero se atravesó el Covid-19. La historia de los socios del despacho y futura casa de bolsa no llamó la atención de Graf, a pesar de que se tenían identificadas operaciones dudosas con despachos contables y jurídicos que estaban siendo investigados. 

Altor Finanzas e Infraestructura también asesora a empresas en proyectos de infraestructura claves para el presidente Andrés Manuel López Obrador. Uno de ellos es el tren suburbano Buenavista-Cuautitlán, que desarrolla la española CAF, y que llegará hasta el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) retomó este proyecto este año, con una inversión de 12 mil 479 millones de pesos, y prevé concluirlo en agosto del 2023. 

Otra pieza clave del club de itamitas es ni más ni menos que el subsecretario de Infraestructura, Jorge Nuño, quien desde su puesto como extitular de la Unidad de Inversiones de Hacienda –muy pegado a Graf–, y ahora en la SCT, ha sido quien decide los proyectos de infraestructura que se anuncian en los paquetes de inversión. 

Nuño es egresado del ITAM y trabajó en la Secretaría de Hacienda durante el gobierno de Calderón. Fue el encargado de dirigir los proyectos de Hidrocarburos en la Unidad de Inversiones. Es fundador del despacho privado Alternativa Económica Consultores y, junto con otro ex funcionario de Hacienda, Héctor López Leal, se han dedicado a dar consultoría en proyectos y planes de inversión en los sectores público y privado.

Así que los ITAM boys que dominaban las finanzas públicas y la infraestructura en los sexenios pasados siguen tan presentes como se los han permitido en la 4T. 

Posdata

Del nuevo presidente de la CNBV, Jesús de la Fuente Rodríguez, vamos a hablar en próximas entregas; pero el doctor de la Universidad Autónoma de Nuevo León, con especialidad en derecho financiero nacional e internacional y en combate al lavado de dinero, fue elegido directamente por el Presidente. Es un académico que no ha tenido mucha experiencia reciente en el sector público, pero que estará pegado a Ramírez de la O y buscará, sobre todo, frenar los abusos de todas las entidades financieras y desterrar la corrupción que aqueja, como casi todo en la administración pública, al órgano regulador. 

 

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