Interjet se encamina a la quiebra

Mario Maldonado

Los inversionistas, por su parte, se niegan a proveer fondos a Grupo Alemán hasta que los bienes de la compañía dejen de estar en peligro de embargo

El futuro de Interjet pende de un hilo. A la aerolínea de la familia Alemán le ha llovido sobre mojado, en buena medida por sus malas decisiones administrativas y financieras que se estrellaron con la crisis ocasionada por la pandemia del coronavirus.

Y contra lo que parecía ser la voluntad del presidente Andrés Manuel López Obrador, por los contrastes que pretende marcar con la administración de Felipe Calderón, todo apunta a que la Cuarta Transformación tendrá su propia Mexicana de Aviación.

Desde la Profeco, de Ricardo Shieffeld, ya adelantaron que las deudas de la compañía son prácticamente impagables y que en breve emitirá una alerta al consumidor para que los usuarios dejen de considerar sus viajes en esas aeronaves.

Los inversionistas, por su parte, se niegan a proveer fondos a Grupo Alemán hasta que los bienes de la compañía dejen de estar en peligro de embargo, lo que hoy resulta más inviable que nunca.

Los 150 millones de dólares que Carlos Cabal Peniche y Alejandro del Valle aportaron para su capitalización no han tocado siquiera las arcas de la aerolínea, debido a que aún no se liquida la deuda de casi 3 mil millones de pesos que se mantiene con el SAT.

A ello se suman mil 196 millones de pesos que la compañía debe a Aeropuertos y Servicios Auxiliares por el pago de turbosina, así como tres quincenas que se adeudan a sus más de 5 mil trabajadores.

Además, de las poco acertadas decisiones de Miguel Alemán Magnani, la emergencia sanitaria por el Covid-19 empeoró las cosas, pues las operaciones de Interjet cayeron 69% en 2020, cuando el promedio de contracción de la industria en general fue de 55%.

De acuerdo con los datos más recientes de la Dirección General de Aeronáutica Civil, de enero a septiembre la firma dio servicio a 3.5 millones de pasajeros, cifra con la que obtuvo 10.2% de participación total en la industria aérea; es decir, cinco puntos porcentuales menos que la que abarcaba en 2019.

En lo que respecta al transporte aéreo de carga, en 2019 Interjet cerró con una participación de mercado de 3.8%, gracias a la movilización de 32 mil 334 toneladas, mientras que para 2020 la participación de la aerolínea en este mercado ha caído hasta 1.3 puntos porcentuales, debido a una contracción de operaciones de 71%.

La flota también muestra una importante merma. El año pasado contaba con 65 aeronaves y este año se redujo a 25 aeronaves, de la cuales 21 no han podido despegar en las últimas tres semanas.

Pese a ello, Alejandro Del Valle, megáfono en mano, aseguró que para esta semana se reanudarán las operaciones y que ya se trabaja en la compra de 16 aeronaves. Lo cierto es que nadie sabe la fórmula con la que éstas se van a costear, a menos que para esta ocasión sí se materialice un rescate presidencial.

Posdata


Tras dos días de suspensión de sus operaciones (domingo y lunes) por la falta de pago de la turbosina, Interjet reanudó sus vuelos este martes... con sólo tres vuelos.

Toka y la prevención al hackeo


El sector financiero ha sido uno de los blancos más atacados por hackers que se valen de ciberataques para obtener los datos de los usuarios. Ejemplo de ello es el caso de Clip, que lleva Adolfo Babatz, agregador de pagos que en últimas fechas se vio en el ojo del huracán luego de que Bank Security informó que sus bases fueron vendidas alrededor del mundo. Tras el ataque, los ciberdelincuentes se llevaron los correos electrónicos y números de teléfono de 4.7 millones de mexicanos que quedaron expuestos.

Esto hace que firmas inmersas en el sector financiero apuesten en reforzar sus sistemas de seguridad y encriptado de datos. Una de estas empresas es la mexicana Toka, de Hugo Villanueva Cantón.

Entre las certificaciones que tiene destaca la ISO 27001, un estándar que integra políticas que garantizan la seguridad a través de los sistemas, redes e infraestructura tecnológica; además de que el año pasado inició los trámites para obtener el PCI DSS (Payment Card Industry Data Security Standard) que otorga la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), de Juan Pablo Graf, a los medios de pago que cumplen con medidas para resguardar la información al transmitir, almacenar y procesar datos, pues Toka opera con tarjetas de Visa, MasterCard y Carnet.

La firma jalisciense actualmente participa en la mega compra por parte de Hacienda para los vales de despensa de fin de año.
 
@MarioMal
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