Compra de refinería en EU revela fracaso de Dos Bocas

Mario Maldonado

El anuncio de ayer, en torno a la adquisición de la refinería Deer Park, es el reconocimiento de que Dos Bocas está destinada a convertirse en un elefante blanco

La política energética del presidente Andrés Manuel López Obrador, que apunta a la autosuficiencia de los energéticos, se ha ido cayendo a pedazos, ya sea porque la producción de hidrocarburos de Pemex no ha aumentado o porque no se ha podido dejar de exportar petróleo ni terminado de reconfigurar las seis refinerías del país.

Varias veces el gobierno de la 4T se ha estrellado con la realidad y, pese a la carga ideológica que el presidente y su triada de funcionarios Nahle-Romero-Bartlett tienen respecto al sector energético, han tenido que reconocer errores, como el de construir una nueva refinería en Paraíso, Tabasco: la de Dos Bocas.

Así como en marzo pasado el presidente admitió que la meta de producción petrolera no superará los 2 millones de barriles diarios en su sexenio, frente a 2.4 millones estimados originalmente, Pemex tampoco dejará de vender crudo al exterior, como lo supone AMLO, porque sería darse un balazo en el pie y descompondría las finanzas públicas y el presupuesto.

Según la Comisión Nacional de Hidrocarburos, el año pasado, con todo y crisis, se exportaron un millón 260 mil barriles diarios en promedio, es decir, cerca de la mitad de la producción nacional. López Obrador ha asegurado que el país dejará de vender petróleo al exterior para que se refine aquí y dejemos de comprarle a Estados Unidos siete de cada 10 litros de gasolina que consumimos, lo cual es inviable e imposible.

El anuncio de ayer, en torno a la adquisición de 50% de las acciones de la refinería Deer Park, de Houston, Texas, a la empresa Shell, es también el reconocimiento de que el proyecto de Dos Bocas está destinado a convertirse en un elefante blanco de esta administración.

La explicación es muy simple. Pemex comprará 50% de Deer Park por 600 millones de dólares, lo que la valora en mil 200 millones. El presidente y su secretaria de Energía, Rocío Nahle, están construyendo una similar (con la misma capacidad de producción, de 340 mil barriles por día) a un costo de casi 9 mil millones de dólares, es decir, 7.5 veces más cara.

A inicios de mayo se publicó un informe del Consejo de Administración de Pemex en el que admitió que los tiempos y costos previstos por el gobierno federal para el arranque y operación de la refinería de Dos Bocas no se cumplirán.

En dicho reporte anual, la petrolera expuso que las pruebas y el arranque de la refinería deberían realizarse en 2022, por lo que será necesario una reformulación del caso de negocio y reajustar el costo total de inversión y el tiempo de terminación.

Al cierre del año pasado, el proyecto registraba un avance de apenas 20%. En octubre del año pasado, revelamos en este espacio que pese a que el presidente reiteró que inauguraría la refinería el 1 de julio de 2022, el consejo de Pemex lo veía imposible.

Dos Bocas, por lo tanto, apunta a ser reconfigurada, dadas las condiciones adversas de costos, problemas medioambientales y características del mercado de hidrocarburos a escala global.

El Plan de Negocios elaborado por Pemex Transformación Industrial calcula que el costo de la refinería ascenderá a por lo menos 8 mil 918.5 millones de dólares, unos 200 mil millones de pesos a un tipo de cambio promedio proyectado en 22.50 dólares.

En cuanto al tiempo estimado, el análisis plantea un total de mil 295 días, es decir cerca de tres años y medio. El banderazo de salida de las licitaciones para Dos Bocas se dio en junio de 2019, por lo que no estaría lista el 1 de junio de 2022, sino hacia finales de ese año o inicios de 2023.

El golpe de Dos Bocas es para el presidente, para su política energética y para cualquier aspiración futura de la secretaria Rocío Nahle.

El litigio de Cabeza de Vaca en EU

A través de su abogado en Estados Unidos —el polémico Tony Canales—, el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, está buscando en ese país contratar una agencia de investigadores en la que, de preferencia, colaboren exagentes del FBI. Los objetivos de esa estrategia son dos, específicamente: 1) investigar en lo personal al titular de la UIF, Santiago Nieto, y 2) difundir la idea de que la carta presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre la investigación al mandatario tamaulipeco, es falsa.

Ayer circularon algunos mensajes en medios respecto a que la firma de Joseph González, abogado Jurídico de la Embajada de EU, no corresponde a la de otros documentos en los que aparecen únicamente sus iniciales. Resulta que esos otros oficios habían sido firmados en ausencia por un colaborador del funcionario, una práctica que es común en Estados Unidos.

Sobre los hermanos Pasquel, involucrados en la historia que detonó la ‘guerra’ entre el presidente López Obrador y el gobernador panista, nos confirman que Bernardo viajó hace unos días a San Antonio, Texas, mientras que su hermano Gerardo permanece en México.

 
@MarioMal
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