AMLO pide ayuda a empresarios de medios

Mario Maldonado

Andrés Manuel López Obrador se juega hoy la popularidad y su relación con Estados Unidos durante la segunda mitad de su gobierno. El tabasqueño que se autodefine como un político hábil y se jacta de haber estudiado y practicado la ciencia política durante buena parte de su vida debe tener bien calculado el impacto negativo que tendría para su imagen una ‘mala’ reunión en Washington, un arrebato de Donald Trump o, aún peor, que el actual presidente estadounidense no se reelija en noviembre y que los demócratas se la cobren a México cuando tomen el poder.

Por todo esto, el Presidente mexicano, tan crítico y arrebatado en sus conferencias matutinas cuando habla de la prensa mexicana e internacional, ha decidido que los empresarios que lo acompañen sean los dueños de los medios de comunicación más importantes del país; algunos de ellos con amplia presencia en los canales de Estados Unidos que ven buena parte de los 60 millones de hispanos que viven allá.

Le contamos ayer que el empresario clave, invitado tanto por el gobierno de Estados Unidos como por el de México, es el copresidente de Grupo Televisa, Bernardo Gómez, quien es el hombre de confianza de Jared Kushner, el yerno y asesor de Trump, así como del presidente López Obrador. Televisa sigue siendo el medio de mayor alcance e influencia en México, además de tener 33% de Univision, la cadena de televisión más relevante para la audiencia hispana en Estados Unidos. Es el eslabón empresarial más fuerte en la relación bilateral y uno de los facilitadores de la reunión entre los dos presidentes.

En la comitiva empresarial también va Ricardo Salinas Pliego, el dueño de la segunda cadena de televisión más importante del país, TV Azteca, quien si bien polémico por sus declaraciones sobre el coronavirus y la línea editorial de su noticiero estelar al mando de Javier Alatorre, ha mantenido una relación cercana con Andrés Manuel López Obrador.

En 2017, Salinas Pliego anunció la venta de Azteca America, canal dirigido al mercado hispano en Estados Unidos, a HC2 Network; no obstante, las empresas firmaron un acuerdo de programación y servicios por siete años que permitirá a la estadounidense, filial de HC2 Holdings, tener acceso al inventario de contenidos de TV Azteca.

Carlos Slim, otro integrante de la comitiva empresarial mexicana que acompaña al presidente López Obrador, es un viejo conocido de los círculos políticos y empresariales de Estados Unidos. Amigo de personajes de la televisión como Larry King y principal accionista individual del emblemático The New York Times –el cual odia Trump por su línea editorial crítica–, el magnate mexicano era una pieza importante de la reunión, aunque se tardó en aceptar la invitación del presidente López Obrador, muestra de que no está muy contento de lo que pasa en el país con el gobierno de la autodenominada Cuarta Transformación.

En México, Slim posee un gran medio de comunicación a través de las 68 millones de líneas de telefonía celular de su empresa Telcel a las cuales envía noticias de su cadena Uno TV.

Otro de los asistentes a la cena en Washington es Olegario Vázquez Aldir, presidente de Grupo Imagen Multimedia, propietario de la tercera cadena de televisión abierta nacional, del periódico Excélsior y de la cadena Imagen Radio, además de otras empresas del sector de infraestructura y salud. Junto con Bernardo Gómez y Ricardo Salinas, forma parte del Consejo Asesor Empresarial del presidente López Obrador. Son los tres empresarios de medios de comunicación más relevantes del país, aunque el periódico de mayor influencia y número de visitas en su versión digital ha sido por mucho tiempo EL UNIVERSAL.

El dueño de Grupo Multimedios, Francisco González, también está invitado a la cena de hoy en la Casa Blanca. La empresa que encabeza tiene fuerte presencia en el norte del país, particularmente en Monterrey, bastión del Grupo de los 10 empresarios más poderosos de esa región y del país. Junto con la cadena Multimedios de televisión abierta en la Ciudad de México y Nuevo León, es propietario de Milenio Televisión y del periódico Milenio, que también ha sido blanco de críticas por parte del presidente.

Completan la lista de 10 empresarios que acompañan a AMLO a la Casa de Blanca su compadre, Miguel Rincón, dueño de Bio Pappel; Daniel Chávez, de Grupo Vidanta –’supervisor’ del Tren Maya–; Carlos Bremer, de Grupo Financiero Value, amigo de Alfonso Romo y de los hijos del Presidente; Patricia Armendáriz, directora de Financiera Sustentable; y Marcos Shabot, presidente de Arquitectura y Construcción y del Comité Central de la Comunidad Judía de México.

Todo parece indicar que, como la ha sabido todo el tiempo, Andrés Manuel López Obrador por fin reconoce la importancia de los medios de comunicación en una democracia, y también que los asesores en imagen y comunicación que tiene no han servido para nada, sin mencionar el papelón que hacen todas las mañanas quienes, impulsados por su vocero Jesús Ramírez, le hacen más daño que bien.

Ojalá que esta ayuda implícita –o tal vez muy explícita– de los empresarios de medios al presidente López Obrador (quienes literalmente le “harán esquina” frente a Trump y otros empresarios) sea el inicio de una verdadera tregua y que, a partir de esto, evite seguir denostando el trabajo de los periodistas y los medios de comunicación que le incomodan. Porque así funcionan las verdaderas democracias, como la estadounidense. Donald Trump, que va abajo en las encuestas, debería ser un buen espejo para el presidente mexicano.

Posdata

El favor que le hizo Estados Unidos a México en las bochornosas discusiones de la OPEP+ para reducir la producción petrolera quedó saldado con la visita de hoy, confirman dos fuentes del gobierno.

 
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