El laboratorio militar-electoral

Marcela Gómez Zalce

El conflicto en la esfera migratoria con EU no tarda en empezar a escalar

La política al igual que la sociedad es gobernada por leyes objetivas; hay una distinción entre las opiniones y los razonamientos fundamentados en hechos. Si bien hay una tensión entre la significación moral y la ejecución de un acto político, no hay valores morales universales que informen la conducta de los Estados ni hay tampoco un Estado en particular que los represente. De tal manera que el interés estatal se define como poder y se construye en un código de valores, percepciones y creencias dominante; su discurso legitimador.

Éste no revela únicamente las tensiones de la sociedad o las características de un sistema de dominación sino también es un objeto de poder por sí mismo, algo por lo que se lucha al igual que por el control del Estado. Es así como el discurso sobre el poder de las organizaciones criminales en México puede ser considerado como un objeto social que está siendo producido en un ambiente histórico de enorme tensión económica y política en la relación con los Estados Unidos.

En el análisis diplomático independientemente de la forma que adquieren sus contenidos, los mensajes presidenciales de la administración de Joe Biden, los informes de la DEA y las señales del Departamento de Estado se están produciendo en un clima social y político determinado para realizar una forma de ejercicio de poder. No sólo para legitimar la presencia estadunidense fuera de sus fronteras sino también para que ella sea respaldada en el plano doméstico y mediante ese apoyo sean legitimados también los conjuntos de las acciones políticas, sociales y económicas en materia de seguridad nacional.

El gobierno de López Obrador ha fracasado estrepitosamente en (varios rubros) la esfera de seguridad, los resultados están a la vista; la violencia y la expansión de los cárteles está superando al Estado en varios territorios del país. Después de tres décadas de ser formulada, la definición más generalizada de la construcción de paz fue aquella propuesta por Boutros-Ghali quien sostuvo que ésta consiste en “acciones dirigidas a identificar y apoyar estructuras tendientes a fortalecer y solidificar la paz para evitar una recaída al conflicto”. Lo anterior no aplica en ningún contexto actual en el país por lo que la simulación de ese discurso forma parte de la  ilimitada colección de propaganda y mentiras morenas.

De modo que ante los insólitos hechos donde la Guardia Nacional y los militares son expulsados de territorios controlados por el narco, donde grupos criminales se pasean sin temor alguno y donde no hay estrategia en el control de ambas fronteras, suceden los señalamientos estadunidenses que la cuatroté se niega a valorar y analizar. El péndulo bilateral de la acción –reacción tiene fecha de caducidad; el número de migrantes detenidos se ha disparado en el gobierno de López Obrador, la violencia alcanza cifras alarmantes en el gobierno de López Obrador, la (nula) estrategia fracasa en el gobierno de López Obrador. 

Lo que sin duda distingue al presidente populista de Palacio Nacional, es ese pacto con nuestras fuerzas armadas que además de abarcar innumerables labores civiles ahora ya se postulan a militares para cargos de elección popular; el laboratorio de este delicado experimento sucederá, si no hay cambios, en el municipio de Naucalpan en el Estado de México por el Partido Encuentro Solidario, uno de los genuflexos satélites del presidente.

El poder puede parecer abstracto, pero para quienes están más en consonancia con él, sus oscilaciones las viven de manera muy concreta. Y pese a relatos mañaneros, actualmente no hay brecha entre la percepción y la realidad de poder de los militares en este gobierno que los empuja irremediablemente a un espectro geopolítico de rendición de cuentas. Ciegos ante el error político de quien hoy les asigna tareas para ser un “multitask” militar, en el futuro próximo serán llevados al patíbulo internacional. La transformación verde olivo no se ha dimensionado ante el espejismo y la tentación de la zanahoria económica que, por si fuera poco está desnudando la profundidad de las tensiones intramilitares y de paso la relación civil-militar.

Y la nueva administración de los Estados Unidos percibe como amenaza el contexto del fracaso mexicano en materia de seguridad por lo que el conflicto en la esfera migratoria no tarda en empezar a escalar. Y con ello vendrán.. las acciones y las medidas.

POR LA MIRILLA

No alcanzan los distractores de montajes para sacar de la agenda los más de 205 mil muertos por el SARS-CoV-2 y la negación de Morena y su(s) gobiernos para vacunar al personal médico privado. Son unos miserables. 

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios