En México, la competencia por la preferencia del cliente en servicios financieros está más fuerte que nunca, y hoy se gana —o se pierde— en una pantalla. La lealtad del usuario depende mayormente de experiencias digitales impecables, diseñadas para minimizar fricción, reducir pasos y acelerar cada interacción.
Aperturas de cuenta en minutos, pagos instantáneos, decisiones de crédito en segundos y atención 24/7 vía chatbots son ya expectativas básicas. Por eso, las aplicaciones móviles y las plataformas web se han convertido en el núcleo del negocio financiero moderno. La lógica es simple: si el servicio es rápido, intuitivo y confiable, el cliente se queda.
El tema es que un negocio 100% digital exige no solo funcionalidad, sino niveles de seguridad igualmente extraordinarios. Donde hay dinero, identidad y datos, hay ciberdelincuentes. Y hoy existen dos vectores de riesgo que crecen aceleradamente.
El primero, las apps móviles, omnipresentes en el ecosistema fintech, hoy uno de los principales objetivos del fraude financiero. De hecho, el dominio de las apps es uno de los 4 más desprotegidos y que más preocupan a los líderes empresariales según el Cyberthreat Defense Report de 2025; A nivel global se detectan miles de millones de ataques mensuales contra aplicaciones, incluyendo bots automatizados, robo de credenciales, explotación de APIs, deepfakes biométricos y técnicas como el SIM swapping. No es casualidad que una gran proporción de usuarios elimine aplicaciones financieras por desconfianza en su seguridad, y así de un click el cliente desaparece.
El segundo vector es la inteligencia artificial, pieza central de las fintech modernas. La IA hoy utilizada por casi 2 billones de personas a nivel mundial permite mejorar productos, escribir código, automatizar decisiones y atender clientes, pero también es objeto y herramienta de ataque. Yo no he visto ningún play de fintech en México que no incorpore en su front end, y varios en su backend elementos de IA. Existen ataques cada vez más comunes que manipulan la lógica de negocio, deepfakes para suplantación de identidad, phishing hiper personalizado y riesgos derivados del uso de código generado por IA sin controles adecuados. No puedes cerrarte a la IA, tienes que aprender a administrarla.
La conclusión es clara: para que una fintech tenga éxito hoy, no basta con construir un gran producto. Hay que garantizar que funcione -en la era de IA- de forma continua y que los ciberdelincuentes no interrumpan el negocio, no roben a los clientes desde la app ni utilicen la IA para engañar la lógica del sistema.
Entender esta tendencia en las empresas fintech no es un asunto de tecnología ni de seguridad, es continuidad de negocio, y garantizar que el valor construido no va a salir por la puerta, por ello en la próxima edición del Fintech México Festival este 26 de febrero, los líderes del sector desde los bancos tradicionales hasta todos los jugadores nuevos, expertos en tecnología, seguridad y regulación discutirán cómo escalar negocios digitales sin sacrificar confianza. Más de 3,000 se reúnen cada año en Fintech México Festival, y la tecnología tanto de habilitación como de protección es una parte central de sus discusiones.
La realidad es que hoy en la nueva economía digital, la lealtad del cliente se gana con experiencia… pero se conserva con seguridad.
Manuel Rivera (manuel@nektgroup.com @mriveraraba) es CEO y Socio fundador de NEKT Group, empresa especializada en servicios de ciberseguridad. www.nektcyber.com

