La Ciudad de México enfrenta una grave crisis de movilidad, caracterizada por un tráfico extremo, infraestructura insuficiente, mantenimiento deficiente, cierres inesperados, obras y manifestaciones constantes, así como un transporte público saturado. Todo ello genera largos tiempos de traslado, contaminación y desgaste urbano. Con más de 6.5 millones de vehículos circulando en la capital, ésta se posiciona entre las ciudades con mayores niveles de congestión a nivel mundial.
El informe anual 2025 del TomTom TrafficIndex, una empresa holandesa especializada en tecnologías de geolocalización que clasifica el nivel de congestión vehicular en cientos de ciudades del mundo, revela que la Ciudad de México ocupa el primer lugar en congestión vial. Este análisis se basa en tiempos de viaje, velocidades y emisiones, y busca contribuir a entender y mejorar la movilidad urbana.
De acuerdo con este informe, los automovilistas pierden un promedio de 152 horas al año atrapados en el tráfico. Un habitante de la Ciudad de México pasa aproximadamente un 66 por ciento más de tiempo en su automóvil, esto significa que un viaje que debería tomar 45 minutos puede extenderse hasta 1 hora y 14 minutos. Además, este problema se incrementa en un 7 por ciento cada año.
A pesar de contar con una red de transporte masivo, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que, en diciembre de 2024, más de 170 millones de pasajeros utilizaron el transporte público en la Zona Metropolitana del Valle de México. Sin embargo, la oferta de transporte sigue siendo insuficiente para atender la creciente demanda. La saturación del sistema ha generado tiempos de traslado excesivos, impactando negativamente la productividad y el bienestar de la población.
La movilidad va más allá de los traslados; es un asunto de calidad de vida y salud pública. El impacto ambiental de las congestiones vehiculares y el aumento anual del parque vehicular privado tiene serias consecuencias en la salud respiratoria de los capitalinos. En condiciones normales, esto genera gases contaminantes, como el monóxido de carbono, que provocan severos problemas bronquiales e incluso neumonías. Durante epidemias de Covid-19 o influenza, la situación se agrava, afectando especialmente a pacientes asmáticos, menores de edad y adultos mayores de 70 años, situación que puede llevar a la exacerbación de cuadros clínicos graves.
Otro aspecto poco considerado es el estrés derivado del tráfico y la saturación del transporte público, que impacta directamente en el comportamiento y el bienestar emocional de las personas, afectando negativamente sus relaciones interpersonales, familiares y laborales.
Un estudio de la Facultad de Psicología de la UNAM, realizado en 2024, señala que el 18 por ciento de quienes viven y trabajan en la Ciudad de México experimentan estrés significativo durante sus traslados; esta cifra aumenta entre quienes se desplazan desde municipios conurbados y el Estado de México, donde alcanza entre el 24 por ciento y el 35 por ciento, respectivamente.
Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, un factor clave en la complejidad de la movilidad en esta ciudad es el impacto en las personas de menor ingreso, muchas de las cuales residen en la capital y su área metropolitana. Estas personas destinan una alta proporción de sus ingresos y un tiempo considerable al transporte, enfrentándose además a inseguridad e ineficiencia.
En conclusión, es esencial abordar la ineficiencia en la movilidad de la Ciudad de México. Exigimos al Gobierno de la Ciudad que se reúna con ingenieros y técnicos especializados para analizar, estudiar y elaborar un programa integral que contemple nuevos esquemas de movilidad. Tal iniciativa debería adquirir el estatus de "Política Pública" con un enfoque claro en su financiamiento y aplicación.
Querido lector, le invito a reflexionar sobre estos temas y a sumar cualquier aporte que considere necesario para encontrar soluciones efectivas. Proponemos como fundamental revisar los espacios de rodamiento y verificar calles y avenidas, a las que se les han restado carriles por diversas razones, lo que afecta la fluidez del tráfico. Revisión de los topes que actualmente están ubicados sin un reglamento claro; estos varían en altura, anchura y forma, situación que puede generar confusiones y peligros para los conductores.
También inspeccionar la carpeta asfáltica, toda vez que diversas e importantes vías de la ciudad presentan baches que se amplían semana tras semana sin que se realicen las correcciones necesarias.
Proponemos además la actualización de la red de semáforos en la ciudad. ¿Sabía usted que esta no ha recibido correcciones ni modificaciones en más de 30 años? Es urgente evaluar su funcionamiento y actualizarlo acorde a las necesidades.
Otra acción relevante es la revisión de permisos vehiculares. Debe realizarse la evaluación del transporte público en todas sus modalidades, comenzando con la red fundamental, el Metro, que es la columna vertebral de la movilidad en nuestra ciudad.
El reglamento de tránsito debe aplicarse de manera efectiva en lo que respecta a estacionamientos prohibidos, cruces interrumpidos y otras infracciones de los automovilistas que obstaculizan el libre tránsito. Labor fundamental es también obligar a los agentes de tránsito a actuar para la solución de problemas y con total probidad.
Respecto a los peatones, es esencial promover el cruce de personas en las esquinas y no a la mitad de la calle, para garantizar su seguridad y mejorar el flujo vehicular.
Mientras las soluciones de fondo al problema del tráfico, como un transporte público más eficiente, mayor conectividad interurbana y una planeación urbana integral, sigan sin llegar, miles de personas continuarán viviendo jornadas dobles: una en la oficina y otra al volante.
Las políticas de transporte que se implementen ahora influirán en la movilidad de las próximas dos o tres décadas. Por ello, es urgente emprender un plan estratégico de movilidad a largo plazo, cuyo enfoque sea combatir el rezago en su modernización.
Excomisionado Nacional de Seguridad, exsecretario de Seguridad Pública en la Ciudad de México y excomisionado nacional contra las Adicciones
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

