Varias de las etapas más felices de mi existencia han estado relacionadas con la acción deportiva. He permanecido unido al deporte desde que tengo memoria. Ha sido para mí una forma de vida que me ha influido de una extraordinaria manera. Por ello deseo externar lo que el deporte le puede significar al ser humano, habite éste y lo practique en cualquier lugar del planeta y en sus diversas manifestaciones.

Independientemente de mejores o peores resultados que nuestro país haya logrado en diversas competencias, algunas veces con aplausos y reconocimiento, por su representación y calidad, culminando en trofeos; y otras de frustración, por los pobres resultados obtenidos, todas ellas nos conmueven, unas con los aplausos y otras con las lágrimas.

La luz se acompaña de sombras. Frustraciones y alegrías se combinan con satisfacciones, lamentablemente más las primeras que las segundas, Y nos preguntamos ¿por qué?, ¿qué nos pasa?

En el mundo conocemos de invasiones, guerras, confrontaciones graves, y pese a muchas de esas situaciones, los deportistas son partícipes de competencias en sus naciones o fuera de ellas, representando a sus países; sin embargo, en las justas deportivas prevalece el compañerismo.

El deporte representa una forma de unión que puede romper fronteras, que puede quebrantar enconos. Su impacto va más allá de una forma de vida. En competencias internacionales, hemos visto a países enfrentados por décadas y abrazados de manera fraterna en la práctica del deporte, dejando de lado la enemistad y el resentimiento. No ejemplificaremos, todos lo observamos y lo sabemos.

En nuestro propio terreno constatamos los sinsabores, malos tratos, carencias de apoyo, faltas de reconocimiento, e incluso, de respeto, todo ello redundando en la carencia de resultados, por supuesto, nunca inherentes a nuestros deportistas.

¿Cuánto hemos dejado de hacer? ¿Cuánto hemos dejado de alcanzar y obtener? ¿Por qué las metas se nos han negado?, la respuesta la tenemos todos nosotros.

Estimados lectores, ¿sabían ustedes que la estructura deportiva del país, el mando del deporte en México radica en tres organismos principales?, cada uno de los cuales tiene como responsabilidad llevar al cabo las políticas públicas que la práctica deportiva exige y que están referidas en la Constitución Política de nuestro país. El capítulo primero, artículo 4to, garantiza a los mexicanos el derecho a la cultura física y al deporte, obligando al Estado mexicano a promoverlo.

Infortunadamente como tantas veces ocurre, pareciera ser que dicha Carta Magna fuese letra muerta en este caso, porque lo que apunta no se realiza, e incluso se ha desaparecido a los organismos del deporte fundamentales para cumplir las necesidades y obligaciones que al respecto subraya la Constitución. Me refiero sin duda, el haber sepultado a la Confederación Deportiva Mexicana (CODEME), y, por ende, al organismo de coordinación de las federaciones de deportes olímpicos y no olímpicos en México, instancia que debía regular y dar seguimiento a su marcha y resultados.

Los tres organismos básicos del deporte nacional han sido en primer término, la Confederación Deportiva Mexicana. Esta institución fue la primera en aparecer como la coordinadora del deporte nacional en 1933, así como para consolidar el deporte federado, fungiendo como nexo entre el gobierno y las federaciones. El segundo de los organismos a los que nos referimos es el Comité Olímpico Mexicano. En 1968, fue encabezado por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, quien también fungió en ese año como presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos celebrados en nuestro país.

Como tercer organismo del deporte nacional surge el denominado Instituto Nacional del Deporte (INDE), en 1975, al final del periodo del presidente Luis Echeverría, y se retoma durante la gestión del presidente José López Portillo. Este órgano se transforma luego en la Subsecretaría del Deporte, la cual desaparece durante el mandato del presidente Miguel de la Madrid Hurtado, en 1988.

Hoy, sustituye al organismo deportivo principal del Estado, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) que regula la administración y las finanzas del deporte nacional.

Por razones que podría llamar de tipo doméstico, actualmente se encuentra desaparecida del orden del deporte, la institución que engloba y coordina a las federaciones deportivas, la CODEME, y la falta de esta ha provocado que el deporte vaya a pique, lo que obliga a evaluar y analizar este punto, a fin de proponer soluciones inmediatas al respecto.

Habrá que volver a integrar y dar presencia al organismo más antiguo del deporte nacional, la desaparecida CODEME.

Recordemos que, en años pasados, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) presentó tres denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) por supuestas irregularidades registradas en la CONADE, en los ejercicios del Presupuesto de Egresos de la Federación del 2019 y 2020.

La ASF detectó irregularidades en el extinto Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento, (FODEPAR), incluyendo pagos a entrenadores inexistentes y sobrecostos en servicios de alimentación y hospedaje. Los resultados de la CONADE se vieron empañados por graves problemas que mermaron la confianza de atletas y ciudadanos. Todo ello, durante el sexenio pasado. Hubo profundas quejas de atletas cuando, por ejemplo, se retiraron becas al equipo de natación, clavados y disciplinas acuáticas que participaron en competencias internacionales (entre 2023 y 2024). Los criterios para la asignación de becas fueron frecuentemente señalados como opacos y punitivos, contra aquellos deportistas que criticaban la gestión oficial, situación que les obligó a buscar apoyos en instancias particulares, y en algunos casos, retirarse del entrenamiento profesional.

Aunque México está entre las primeras veinte economías del mundo y cuenta con una población relativamente joven, estas circunstancias son insuficientes para que ello se refleje en el medallero olímpico. Si bien se han tenido buenas actuaciones por parte de las delegaciones mexicanas deportivas en las justas Panamericanas, en los campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos ha habido participaciones de escaso valor, en comparación a los importantes presupuestos asignados. En los últimos años, la obtención de pocas preseas obliga a repensar los problemas del deporte nacional.

Hay que recordar que en los Juegos Olímpicos de París 2024, la delegación mexicana obtuvo sólo cinco medallas (tres de plata y dos de bronce), ubicándose en la posición 65 del medallero global. El resultado general muestra un estancamiento, en comparación con potencias emergentes o países con mucho menor presupuesto asignado al deporte profesional.

Algunos factores que pueden explicar el bajo rendimiento deportivo están relacionados con la fuga de talento. Muchos atletas optan por representar mejor a otros países ante la falta de instalaciones adecuadas y de continuidad en los planes de entrenamiento en su propia nación.

Con el inicio de este nuevo sexenio, exhortamos al gran deportista Rommel Pacheco a retomar el Plan Nacional del Deporte que escribimos en su momento y al que nunca le dieron oportunidad de funcionar a cabalidad.

Llevamos más de un año en este nuevo gobierno y deseamos saber los planes del deporte, los procesos administrativos que llevan y la aplicación financiera para la obtención de resultados. Es necesario, compañero Pacheco, que se restituya la Confederación Deportiva Mexicana, y se revisen ya, todas y cada una de las federaciones para evitar su ausencia, duplicación, carencia de recursos, falta de control de las asociaciones nacionales que de ellas dependen, y demás asuntos que conciernen a esta institución deportiva, cuya situación jurídica es incierta, y que tanta falta hace al deporte en México.

Se hace indispensable la reunión inmediata con todas las federaciones y su mesa directiva actual, para que usted, Rommel Pacheco, actúe con mayor libertad, firmeza y seguridad, a fin de establecer de manera urgente la reingeniería que exige el deporte en nuestro país.

Sin duda somos todos nosotros quienes debemos impulsar la mejora del deporte mexicano. No olvidemos la preparación y capacitación que debemos procurar en nuestra niñez y juventud para lograr el óptimo desarrollo de los deportistas del hoy y del mañana, aunadas esas capacidades, al campo del intelecto y la espiritualidad, a fin de formar cada vez mejores mexicanos.

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