Lo hemos dicho en el pasado que México tiene que esforzarse por ser un país atractivo y confiable a la inversión productiva. Históricamente ha sido atractivo por la vecindad con los Estados Unidos y su tratado comercial, pero tristemente nuestro país no se constituye en definitiva como un país confiable a la inversión.

Elementos que afectan la confiabilidad de México está el no consolidar su democracia y su falta de Estado de derecho, la inseguridad y el crecimiento del crimen organizado, y la gran corrupción en los diferentes niveles sociales e institucionales, especialmente la corrupción organizada.

También sabemos que el motor de la economía es la inversión, mientras el lubricante es la confianza. La economía mexicana (PIB) ha crecido en los últimos 25 años en promedio un 2% anual o menos. En el periodo de Morena en el poder, es decir en los últimos 7 años, el crecimiento del PIB ha sido del 1% anual promedio; esto deja de manifiesto que México no crece lo suficiente en su economía para atender sus necesidades demográficas, sociales, fiscales y de empleo formal lo que hace que México acumule rezagos en diversos rubros.

En 2025 se estima que se cierre con un crecimiento económico del 0.5% o menos. Lo anterior ratifica que el periodo morenista se caracteriza por el estancamiento económico con estabilidad macroeconómica, aun cuando la economía presenta riesgos tales como el alto déficit fiscal y la baja inversión pública. Esta mezcla significa que se está endeudando al país para financiar gasto corriente y esto no es sostenible. A su vez se tiene una baja en la inversión privada lo que predice un bajo crecimiento del PIB en el futuro inmediato.

¿Entonces qué esperar para 2026? Si bien algunos analistas económicos pronostican un repunte del PIB entre 1.3 a 1.5% de crecimiento para este año, yo no creo que 2026 pudiera rebasar el 1% de crecimiento porque este año continuará un alto nivel de incertidumbre para nuestro país.

A lo largo de 2026 tendremos la revisión del T-MEC lo que requerirá una compleja negociación no solo comercial con los Estados Unidos sino también incluirá temas como el combate al crimen organizado y la corrupción organizada, el Estado de derecho que constituya garantías y certidumbre a la inversión nacional y extranjera. Se tocarán temas de la institucionalidad democrática y el apoyo de México a las naciones enemigas históricas de Norteamérica. Hemos sostenido la idea que no existe crimen organizado sin apoyo institucional, y Trump está exigiendo que se combata el apoyo político a los cárteles de la droga en nuestro país, ya que los indicios señalan que este llega a muy altos niveles de gobierno.

Otro elemento que alimentará la desconfianza en el país será la reforma político-electoral que busca concentrar más poder en el partido gobernante.

Finalmente, un aspecto que provoca incertidumbre es ¿qué pasará con Pemex y su impacto en las finanzas públicas? Históricamente Pemex aportó recursos al erario, hoy quita. De las empresas estatales que quitan recursos al gobierno está no solo Pemex sino también CFE, el Tren Maya, Mexicana de Aviación, el Tren Interoceánico y el aeropuerto Felipe Ángeles, entre otros.

Todo esto contribuirá a que 2026 genere mucha incertidumbre y por lo tanto se frene la inversión productiva como sucedió con la reforma judicial en 2025 y por eso no crecimos.

El tiempo dirá.

Ingeniero industrial y empresario

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