AMLO, el salvador abnegado de Cienfuegos

Maite Azuela

Gertz tendrá ahora la incómoda labor de investigar lo que con anticipación han exonerado

Revire del Presidente. “No vamos nosotros a encubrir a nadie, ya pasó ese tiempo (…) Vamos a esperar el resultado de la investigación” rezaba el presidente Andrés Manuel López Obrador después de darse a conocer la detención de Cienfuegos en Estados Unidos. Hoy, podemos pensar dos cosas: 1) O el presidente mintió, o 2) Aunque estaba convencido de no encubrir al General, las presiones lo impulsaron para intervenir, incluso hasta instruir la negociación de su liberación.

Si hay algún responsable de que Estados Unidos retire los cargos a Cienfuegos, es el propio López Obrador. Las acciones diplomáticas como producto de controversias entre dos países, atraviesan por decisiones de Estado, no pasan por Fiscalías Autónomas. De modo que la Fiscalía General de la República –de Gertz Manero– tuvo muy poco que hacer en la negociación para el retiro de cargos que deja libre al exsecretario de la Defensa de Peña Nieto.

Gertz Manero, posición tomada. La FGR fue utilizada por el Gobierno Mexicano para dar formalidad al proceso diplomático. Vulnerada su autonomía, prevaleció la obediencia. Quiero decir que a Gertz Manero no se le ocurrió, de un día para otro, que él es el indicado para hacer justicia. Suponemos que si se consideró participe en la negociación de su defensa, ya tiene una posición para la posible investigación que debería encabezar sin conflicto de interés.

La decisión del gobierno ha sido bien capitalizada por Ebrard, quien con ello le ha resuelto al presidente la crisis que se le avecinaba con el Ejército a quien le ha entregado todo. Gertz tendrá ahora que jugar el incómodo papelito de quien hace que investiga, lo que con anticipación ha exonerado.

Esta situación coloca al caso Cienfuegos en un dilema. Por un lado, hay que preguntarnos si la FGR en verdad intentará llegar a las últimas consecuencias con el expediente que su homóloga estadounidense le hará llegar. Si esto no sucede –lo cual es muy probable– entonces López Obrador le regaló la impunidad a Cienfuegos.

Después de la conferencia de Ebrard en la que definió la liberación como un ejercicio de respeto a las Fuerzas Armadas ¿Se atreverá Gertz a investigar al General?

La oposición celebra. El exsecretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong agradeció en Twitter las gestiones de Gertz Manero. Quizá el espaldarazo al Fiscal General es una forma de inducir que no reconsidere las pruebas y los cargos contra su colega. Lo que queda claro es que la felicidad no le alcanzó para reconocer la audacia diplomática del gobierno en turno.

Mientras se espera la llegada del general a México, se acumulan decenas de elementos de la Guardia Nacional en Bucareli, rodean las oficinas de la Secretaría de gobernación. Es un tema de protección seguramente, de ninguna forma es intimidación.

Mando invertido. La decisión de López Obrador nos tiene que dejar claro, de una vez por todas, que el Ejército tiene suficiente poder, no sólo económico y de política interior, sino de efectiva incidencia con Estados Unidos. El cabildeo político para la liberación de Cienfuegos es hoy la prueba más contundente que tenemos de que “los encargos” del presidente a las Fuerzas Armadas no se le ocurrieron a él, sino que son producto de presiones: hacerse cargo de la seguridad pública, la construcción del aeropuerto, los Bancos del Bienestar, los puertos y aduanas, los tramos del Tren Maya.

El Presidente de la República es considerado la máxima autoridad de las fuerzas armadas, quizá la cuarta transformación apuesta a que la cadena de mando se invierta.

@MaiteAzuela
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