No es por intrigar, pero Lucía Méndez nuevamente se muestra a la vanguardia. La diva mexicana vuelve a sorprender a la industria con un giro audaz en su trayectoria: "Paloma", su primera serie dramatizada en formato vertical, un lenguaje narrativo que apunta al futuro del entretenimiento digital. Esta innovadora producción, creada por Light Creations LLC y distribuida por Caracol Televisión, marca un precedente en la industria: Méndez se convierte en la primera gran estrella internacional en protagonizar una telenovela vertical, un formato que está transformando la manera de consumir historias en plataformas móviles.
La trama sigue a Paloma del Rey, una influyente magnate de la moda que, marcada por un pasado traumático, ha construido en secreto una red clandestina dedicada a castigar a agresores de mujeres. Cuando su hija Sol es secuestrada por Adolfo Ponce, el mismo hombre que la dañó en su juventud, Paloma activa toda su inteligencia, poder y recursos para enfrentarlo. En esta misión contará con ISA, una asistente virtual de alta inteligencia, y con Julián, su aliado emocional y táctico.
Lucía es coproductora de Paloma junto con su hijo Pedro Antonio Torres. En el elenco la acompañan Marcelo Córdoba y Agustín Arana, entre muchos otros. Un imperio de glamour, secretos y justicia está a punto de desatarse en un relato intenso y cinematográfico diseñado para formato vertical.
Hablar de Lucía Méndez es hablar de una era completa del entretenimiento mexicano. Actriz, cantante y empresaria, su figura se consolidó como uno de los grandes símbolos de glamour, talento y controversia desde los años 70 hasta la actualidad. Su carrera ha transitado entre el éxito masivo, los romances públicos y una relación constante con la polémica, convirtiéndola en un personaje imposible de ignorar.
Durante décadas, la telenovela fue sinónimo de salas familiares, horarios estelares y episodios de una hora transmitidos por televisión abierta. Sin embargo, en pleno siglo XXI, el melodrama latinoamericano, y su equivalente global, vive una transformación radical: el salto al formato vertical, diseñado específicamente para el consumo en teléfonos móviles y plataformas digitales como TikTok, Instagram Reels, YouTube Shorts y aplicaciones especializadas.
El formato vertical surge como una respuesta directa al cambio en los hábitos de consumo audiovisual. Con audiencias cada vez más jóvenes alejadas de la televisión tradicional, productores y creadores comenzaron a experimentar con microhistorias seriadas, pensadas para verse en lapsos de uno a tres minutos. China fue uno de los primeros países en profesionalizar este modelo a gran escala alrededor de 2020, con los llamados vertical dramas o short dramas, producciones intensivas, de bajo costo relativo, pero con guiones altamente adictivos. Pronto, el fenómeno se expandió a Corea del Sur, Estados Unidos y América Latina, donde el ADN de la telenovela encontró terreno fértil.
En Latinoamérica, México y Colombia encabezan la adopción del formato. Productoras independientes, creadores digitales y, más recientemente, grandes cadenas televisivas han incursionado en este modelo. El talento seleccionado para las interpretaciones son actores jóvenes surgidos de redes sociales, influencers que migraron a la ficción y figuras de la televisión tradicional que buscan reconectar con nuevas audiencias. El lenguaje es directo, emocional y visualmente cercano: primeros planos, actuación intensa y finales abruptos que invitan a “ver la siguiente parte”.
China es, indiscutiblemente, el corazón de esta revolución vertical. El formato duanju (dramas con episodios de uno a dos minutos, pensados para celulares) se profesionalizó en la década de 2020 y para 2024 había generado más de 50 mil millones de yuanes (aproximadamente 7 mil millones de dólares) en ingresos domésticos, con cientos de millones de espectadores locales. El país sigue siendo el mayor productor y consumidor del mundo en este formato. Además, plataformas especializadas como DramaBox han logrado una expansión global en más de 150 países y cifras significativas de ingresos, alrededor de 120 millones de dólares trimestrales y 450 millones acumulados, consolidándose como una de las líderes mundiales del segmento.
Así pues, con el paso del tiempo, Lucía Méndez se mantiene vigente. Ha participado en realities, giras musicales, homenajes y proyectos digitales, además de conservar una fuerte presencia mediática y en redes sociales. Hoy, Lucía vuelve a ser pionera de la ficción con las telenovelas verticales. Su legado es indiscutible: una mujer que rompió moldes, dominó la televisión, la música y la conversación pública, y que ha redefinido el arquetipo de la diva moderna en Latinoamérica.
Para cerrar el fin de semana algunas notitas cortas: La corte española desestimó por incompetencia las acusaciones de abuso contra Julio Iglesias, lo que abre la posibilidad de que la investigación se traslade a República Dominicana, donde el supuesto control de poder del cantante español podría jugar a su favor. Julio es amigo y hasta compadre de buena parte de la cúpula de poder dominicana. Según expertos, podría ser simplemente exonerado y el caso terminaría en el olvido.
Lamentable y estrepitoso fracaso de rating el nuevo reality de TelevisaUnivision titulado "¿Apostarías por mí?" La multimillonaria apuesta que se graba en Brasil no ha alcanzado ni el 20% de la audiencia prometida a los anunciantes. La producción de Ángel Aponte simplemente no resulta interesante. Los retos son espectaculares, pero no hay conflicto ni romance; sin dramas o enfrentamientos se convierte en un show ligero. El formato requiere más confrontación: si todo es paz y amor, aburre.
PREGUNTA DE LA SEMANA PASADA: ¿Posible coconductora de las galas de "La casa de los famosos 2026" de TelevisaUnivision?
RESPUESTA DE LA SEMANA PASADA: Wendy Guevara.
PREGUNTA DE LA SEMANA: ¿Actriz, cantante y conductora que prepara acciones legales contra las violentas acusaciones de su exnuera?

