“No es por intrigar”, pero los terremotos de Venezuela nuevamente nos recuerdan que la solidaridad de la comunidad artística nunca deja de hacerse presente en los momentos de crisis humanitaria.

La tragedia volvió a golpear a Venezuela. Los potentes terremotos registrados el 24 de junio de 2026, de magnitudes 7.2 y 7.5, dejaron un panorama de devastación en buena parte del centro-norte del país, especialmente en el estado de La Guaira y zonas cercanas a Caracas, donde decenas de edificios colapsaron, miles de familias perdieron sus hogares y los servicios de emergencia se vieron rápidamente rebasados.

Mientras las cifras de víctimas y damnificados continúan actualizándose, organismos nacionales e internacionales mantienen intensas labores de búsqueda y rescate. Ante la magnitud de la emergencia, el mundo artístico latinoamericano ha comenzado a expresar públicamente su solidaridad con el pueblo venezolano.

Cantantes, actores, conductores y productores han utilizado sus redes sociales para difundir mensajes de apoyo, promover centros de acopio y alentar donaciones destinadas a organizaciones humanitarias que trabajan sobre el terreno.

La reacción recuerda otros momentos en los que la comunidad artística de la región se unió frente a grandes desastres naturales. Por ejemplo, el devastador sismo del 19 de septiembre de 1985, que sacudió la Ciudad de México, marcó un antes y un después en la participación social de los artistas mexicanos. Figuras como Verónica Castro, Lucero, Emmanuel y José José participaron en maratones televisivos, conciertos y campañas de recaudación para apoyar a miles de damnificados.

El paso del huracán Mitch, en 1998, por Honduras, Nicaragua, Guatemala y El Salvador dejó una de las peores tragedias humanitarias de la región. Artistas como Ricardo Arjona, Luis Miguel, Thalía y Cristian Castro colaboraron en campañas internacionales, recaudando fondos y promoviendo ayuda para los afectados.

El devastador tsunami de 2004, que afectó a Indonesia, Sri Lanka, India y Tailandia, movilizó a artistas de todo el planeta. Entre los latinoamericanos destacaron Shakira, Juanes y Alejandro Sanz, quienes participaron en campañas internacionales de ayuda y conciertos benéficos impulsados por organismos humanitarios.

El sismo de magnitud 7.0 ocurrido en Haití, en 2010, provocó una extraordinaria movilización del mundo artístico. Juan Luis Guerra organizó conciertos solidarios; Ricky Martin, Juanes y Gloria Estefan participaron en teletones y eventos de recaudación.

Semanas después del desastre en Haití, un potente terremoto golpeó Chile. El histórico evento “Chile ayuda a Chile” reunió a artistas nacionales e internacionales como Don Francisco, Miguel Bosé, Américo y Beto Cuevas, y logró recaudar millones para la reconstrucción.

Los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017 despertaron una de las mayores muestras de solidaridad del espectáculo mexicano. Artistas como Alejandro Fernández, Carlos Rivera, Julieta Venegas, Belinda, Thalía, Emmanuel y Mijares participaron en centros de acopio, brigadas ciudadanas, conciertos y campañas de donación.

En cada tragedia, la respuesta de estas celebridades ha recordado que la música, el cine y la televisión también pueden convertirse en vehículos de esperanza, capaces de movilizar a millones de personas y aportar recursos indispensables para aliviar el sufrimiento de quienes lo han perdido todo.

Más allá de los escenarios, la tragedia venezolana vuelve a poner de manifiesto que el arte también puede convertirse en un instrumento de esperanza. En momentos en que miles de familias enfrentan pérdidas irreparables, la solidaridad de los artistas latinoamericanos representa un llamado a la unidad regional y al compromiso humanitario, recordando que la música, el cine, la televisión y las artes tienen la capacidad de movilizar conciencias y transformar la empatía en ayuda concreta.

Cerrando con broche de oro, este fin de semana vengan desde aquí algunas notitas cortas.

Pareciera que la ley y su cumplimiento en nuestro país presentan anomalías no sólo en su ejercicio, sino también en sus sesgos y recovecos para incumplir sentencias. A un año de que Luis de Llano Macedo recibiera sentencia, debía indemnizar a Sasha Sokol por su abuso y agresión a una menor de edad. Además, se le ordenó efectuar una disculpa pública a la cantante. Ninguna de las dos cosas ha sucedido hasta este momento.

Evidentemente, esta falta de autoridad para obligar a que se cumpla lo sentenciado a De Llano es expuesta por Sasha y nuevamente sirve de voz para muchas víctimas que no tienen imagen pública.

Una verdadera burla para la comunidad LGBTIQ+ fue haber considerado en el desfile del orgullo a Alfredo Adame. Sus repetidas actitudes homofóbicas, en público y en privado, le restan credibilidad y aceptación. El rechazo de Adame hacia su propio hijo, Sebastián, deja al descubierto su verdadero pensamiento de “no inclusión”. Por más que repita el “barato” recurso de besar en la boca a algunos representantes de la comunidad, el hecho de que lo haga ante cámaras le resta credibilidad y honestidad.

PREGUNTA DE LA SEMANA PASADA: ¿Nombre de la actriz y comediante que ya firmó contrato como habitante de “La casa de los famosos México” en su temporada 2026?

RESPUESTA DE LA SEMANA PASADA: Raquel Garza.

PREGUNTA DE LA SEMANA: ¿Nombre de la conductora y atleta que, con “discretas imágenes”, confirman su romance?

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