Veto, si votan por ellos

Luis Cárdenas

Veo a un presidente que se ha dado cuenta que gobernar no era tan sencillo

“Es excelente tener la fuerza de un gigante, pero es tiránico usarla como un gigante”
Julio César.

Ayer, en Palacio Nacional, cuna de la hubris presidencial, López Obrador vaticinó sobre un hipotético futuro (además de muy cercano) donde Morena no tuviese la mayoría en la Cámara de Diputados.

“Ningún problema habría si el pueblo así lo decide, que si ganan los opositores y tienen mayoría en el Congreso nos van a quitar el presupuesto, no está tan fácil, no es así, que van a quitar los programas sociales porque es populismo, porque es paternalismo, no está tan fácil, nada más les recuerdo que el Ejecutivo tiene facultad de veto”.

Así que el presidente confiesa lo que todos supimos desde siempre: que el Congreso
es su Congreso o no será nada, que diputados y senadores del oficialismo son onerosos levantadedos y que la 4T ni cree ni respeta la división de poderes.

Las palabras del presidente son peligrosas, llenas de totalitarismo, reflejan su poca capacidad frente a lo complejo, su ansia de manotazos a la mesa, su mecha corta, su limitada estrategia frente a su ilimitado poder.

Veo a un presidente cada vez más enojado, irascible frente a la realidad que, necia, no se acomoda a sus caprichos, veo a un presidente que se ha dado cuenta que gobernar no era tan sencillo como lo presumía hace poco más de un año.

De acuerdo a diversas encuestas y proyecciones, Morena y sus rémoras perderán la mayoría calificada (dos tercios de las curules) en la Cámara de Diputados, aunque conservarán la mayoría absoluta (50 por ciento más uno).

Eso, sumado a un promedio de 10 gubernaturas que parece tienen ya en el bolsillo, no debería ser razón para berrinches imperiales.

Sin embargo, el presidente sabe bien que nunca más durante su gestión podrá volver a tocar la Constitución, no puede hoy con la oposición atrincherada en el Senado y menos podrá en unos meses, si se queda sin diputados.

La balanza no conviene al hombre que ordena votar sin cambiar una coma iniciativas anacrónicas como la ley de hidrocarburos, eléctrica o de outsourcing.

Quizá, López Obrador sabe que ha perdido esas batallas, cuestión de tiempo para que la Corte las declare inconstitucionales y al presidente se le acaben las opciones.

Las opciones democráticas, me refiero.

¿O a poco cree usted que el presidente violará la ley por considerarla “injusta”?

DE COLOFÓN

Ayer, frente a su acarreada chusma, Félix Salgado Macedonio: “Si no se reivindican los vamos a hallar, vamos a ir con Córdova, ¿no les gustaría saber dónde está su casita?, cabroncito.”, luego subieron una corona de flores y dio al INE por muerto… Igual que a Lorenzo. 

@LuisCardenasMX

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