Sandra Cuevas vs. Claudia Sheinbaum

Es probable que en un par de meses el centro de la polarización política del país radique en la Alcaldía Cuauhtémoc, enmarcada en una nueva elección con aires de vendetta

Luis Cárdenas
Nación 17/03/2022 03:35 Actualizada 14:33
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“El riesgo viene de no saber lo que estás haciendo”
-Warren Buffet.

Es muy probable que el día de hoy la alcaldesa de Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, termine vinculada a un proceso penal acusada de haber discriminado, robado y retenido en contra de su voluntad, con abuso de poder, a un par de policías capitalinos.

La historia es un tanto bizarra, el pasado 11 de febrero dos oficiales de policía tuvieron una discusión en la oficina de la alcaldesa, ellos alegan que Cuevas ordenó despojarlos de sus armas, radios y teléfonos celulares, reclaman que se les privó de su libertad por más de una hora al impedirles abandonar el lugar y que, además, fueron vejados y hasta golpeados por ella.

El asunto derivó en una denuncia penal que a su vez derivó en medidas cautelares que han suspendido temporalmente a Cuevas de sus funciones como alcaldesa y hoy tendrá que presentarse ante un juzgado. Existe la posibilidad, francamente muy remota, de que se le dicte una prisión preventiva justificada y esta noche duerma en prisión.

Pero, aún sin cárcel, es casi un hecho que será vinculada a proceso, lo que podría mantener la medida cautelar vigente y, hasta que se dicte una sentencia, no podría volver a sus funciones.

De acuerdo a la ley, si Cuevas se ausenta por más de 60 días, lo que seguramente ocurrirá dada la tardanza en los procesos penales, la jefa de gobierno tendrá que proponer una terna al Congreso de la capital para sustituirla y luego el Congreso solicitar al Instituto Electoral de la Ciudad que convoque a nuevas elecciones a la brevedad.

Sandra Cuevas es el punto débil de la alianza opositora en la Ciudad de México, actitudes soberbias como su toma de protesta con alfombra roja y mariposas o el arrojar pelotas desde la explanada de la alcaldía con billetes de 500 pesos, la pintan como una funcionaria soberbia y poco empática. Es muy difícil defenderla mediática y políticamente.

De ahí, justamente, radica el cálculo político en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la apuesta del equipo de Sheinbaum va por una nueva elección que deberán ganar a toda costa para limpiarse un poco de la derrota brutal que sufrieron el año pasado frente a la oposición cuando perdieron la mitad de la Ciudad de México, cuando perdieron en el corazón mismo de la 4T.

Es probable que en un par de meses el centro de la polarización política del país radique en la Alcaldía Cuauhtémoc, enmarcada en una nueva elección que será resentida por la oposición como una vendetta y aprovechada por el oficialismo como una nueva oportunidad para imponerse.

¿Qué pasaría si Sheinbaum pierde?, si con todo vuelve a sufrir una derrota similar o incluso peor que la del 2021, ¿se acabaría el sueño presidencial?, ¿terminaría en la lona, en olvido?, ¿resucitaría entonces a Ricardo Monreal y al grupo moderado de la 4T?, ¿le daría un impulso inédito hasta el momento a la oposición?, ¿Adán Augusto López se convertiría en el bueno?

¿Y si gana la jefa de gobierno entonces sería ya la imparable candidata?, ¿aseguraría Martí Batres su futuro político como el siguiente jefe de gobierno?, ¿sería ya evidente la hegemonía del grupo radical en el poder dado su control y maquinaria?

La apuesta es demasiado arriesgada, ya veremos si los cálculos fueron hechos con precisión quirúrgica o con vísceras panfletarias.

DE COLOFÓN.- En la apuesta por una nueva elección en la Cuauhtémoc valdría la pena retomar lo publicado ayer en estas páginas: Morena cae en la preferencia por la Jefatura de Gobierno, de los 42% que tenía en septiembre ahora tiene solo el 37%. ¿A poco con esos números repetirá como candidata Dolores Padierna

 

@LuisCardenasMX

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